Israel anuncia bombardeos contra "terroristas" que habrían salido de un túnel en el sur de Gaza

Fuentes militares informaron que incursiones aéreas ocurrieron tras detectar presencia armada saliendo de túneles en Rafá, donde aumentan las tensiones por supuestos incumplimientos del alto el fuego, mientras se reportan nuevas víctimas civiles, según autoridades locales

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Según datos divulgados por el Ministerio de Sanidad gazatí, la ofensiva de Israel posterior al 7 de octubre de 2023 ha provocado hasta ahora un registro de 72.082 fallecidos y 171.761 heridos en la Franja de Gaza. El mismo informe precisa que todavía permanecen numerosos cuerpos bajo los escombros y en calles a las que las ambulancias y los equipos de Protección Civil no han logrado acceder. En este contexto, Israel reportó un nuevo ataque aéreo dirigido contra miembros de Hamás en el sur del enclave, en medio de crecientes denuncias sobre el incremento de víctimas civiles.

De acuerdo con el comunicado publicado por el Ejército israelí y citado por varias agencias, se identificó a hombres armados abandonando la infraestructura subterránea cercana a Rafá en circunstancias que, a criterio israelí, constituyen una infracción del acuerdo de alto el fuego, vigente desde octubre de 2025. En consecuencia, la Fuerza Aérea israelí ejecutó bombardeos durante la madrugada del viernes para, según la versión oficial, "eliminar a varios terroristas". El medio WAFA consignó reportes de fuentes militares sobre estas operaciones, que forman parte de los esfuerzos de Israel para demoler infraestructura tanto subterránea como en superficie dentro de la llamada 'línea amarilla' ubicada en Gaza.

Israel sostiene que decenas de milicianos de las Brigadas Ezeldín al Qasam, brazo armado de Hamás, permanecen ocultos en túneles al sur de la franja, en zonas que están bajo control israelí según la última redistribución militar. No existe, hasta el momento, un acuerdo que permita a estos combatientes salir de manera segura hacia áreas que el ejército israelí abandonó después del acuerdo de alto el fuego reportado. El Ejército subrayó en su declaración que las fuerzas continúan sus operaciones en la zona, centrando esfuerzos en la destrucción de la red de túneles y la eliminación de la presencia armada adversaria.

El medio WAFA detalló que este viernes se registraron al menos cinco muertes más de civiles palestinos a raíz de ataques israelíes en áreas centrales y meridionales de Gaza, especialmente en Deir el Balá y Jan Yunis. Desde el 10 de octubre pasado, el Ministerio de Sanidad gazatí ha contabilizado 618 fallecidos y 1.663 heridos en los sectores donde las fuerzas israelíes se han replegado hacia la denominada 'línea amarilla'. Hasta ahora, se han recuperado 732 cuerpos en estas zonas, que corresponden al 53% del territorio del enclave palestino.

El escenario en Rafá muestra un ambiente de alta tensión marcado por la actividad militar, los persistentes bombardeos y la falta de avances en los mecanismos de evacuación segura para milicianos o civiles atrapados en la línea de fuego. Mientras continúa la operación israelí enfocada en la destrucción de la infraestructura de Hamás, persisten los reportes sobre el deterioro humanitario, la imposibilidad de rescatar a todas las víctimas y el creciente número de afectados por la escalada del conflicto, según publicó WAFA.

Las autoridades militares israelíes afirmaron que los ataques más recientes formaron parte de una respuesta directa a la presunta violación del alto el fuego en la zona de Rafá. El comunicado explicó que los blancos fueron operativos identificados cuando emergían de túneles, a quienes consideran responsables de transgredir lo pactado entre las partes. Hasta ahora, la parte israelí no ha brindado detalles adicionales sobre la magnitud del operativo ni sobre posibles bajas de sus tropas durante la incursión, informó WAFA.

El control de la 'línea amarilla', una franja estratégica que divide áreas bajo el dominio israelí de las controladas anteriormente por Hamás, ha sido identificado como uno de los factores clave que dificultan la estabilización del terreno. La falta de acceso para los equipos de rescate y la continuidad de los combates intensifican la crisis humanitaria, una situación descrita en las estadísticas difundidas por el Ministerio gazatí y recogidas por la agencia de noticias palestina.

Las operaciones anunciadas por Israel se producen en medio de un clima de escepticismo respecto a la duración del alto el fuego y al nivel de cumplimiento entre las partes involucradas. Los datos oficiales detallan un escenario donde la recuperación de cuerpos continúa siendo dificultosa, al tiempo que las cifras de muertos y heridos crecen en medio del esfuerzo conjunto entre autoridades y organismos de asistencia para asistir a la población afectada, según información confirmada por WAFA y el Ministerio de Sanidad gazatí.

El relato ofrecido por fuentes militares israelíes, reproducido por distintos medios de comunicación, insiste en la existencia de amenazas provenientes de infraestructuras subterráneas aún activas, reforzando la justificación para la continuidad de sus operaciones aéreas y terrestres. Los bombardeos, dirigidos a neutralizar presencia armada según fuentes oficiales, se han desarrollado en zonas urbanas donde también residen civiles, aumentando así el riesgo de víctimas no combatientes, tal como resaltan los reportes de WAFA.

Las autoridades palestinas han reiterado que la actuación militar en la región sigue ocasionando dificultades para la atención médica, la recuperación de cadáveres y la provisión de ayuda humanitaria. Las limitaciones de acceso y las condiciones de inseguridad obstaculizan las labores de rescate, lo que, según el Ministerio de Sanidad gazatí y WAFA, contribuye al subregistro de la cifra real de víctimas bajo los escombros y en zonas peligrosas.

En la última actualización difundida por el Ministerio de Sanidad local, se subrayó la gravedad del momento con base en la suma de víctimas resultante de los ataques prolongados desde la jornada inicial del 7 de octubre del año pasado y durante el desarrollo de los ataques recientes en Rafá y otras ciudades del enclave. Las cifras oficiales y las declaraciones atribuidas a ambas partes muestran que el conflicto se mantiene activo, con incidentes que desafían la estabilidad del cese al fuego y una situación humanitaria que sigue deteriorándose día a día, según recopilaciones de WAFA y los datos de las autoridades gazatíes.