La agroindustria de Argentina se entusiasma con los beneficios de un acuerdo UE-Mercosur

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Natalia Kidd

Buenos Aires, 11 ene (EFE).- El potente sector agroindustral de Argentina será uno de los más beneficiados por el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur, que será firmado en los próximos días pero que aún deberá superar el desafío de la instancia de ratificación parlamentaria para entrar en vigor.

Negociado desde hace 25 años por la UE y el bloque fundado en 1991 por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, el pacto, que finalmente será firmado el próximo 17 de enero en Asunción, creará un mercado integrado por unas 700 millones de personas y con un peso del 30 % del PBI mundial y del 35 % del comercio global, de acuerdo a datos de los Veintisiete.

"En Argentina, el sector más beneficiado será el agropecuario, los derivados del poroto de soja y toda la industria alimenticia. Va a ser espectacular para el campo, para poder crecer en exportaciones. Esto va a incentivar mucho las inversiones y generar un derrame positivo en toda la actividad económica", dijo a EFE Leonardo Piazza, director de la consultora económica LP Consulting.

El acuerdo reglará el comercio de todo tipo de bienes y servicios, pero en lo que se refiere a la agricultura será liberado el 99 % de los intercambios, con la eliminación inmediata -una vez que entre en vigor el pacto- de aranceles para numerosos productos del Mercosur, como harina y poroto de soja, aceites, frutas, legumbres, maní (cacahuete), café, mate, té, bebidas y varios productos pesqueros.

Además, la UE dará al Mercosur mayores cuotas de acceso para carne vacuna y aviar, maíz y etanol, y reconocerá 220 indicaciones geográficas del bloque suramericano, incluyendo 104 argentinas, principalmente de vinos y productos regionales.

El horizonte que se abrirá una vez que esté vigente el tratado entusiasma al sector agropecuario de Argentina, uno de los mayores productores y exportadores mundiales de granos y derivados y de carne de res.

Al anunciarse el viernes pasado que el acuerdo será finalmente firmado, la Sociedad Rural Argentina (SRA), una de las principales patronales agrarias del país, destacó en un informe que la UE es uno de los mercados más relevantes del mundo, con  450 millones de consumidores e importaciones agroindustriales por 220.000 millones de dólares anuales.

"Argentina hoy representa solo 3 % de esas importaciones. Dado que 6 de cada 10 dólares exportados por Argentina provienen del agro, el acuerdo abre una oportunidad concreta de escala, diversificación y mayor valor agregado", afirmó la SRA, que, además, resaltó que el acuerdo cubrirá "prácticamente todo el entramado agroindustrial" argentino.

Otro factor que entusiasma al sector es que, como parte del acuerdo con UE, Argentina se compromete a eliminar los derechos de exportación -o bajarlos en productos como la soja-, un viejo reclamo de los agricultores del país suramericano.

Para Lisandro Mogliati, consultor en negocios internacionales y profesor universitario de comercio exterior, el entendimiento con la UE  no solo beneficiará a los exportadores argentinos de carne, soja y derivados sino también a "los complejos agroindustriales de menor envergadura, que tienen una enorme potencialidad con este acuerdo".

"Además, la eliminación de aranceles para importar desde la UE equipos, maquinarias e insumos representa una oportunidad para que el sector agropecuario argentino adopte tecnología a un menor coste y gane así mayor eficiencia y competitividad", dijo a EFE Mogliati.

El experto advirtió, sin embargo, que los exportadores argentinos "deberán alinearse a la política sanitaria europea, que obra como una barrera no arancelaria y puede limitar al sector que más potencialidad tiene en el Mercosur, que es la agroindustria".

Observó además que, una vez que se firme el acuerdo, quedará todavía pendiente para su entrada en vigor la ratificación parlamentaria -del Parlamento Europeo y de los Legislativos de cada país miembro del Mercosur- "y lo que se observa es que hay países europeos con una férrea oposición al acuerdo, como Francia, Polonia e Irlanda, que se resisten a que el acuerdo se implemente". EFE