Investigadores de la UCM identifican un biomarcador clave para el diagnóstico y tratamiento del dolor de hombro

Un equipo científico ha señalado la importancia de la distancia entre determinados huesos del brazo como indicador decisivo, abriendo nuevas opciones para identificar y abordar diversas molestias, además de impulsar protocolos que permitan comparar mediciones en distintos hospitales

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La revisión de casi una treintena de estudios evalúa cómo el espacio entre el acromion y la cabeza del húmero, conocido como distancia acromiohumeral (AHD), puede cambiar durante el movimiento y estar influido por factores biomecánicos y neuromusculares, más allá de sus aspectos puramente anatómicos. Según informó la Universidad Complutense de Madrid (UCM), estas conclusiones abren nuevos caminos tanto para el diagnóstico como para el tratamiento del dolor de hombro, una molestia que afecta a un tercio de la población en algún momento de la vida.

De acuerdo con lo publicado en el 'Journal of Functional Morphology and Kinesiology', la identificación de la AHD como biomarcador clave puede ayudar a personal sanitario a diferenciar mejor distintas patologías y mejorar las estrategias terapéuticas. La UCM reportó que la reducción de esta distancia se asocia con el síndrome de dolor subacromial (SAPS) y los desgarros del manguito rotador (ECA). Estas afecciones inciden directamente en la movilidad del brazo y pueden limitar la calidad de vida de quienes las padecen, mientras que aquellos pacientes con valores superiores de AHD suelen no presentar síntomas.

El estudio, liderado por investigadores de la UCM, enfatizó que la medición del espacio acromiohumeral se realiza por medio de diversas técnicas de imagen, como ecografía, resonancia magnética y radiografía. Sin embargo, la ecografía destaca como el método más seguro y relevante en el entorno clínico, ya que permite obtener registros reproducibles y de utilidad práctica.

El medio UCM detalló que analizar el comportamiento funcional de la AHD —y no solo su dimensión anatómica— abre nuevas oportunidades tanto en el seguimiento clínico como en la evaluación de resultados de tratamientos, sobre todo antes y después de intervenciones quirúrgicas. Esta visión más amplia permite estimar cambios en el estado del hombro y adaptar pautas de rehabilitación de forma más precisa.

Por otro lado, los responsables del estudio solicitaron la creación de protocolos homogéneos para registrar esta distancia. Según la UCM, contar con estándares facilitaría la comparación sistemática de datos provenientes de diferentes hospitales y centros sanitarios. Esta medida tiene el potencial de enriquecer la investigación clínica y de mejorar la toma de decisiones basada en la evidencia, al permitir una mayor fiabilidad y uniformidad en la recogida de datos y posterior análisis científico.

El espacio subacromial, reflejado a través de la AHD, se posiciona así como un parámetro clínicamente relevante. Su reducción se relaciona directamente con el dolor y las lesiones del manguito rotador, mientras que valores dentro de rangos considerados normales podrían considerarse un indicio de ausencia de patologías sintomáticas en el hombro, según divulgó la UCM.

El abordaje recomendado por estos investigadores consiste en incorporar la evaluación funcional de la AHD en las consultas, tanto para diagnóstico inicial como para el control periódicos de pacientes intervenidos o bajo tratamiento conservador. La UCM resaltó que la actualización de estos protocolos podría permitir avances importantes en la personalización de tratamientos y en el seguimiento del progreso de los afectados por dolor de hombro.

Este avance se integra en el contexto de una demanda creciente de soluciones para problemas musculoesqueléticos, en especial el dolor de hombro, que representa una de las principales causas de consulta y de interrupción de la actividad laboral o deportiva. Según publicó la UCM, la aplicación clínica de estos nuevos estándares de medición podría favorecer una intervención más rápida y efectiva, reduciendo complicaciones y secuelas asociadas a diagnósticos tardíos o procedimientos inadecuados.

Los autores del artículo destacaron la necesidad de continuar ampliando el conocimiento sobre la influencia de factores mecánicos y neuromusculares en la AHD, lo que podría impulsar en el futuro la creación de herramientas diagnósticas y terapéuticas más precisas. Según consignó la UCM, este enfoque integral de la distancia acromiohumeral se perfila como una aportación significativa en la medicina del aparato locomotor, buscando mejorar la calidad de vida de quienes sufren molestias o lesiones en el hombro.