Rio Tinto y Glencore confirman "conversaciones preliminares" para formar la mayor minera mundial

Las empresas informaron sobre diálogos iniciales que podrían desembocar en una megafusión en la industria extractiva, aunque advirtieron que no hay garantías de llegar a un acuerdo ni detalles definidos sobre los posibles términos o estructura de la operación

Guardar

Glencore ha destacado la incertidumbre existente sobre si se llegará a acordar alguna transacción o los posibles términos en los que esta podría estructurarse, mientras Rio Tinto ha advertido que no puede asegurar la presentación de una propuesta concreta. En este contexto, ambas compañías han dado cuenta del reinicio formal de las discusiones sobre una posible fusión que, de concretarse, originaría la mayor empresa minera del mundo, según informó el medio que publicó estos informes conjuntos.

Según consignó la agencia de noticias, tanto Rio Tinto como Glencore confirmaron mediante comunicados independientes que mantienen diálogos en una fase temprana acerca de la posible integración de algunas o la totalidad de sus operaciones, las cuales abarcan minerales y recursos estratégicos a nivel global. Los contactos entre ambas empresas habían quedado interrumpidos hace aproximadamente un año, pero las negociaciones han sido retomadas recientemente, de acuerdo con lo publicado por la misma fuente.

La posible fusión consistiría, según el modelo que barajan, en la adquisición de Glencore por parte de la firma anglo-australiana Rio Tinto, aunque ninguno de los actores ha definido públicamente los términos precisos ni la estructura definitiva que podría adoptar la operación. Tal como detalló el medio que cubrió el caso, ambos grupos remarcaron que las tratativas permanecen en una etapa preliminar, por lo que no existen garantías de que se concrete alguna oferta formal ni de que los términos lleguen a acordarse, ni siquiera si habría una transacción final.

De acuerdo con la reglamentación de la Bolsa de Londres en materia de fusiones y adquisiciones, el plazo establecido otorga a Rio Tinto hasta el 5 de febrero próximo para informar de manera clara y formal si pretende presentar una oferta concreta por Glencore, o si, por el contrario, comunicará que descarta definitivamente esa posibilidad. La confirmación de este plazo fue destacada tanto por Rio Tinto como por Glencore en sus respectivos comunicados, en concordancia con lo que marca la regulación británica sobre fusiones empresariales.

El sector minero global ha seguido de cerca estos pasos recientes, ya que la eventual combinación de los activos y operaciones de ambas compañías daría lugar a una corporación inédita en escala y alcance dentro de la industria extractiva. Según reportó el medio original, la reconsideración de una posible fusión se produce después de que la aproximación inicial entre ambas partes no prosperara un año antes, recibiendo renovada atención en los mercados y entre los inversores del sector.

Aún sin anunciar detalles sobre la posible estructura financiera o los mecanismos de integración de activos, ambos grupos aclararon que mantendrán al público y a los órganos reguladores informados sobre los eventuales avances materiales en la negociación, cumpliendo con la normativa vigente en los mercados donde cotizan sus acciones. El proceso estará sujeto a análisis continuos de viabilidad y a los posibles condicionantes regulatorios y de competencia que afectarían una operación de estas dimensiones, según advirtieron ambas mineras en las comunicaciones recogidas por el medio que dio cuenta de la noticia.