Al menos once taliban paquistaníes muertos en dos operaciones militares en la frontera con Afganistán

El ejército informó que murieron once militantes en acciones armadas separadas en Jíber Pajtunjua, donde además se decomisaron rifles y balas; el primer ministro respaldó la ofensiva, afirmando que seguirán combatiendo a los grupos violentos

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El ejército de Pakistán indicó que, durante las recientes operaciones en la provincia de Jíber Pajtunjua, se incautaron armas de fuego y municiones en dos acciones separadas realizadas cerca de la frontera con Afganistán. El medio consignó además que el primer ministro, Shehbaz Sharif, expresó su respaldo a la ofensiva militar y reiteró que el gobierno mantendrá su política de combate a todas las agrupaciones armadas identificadas como violentas. Según informó el ejército pakistaní a través de su sección de medios en la red social X, estos hechos se produjeron el jueves pasado y provocaron la muerte de once integrantes de los talibán paquistaníes, en la zona noroccidental de Pakistán.

De acuerdo con la información publicada por la sección de medios de las fuerzas armadas en X, el primer enfrentamiento se desarrolló en Waziristán del Norte, donde seis miembros del grupo armado murieron tras la intervención militar. Durante esta operación, el ejército reportó la confiscación de varios fusiles y abundante cartuchería. En una segunda acción, ejecutada en el distrito de Kurram, también en Jíber Pajtunjua y cercana a la frontera afgana, cinco militantes fallecieron en circunstancias similares, y las tropas pakistaníes recuperaron más armas y municiones.

Tal como detalló el medio, ambas operaciones militares se enmarcan en la estrategia de Pakistán para contener la actividad de los talibán paquistaníes y limitar su presencia en áreas de frontera. Este grupo armado, también conocido como Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), ha mantenido una presencia activa en la región y ha sido responsabilizado de numerosos atentados y ataques tanto contra fuerzas de seguridad como contra civiles en los últimos años.

El primer ministro Shehbaz Sharif, reactualizó su postura frente a estas acciones y comunicó, a través de su cuenta de X, un mensaje dirigido tanto a las fuerzas armadas como a la ciudadanía. "Seguiremos luchando contra el monstruo del terrorismo hasta erradicarlo por completo del país. El ejército y la policía pakistaníes luchan día y noche contra los elementos antinacionales", afirmó Sharif según consignó la propia red social. Añadió que "toda la nación, incluyéndome a mí, apoya a las fuerzas de seguridad en su inquebrantable compromiso con la protección de la patria".

El medio reportó que este tipo de operaciones reflejan la presión militar ejercida por Pakistán en las zonas tribales fronterizas, que históricamente han servido de refugio para distintos grupos armados, especialmente desde que aumentaron los incidentes en la zona limítrofe con Afganistán tras la retirada de las tropas internacionales en ese país. Las acciones recientes del ejército buscan debilitar la infraestructura y los recursos de los talibán paquistaníes, que han intensificado sus movimientos en el área en respuesta al endurecimiento de las labores de seguridad.

El balance de víctimas y el decomiso de armamento fueron confirmados oficialmente por la sección de medios del ejército, que destacó en su publicación las dificultades operativas surgidas en los entornos montañosos y la necesidad de mantener una vigilancia permanente en la región. Las autoridades recalcaron que la cooperación entre unidades militares y policiales ha sido fundamental para lograr los avances reportados.

Según las declaraciones recogidas por la prensa oficial paquistaní, la dirección política del país ha reiterado públicamente su respaldo a la labor de las fuerzas de seguridad. Además, el gabinete gubernamental ha llamado a la población a colaborar con las autoridades y denunciar posibles movimientos sospechosos en los distritos próximos a la frontera afgana.

El ejército señaló a través de sus redes sociales que las operaciones forman parte de un plan más amplio de lucha contra el terrorismo y la insurgencia, desarrollado en coordinación con otras agencias de seguridad nacionales e internacionales. Se prevé que continúen los controles y patrullajes en las provincias fronterizas, con el objetivo de dificultar la reorganización y reasentamiento de grupos armados en el territorio paquistaní.