Trump afirma que las elecciones de EEUU "están amañadas" y son "fraudulentas" y pide reformarlas

El empresario republicano propone nuevas normas, incluidas restricciones al voto por correo y la obligación de documentación para electores, en medio de acusaciones de manipulación y críticas de la oposición, que advierte sobre riesgos para los derechos civiles

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El bloque republicano en el Senado de Estados Unidos mantiene 53 escaños, cifra insuficiente para aprobar una nueva propuesta de reforma electoral que exige al menos 60 votos debido al procedimiento conocido como filibusterismo. Esta situación complica la aprobación de la norma impulsada por el ex presidente Donald Trump, quien sostiene que el sistema electoral estadounidense contiene irregularidades. Según informó Europa Press, Trump ha declarado en distintas ocasiones que las elecciones en el país están “amañadas”, son “fraudulentas” y que esta circunstancia es motivo de “burla en todo el mundo”. Dentro de esta argumentación, Trump propuso una profunda reforma, presentada como la “Ley Salvar Estados Unidos”, con el objetivo de modificar las reglas de participación y limitar el voto por correo.

De acuerdo con Europa Press, la propuesta de Trump contempla tres cambios principales al sistema de registro y emisión del sufragio. En primer lugar, establece la obligación de que todo votante presente pruebas de ciudadanía estadounidense al momento de registrarse para votar. Además, impone el requisito de mostrar una identificación para emitir el sufragio. Finalmente, restringe el uso del voto por correo a excepciones justificadas, como enfermedad, discapacidad, servicio militar o estancia por viaje fuera del lugar de residencia.

La cadena NBC, citada por Europa Press, recogió declaraciones del senador John Thune, líder de la mayoría republicana en la Cámara Alta, quien aseguró que la votación sobre la propuesta se llevará a cabo, a pesar de las dificultades para lograr la mayoría necesaria. Esta postura choca frontalmente con la opinión del senador Chuck Schumer, quien encabeza la minoría demócrata. Schumer manifestó su firme rechazo a la iniciativa y se comprometió públicamente a “hacer todo lo posible” para impedir que la normativa prospere. Calificó la propuesta de Trump y de sus aliados republicanos como una “abominación” y la comparó directamente con una “segunda versión” de las leyes de Jim Crow, que hasta 1965 impusieron la segregación racial y restricciones al sufragio de la población afroamericana, en especial en el sur del país.

El contexto en que se plantea esta reforma incluye la aprobación previa en la Cámara de Representantes de un texto legal identificado con el acrónimo “SAVE”, correspondiente al lema “Salvaguardar la Eligibilidad del Votante Estadounidense”. Europa Press detalló que la redacción del proyecto recibió apoyo mayoritario entre los republicanos en la cámara baja, pero la composición del Senado hace improbable que prospere sin apoyo demócrata o la modificación de las normas internas, como el propio filibusterismo. Trump ha sugerido en otras ocasiones que este método, que obliga a obtener sesenta votos en vez de una mayoría simple, debería suprimirse, aunque esta posición ha generado divisiones en el interior del Partido Republicano.

El magnate republicano lanzó sus argumentos a través de publicaciones en redes sociales. “Las elecciones estadounidenses están amañadas, son fraudulentas y son motivo de burla en todo el mundo. O las arreglamos o dejaremos de tener un país”, citó Europa Press acerca de una de las intervenciones recientes de Trump. En ese mismo mensaje, el ex mandatario explicó las bases de su propuesta: presentar prueba de ciudadanía para registrarse, requerir identificación electoral para votar y limitar el voto por correo solo a casos excepcionales.

La iniciativa de reforma ha desencadenado fuertes críticas del sector demócrata y de organizaciones de derechos civiles, que advierten sobre los riesgos de restricción de acceso al voto y sobre las posibles consecuencias para comunidades históricamente marginadas. La referencia directa de Schumer a las leyes de Jim Crow busca subrayar la percepción de que las nuevas normas podrían tener efectos discriminatorios similares a aquellas antiguas restricciones que solo se eliminaron tras décadas de lucha en el país.

Por su parte, las discusiones en el Senado incluyen consideraciones sobre los mecanismos de votación existentes y el debate entre seguridad electoral y acceso al sufragio. El proyecto impulsado por Trump reaviva la polarización política en torno a las reformas electorales y enfrentará un proceso legislativo cuya resolución final dependerá tanto de los votos disponibles como de la presión política y mediática ejercida por los distintos actores involucrados, de acuerdo con lo reportado por Europa Press.