China confirma la anulación de la pena a muerte a un canadiense semanas después de la visita de Carney a Pekín

Las autoridades del país asiático cancelaron la sanción de ejecución para el ciudadano extranjero, originada por una sentencia vinculada al narcotráfico, luego de conversaciones diplomáticas de alto nivel entre los gobiernos de ambos países

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El portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Lin Jian, al ser consultado acerca de la situación de Robert Lloyd Schellenberg, indicó que las autoridades judiciales chinas llevaron a cabo un nuevo examen del caso vinculado a la pena de muerte y tomaron una resolución, lo que refleja el reciente desarrollo en torno a este proceso. Según informó el medio, la anulación de la condena capital contra el ciudadano canadiense se dio semanas después del viaje oficial realizado por el primer ministro de Canadá, Mark Carney, a Pekín, en un contexto de reconfiguración en la relación bilateral.

De acuerdo con lo publicado, las autoridades chinas confirmaron el lunes la decisión de anular la sentencia de muerte previamente impuesta a Schellenberg, acusado por tráfico de drogas. El Gobierno de China consideró que la revisión del caso y la retirada de la condena capital representan un paso hacia la distensión diplomática con Ottawa, luego de meses de tensión originada precisamente por este asunto. El portavoz Lin Jian sugirió que las preguntas específicas debían dirigirse al organismo judicial, subrayando que el caso se gestiona de manera autónoma y conforme a la legislación local.

El nacional canadiense había recibido previamente la máxima pena tras un proceso judicial extenso que comprendió tres instancias diferentes. Uno de los tribunales determinó que se debía celebrar un nuevo juicio por insuficiencia de pruebas. Los cargos atribuían a Schellenberg la organización de una operación destinada a transportar 222 kilogramos de metanfetaminas de China hacia Australia. Tal como detalló la fuente, tras la decisión del Tribunal Supremo de anular la sentencia, aún no se ha agendado una nueva fecha para la repetición del juicio.

El caso había generado protestas públicas de parte de las autoridades canadienses bajo el liderazgo de Justin Trudeau, en cuya gestión se profundizó el desacuerdo diplomático con China. Según reportó la fuente, la decisión de revisar la pena de muerte se produjo poco después del encuentro de alto nivel entre el presidente chino, Xi Jinping, y el primer ministro canadiense, Mark Carney. Desde Pekín, la visita fue calificada como un "punto de inflexión" en las relaciones con Canadá y un reflejo de la predisposición positiva de ambas partes para superar los roces previos.

El medio consignó que este viaje representó la primera oportunidad en ocho años en la que un mandatario canadiense visitó China y se efectuó en un contexto marcado por la competencia geopolítica, sobre todo tras los intentos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de incrementar la influencia estadounidense sobre Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca. Estas circunstancias fueron interpretadas como una aproximación estratégica de Canadá hacia China, en un momento donde el gobierno canadiense buscaba posicionarse ante las presiones de la administración estadounidense, que expresó reservas respecto al acercamiento entre Ottawa y Pekín.