Riad aplaude a EEUU por declarar "terroristas" a ramas de Hermanos Musulmanes en Egipto, Jordania y Líbano

Arabia Saudita manifestó respaldo a la postura estadounidense que endurece su política frente a organizaciones islamistas, destacando la importancia de reforzar la seguridad regional y subrayando su lucha contra el extremismo en países de Medio Oriente

Guardar

La lucha contra el extremismo y el terrorismo figura como una de las prioridades regionales a las que Arabia Saudita ha dedicado sus más recientes declaraciones públicas, según el comunicado emitido a través de las redes sociales del Ministerio de Exteriores saudí. El pronunciamiento se produce tras la reciente clasificación, por parte del Gobierno de Estados Unidos, de las ramas de la organización Hermanos Musulmanes en Egipto, Jordania y Líbano como “grupos terroristas”. Según publicó el medio, Riad expresó su respaldo y valoró la decisión estadounidense como parte de un esfuerzo más amplio orientado a fortalecer la seguridad y la estabilidad no solo en los países árabes, sino también en el conjunto de la región de Medio Oriente.

La posición de Arabia Saudita está alineada con los objetivos de Washington de proteger tanto a su propio territorio como a los países considerados aliados. El medio detalló que el gobierno saudí promovió la importancia de fortalecer la prosperidad, la seguridad y la estabilidad a través de una actitud de condena explícita a las acciones extremistas. Además, Riad reiteró su apoyo hacia toda medida que promueva una mayor protección colectiva frente a las amenazas que representan grupos radicales en la región.

Según informó la plataforma, la Administración estadounidense, bajo el mandato de Donald Trump, incluyó la declaración sobre Hermanos Musulmanes el martes, argumentando que, si bien la organización asegura públicamente haber abandonado la violencia, las filiales identificadas continúan impulsando, elogiando e incitando actos violentos. Tales actividades, explicaron las autoridades estadounidenses, ponen en peligro de manera directa tanto los intereses de Estados Unidos como los de sus aliados estratégicos en Oriente Medio.

En el anuncio del Departamento del Tesoro, John Hurley, subsecretario del departamento para Terrorismo e Inteligencia Financiera, afirmó que “Hermanos Musulmanes han inspirado, alimentado y financiado a grupos terroristas como Hamás, que representan una amenaza directa para la seguridad”. Hurley agregó, según consignó el medio, que pese a la apariencia pacífica del grupo, tanto la rama egipcia como la jordana han trabajado para respaldar el terrorismo dirigido por Hamás y debilitar la autoridad de sus gobiernos nacionales.

Los argumentos estadounidenses, replicados por medios internacionales y recogidos en las declaraciones saudíes, sostienen que la amenaza no únicamente reside en los actos directos de violencia, sino también en la promoción ideológica y el respaldo financiero hacia organizaciones armadas que actúan en varios países del mundo árabe y sus alrededores. El texto difundido por el Ministerio de Exteriores de Arabia Saudita reflejó que la preocupación incluye los riesgos para la paz y la soberanía de las naciones afectadas.

La dimensión regional de la designación estadounidense apunta a reforzar la cooperación entre gobiernos de Medio Oriente y otras potencias occidentales involucradas en la lucha contra el terrorismo. Según detalló la prensa, el apoyo saudí responde tanto a intereses de seguridad interna como a la consolidación de lazos diplomáticos y de inteligencia con Washington.

La creciente importancia que atribuyen los gobiernos a la coordinación internacional para enfrentar los desafíos generados por el extremismo y el terrorismo se manifiesta en este tipo de comunicados oficiales y en las acciones multilaterales promovidas en foros y organismos regionales. Tanto Arabia Saudita como Estados Unidos han subrayado en distintas ocasiones la urgencia de combatir las fuentes de financiación, la radicalización y la expansión de discursos que podrían generar nuevos brotes de violencia en el futuro, según ha venido relatando el medio.

El reconocimiento de la relación directa entre Hermanos Musulmanes y Hamás en el comunicado del Gobierno estadounidense emerge como uno de los puntos centrales del enfoque de seguridad regional, al destacar que la lealtad expresada por Hamás hacia Hermanos Musulmanes constituye un factor desestabilizador que traspasa fronteras nacionales y pone en evidencia una red de vínculos ideológicos y materiales entre distintos actores de la región.

De acuerdo con el medio, el posicionamiento de Arabia Saudita en respaldo a las recientes medidas de Estados Unidos contribuye a consolidar una postura común frente a las amenazas percibidas. Esta actitud fue ratificada en el mensaje difundido por el Ministerio de Exteriores saudí, que reiteró el compromiso de Riad con toda instancia o iniciativa orientada a garantizar mayor seguridad, tanto para los países árabes como para la comunidad internacional en general.

El anuncio multiplicó las reacciones diplomáticas en distintas capitales del mundo árabe, donde la postura frente a Hermanos Musulmanes y organizaciones asociadas sigue generando posiciones encontradas entre gobiernos y sectores de la sociedad civil. Mientras en algunos países la organización cuenta con presencia política y capacidad de representación, en otros es objeto de restricciones y campañas de proscripción impulsadas desde el Estado, como recordó la prensa.

El intercambio reciente entre los ejecutivos de Estados Unidos y Arabia Saudita marca una nueva etapa en la definición de políticas regionales que buscan limitar la influencia de entidades consideradas peligrosas por su historial y sus vínculos con acciones violentas. Según reportó el medio, la decisión de Washington y el respaldo inmediato de Riad constituyen un paso destinado a proyectar una imagen de firmeza ante el fenómeno del extremismo, así como a incrementar los niveles de coordinación regional e internacional en materia de inteligencia y seguridad.

Las declaraciones y comunicados oficiales se suman a una serie de medidas anteriores encaminadas a fortalecer los dispositivos de respuesta y prevención en el contexto de amenazas provenientes de organizaciones islamistas catalogadas como terroristas por algunos gobiernos y entidades multilaterales, detalló el medio. La estrategia, en consecuencia, incluye el reforzamiento de las relaciones entre los servicios de seguridad y el impulso de acciones conjuntas para dificultar las operaciones y el financiamiento de estos grupos en Medio Oriente y más allá.