Reino Unido afirma que Rusia hace frente a "un desafío estructural a largo plazo" por "problemas demográficos"

Un informe de inteligencia señala que la disminución de nacimientos, el éxodo masivo desde 2022 y el envejecimiento de la población están agravando la crisis social y económica de Moscú, sin perspectivas de solución inmediata según fuentes oficiales británicas

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La salida de aproximadamente 1,3 millones de ciudadanos rusos, en su mayoría jóvenes y con estudios superiores, posterior a la invasión de Ucrania en 2022, ha intensificado un proceso de deterioro demográfico que, según fuentes oficiales británicas, sitúa a Rusia frente a una crisis de largo alcance tanto social como económica. De acuerdo con el Ministerio de Defensa del Reino Unido, citado por el medio, la combinación de esta emigración masiva con el continuo descenso en la tasa de nacimientos y el envejecimiento poblacional supone un desafío persistente y estructural para el país.

Según detalló el Ministerio de Defensa del Reino Unido en un comunicado difundido en redes sociales y recogido por medios internacionales, los intentos del Gobierno ruso de revertir estas tendencias, como los incentivos y políticas para fomentar la natalidad, no ofrecen perspectivas de revertir el declive de la población en el corto plazo. "Los problemas demográficos y la disminución de la población suponen un desafío estructural a largo plazo para la sociedad y la economía rusas", asegura el comunicado británico, citando cifras y análisis de sus servicios de inteligencia.

Este contexto fue abordado en un encuentro celebrado el 21 de enero, en el que el presidente Vladimir Putin se reunió con varios integrantes de su gabinete. En esa ocasión, Putin subrayó la importancia estratégica de la política demográfica y reconoció la necesidad de obtener resultados palpables en ese ámbito. En una intervención previa, el 8 de diciembre, el mandatario calificó las iniciativas gubernamentales adoptadas hasta la fecha como insuficientes. "Persisten las tendencias negativas, con un continuado descenso de las tasas de natalidad", indicó Putin, según recogió también el Ministerio de Defensa británico.

El impacto del conflicto en Ucrania se traduce no solo en la salida de población, sino también en un saldo considerable de bajas rusas. De acuerdo con el informe británico, la guerra ha provocado alrededor de 1.225.000 bajas, entre muertos y heridos, lo cual contribuye a agravar el déficit demográfico nacional. El éxodo alcanza a segmentos de la población especialmente significativos para la economía: quienes emigran suelen ser jóvenes y contar con mayor nivel educativo, lo que afecta el potencial de desarrollo económico y la capacidad productiva del país, según publicó el citado Ministerio británico.

Las autoridades rusas, según los datos divulgados por el Reino Unido, no han logrado hasta el momento articular una respuesta efectiva para frenar la tendencia a la baja de la población. El documento oficial británico destaca que el envejecimiento, junto con la disminución de las nuevas generaciones y la pérdida de capital humano por la emigración y la guerra, conforman un panorama poco alentador para el futuro de la sociedad y la economía rusas.

La magnitud de estos problemas motivó que el Ejecutivo ruso vuelva a situar la cuestión demográfica como uno de los principales asuntos en la agenda política interna. El Kremlin, según la información difundida por el Ministerio de Defensa británico, considera que el desafío trasciende la coyuntura y requiere un enfoque de largo recorrido, aunque las medidas implementadas hasta ahora no hayan producido resultados significativos.

Fuentes británicas recalcan la dificultad de revertir abruptamente la situación actual, señalando que la pérdida poblacional afecta tanto los números totales como la estructura por edades, lo que añade presión sobre los servicios sociales y limita las opciones de crecimiento futuro. Según el informe originado en Reino Unido, la confluencia de envejecimiento, baja natalidad, migración y pérdidas en combate conforman un escenario de crisis demográfica de largo aliento en Rusia, sin vías inmediatas de solución.