
Durante la manifestación de rechazo al acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, los agricultores desplegaron una acción simbólica arrojando al suelo diferentes productos del campo, como patatas, remolacha, maíz y vides, en el centro de Zamora. Según consignó el medio que cubrió la protesta, más de 300 tractores ocuparon el corazón de la ciudad para expresar su negativo ante el pacto, mientras que los organizadores explicaron la gravedad del contexto que enfrenta actualmente el sector agrario en Castilla y León.
De acuerdo con el relato de los propios agricultores, no solo se manifestó el rechazo al acuerdo con Mercosur, sino también un profundo malestar frente a otras medidas que, según denuncian, está tomando la Unión Europea y que afectan directamente la viabilidad de las explotaciones agrícolas. Así lo expuso Lorenzo Rivera, coordinador de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) en Castilla y León, quien, en declaraciones recogidas por el medio, subrayó tanto la “unidad de acción” lograda en la protesta como la “masiva participación” conseguida entre agricultores y ganaderos.
Rivera argumentó que el tratado comercial con Mercosur representa una competencia “no leal”, ya que los agricultores de Castilla y León deben ajustarse a estándares de calidad elevados y a una normativa más restrictiva en uso de pesticidas y otros productos, mientras que, según manifestó, los países del bloque sudamericano operan con condiciones más permisivas. Este desequilibrio, señaló el coordinador de COAG, puede poner en desventaja a los productores regionales. Rivera también sostuvo que la firma del acuerdo sería “completamente lesiva” para el campo castellano y leonés, afirmando que dicho pacto no favorece al sector y lo somete a riesgos estructurales.
El coordinador de COAG insistió, en declaraciones recogidas por la fuente, en que el Ejecutivo central español debería tomar una posición clara en defensa de los agricultores, siguiendo el ejemplo de países como Francia. Además, advirtió sobre las implicaciones democráticas y jurídicas del proceso de negociación, al afirmar que avanzar con el pacto comercial a pesar de la existencia de recursos judiciales pendientes podría suponer un desprecio tanto por la democracia como por el propio Parlamento Europeo.
Las críticas se extendieron también a la nueva Política Agraria Común (PAC) impulsada por la Unión Europea. Aurelio González, responsable de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA) en Castilla y León, expresó su rechazo ante la actual orientación de la PAC, que ha fortalecido el componente “verde” y, según manifestó, contribuye al cierre de explotaciones en el campo. Plataformas agrícolas sostienen que los fondos destinados a la PAC se han reducido y acusan a los responsables europeos de estar transfiriendo recursos destinados a la agricultura hacia el presupuesto de Defensa, supeditando las prioridades del sector agrario a la política internacional y a decisiones externas, como las que pueda adoptar la administración estadounidense.
González reclamó la necesidad de exigir un mayor financiamiento para la PAC y advirtió que el recorte en dotación económica impulsado por la Unión Europea pone en peligro la soberanía alimentaria y la calidad de los productos alimenticios disponibles para la población española. El líder de la UPA solicitó el apoyo del conjunto de la sociedad ante lo que considera una cuestión clave para el futuro de la alimentación en el país.
Una vez concluidas las intervenciones ante los medios, más de mil personas continuaron la marcha a pie desde la zona de La Marina en dirección a la plaza que alberga la Subdelegación del Gobierno en Zamora. Allí, los convocantes dieron lectura a un manifiesto en el que reiteraron la demanda de medidas concretas de protección al sector agrícola ante los cambios impulsados desde la Unión Europea y los acuerdos internacionales, según reportó la fuente mencionada.
El conjunto de las acciones realizadas durante la jornada buscó visibilizar tanto la oposición categórica a la ratificación del acuerdo entre la UE y Mercosur como el rechazo a una serie de políticas que, según sostienen los agricultores, amenazan la sostenibilidad económica, social y ambiental de la actividad agraria en Castilla y León. La jornada en Zamora se sumó a otras protestas celebradas en distintos puntos del país, en el marco de un creciente clima de tensión entre los representantes del campo y las instituciones europeas, de acuerdo con la información publicada.