España y otros nueve países piden un Fondo Europeo de Competitividad eficiente y con criterios estrictos

Diez estados de la UE urgen normas claras para asignar apoyo financiero solo a iniciativas transformadoras, exigen procesos abiertos y garantías de calidad, y resaltan la importancia de movilizar capital privado y simplificar el acceso para empresas innovadoras

Guardar

El papel de 'InvestEU' como instrumento clave para la ejecución del futuro Fondo Europeo de Competitividad figura en el centro de las propuestas recientes de diez Estados miembro de la Unión Europea. Estos países subrayan que el programa, que opera utilizando garantías del presupuesto comunitario para canalizar inversiones públicas y privadas, debería convertirse en el principal canal de implementación de este nuevo fondo, constituyendo también una parte relevante de su estructura financiera, según consignó el medio original.

Según informó la agencia de noticias, España, junto con Austria, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Irlanda, Luxemburgo, Países Bajos y Suecia, presentó un documento conjunto donde solicitan que el Fondo Europeo de Competitividad, incluido en la propuesta para el Marco Financiero Plurianual 2028-2034, cuente con criterios de asignación precisos y rigurosos. Los Estados firmantes insisten en que los recursos del fondo se destinen exclusivamente a iniciativas que generen "valor añadido europeo" y contribuyan a corregir problemas estructurales del mercado, poniendo especial énfasis en la innovación y en el incremento de la productividad.

De acuerdo con lo comunicado, estas naciones piden que el reglamento del fondo establezca procedimientos de selección abiertos y competitivos, de modo que prevalezca el apoyo a proyectos de máxima calidad y repercusión, evaluados por su capacidad innovadora y por la "adicionalidad financiera". Esta última implica que la intervención europea debe servir para atraer nuevas inversiones y no sustituir fondos que ya existan. Según el documento citado, "el criterio competitivo debe determinar dónde pueden gastarse nuestros recursos limitados de la manera más eficiente para alcanzar nuestros objetivos comunes y reducir dependencias perjudiciales en sectores clave".

El medio detalla que los países signatarios consideran fundamental aprovechar el efecto multiplicador del presupuesto europeo, lo que exige movilizar inversiones privadas suficientes para asegurar el éxito del Fondo Europeo de Competitividad. Sostienen que la participación del sector privado es indispensable para maximizar el impacto de los fondos públicos y que el diseño financiero del instrumento debe estructurarse para que el apoyo público fomente la atracción de capital privado, en especial hacia proyectos con alto potencial.

El documento también subraya la necesidad de reforzar la capacidad de asunción de riesgos del fondo, con la finalidad de que proyectos especialmente innovadores o con un elevado nivel de riesgo puedan acceder a financiación, multiplicando así las oportunidades de impacto y expansión a escala europea.

Tal como publicó la fuente, los diez países demandan que la puesta en marcha y el sistema de gobernanza del futuro Fondo Europeo de Competitividad se coordinen adecuadamente con 'Horizonte Europa', el marco actual de investigación e innovación de la UE. Esta sinergia busca evitar solapamientos y facilitar tanto la subida al mercado como la expansión de los proyectos innovadores que reciban apoyo, agilizando el proceso para que esas iniciativas lleguen a la fase comercial y puedan crecer en el entorno europeo.

El texto consensuado por estos Estados miembros reivindica el establecimiento de un "enfoque estratégico claro" y la garantía de certeza en la disponibilidad de inversión a largo plazo, señalando la importancia de reducir los procedimientos administrativos para el acceso de las empresas a los fondos europeos. Según reportó la fuente, los firmantes apoyan medidas que simplifiquen la tramitación y promuevan un acceso sencillo a las oportunidades de financiación, con un interés especial por el papel de startups, scaleups y pequeñas y medianas empresas (pymes).

El acuerdo también responde al panorama político, ya que los firmantes respaldan avanzar hacia un acuerdo parcial antes del verano. Consideran que la evaluación del futuro Fondo Europeo de Competitividad deberá centrarse en resultados tangibles en términos de mejora de la competitividad, fortalecimiento de la resiliencia y disminución de las dependencias estratégicas de la Unión Europa en sectores considerados clave.

La expectativa de los países firmantes es que estos principios se recojan de forma explícita en el marco normativo del futuro fondo, lo cual supondría un respaldo contundente a los proyectos con mayor aportación innovadora y a las iniciativas empresariales que contribuyan al objetivo común de lograr una economía europea más competitiva, eficiente y menos dependiente de actores externos en áreas críticas.