Los vascos liberados por Venezuela vuelven a Euskadi tras aterrizar en en Barajas y ser recibidos por sus familias

Tras meses privados de libertad por acusaciones de espionaje en Venezuela, José María Basoa Valdovinos y Andrés Martínez Adasme lograron salir del país sudamericano y reciben atención y acompañamiento de las autoridades vascas al retornar

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Mientras todavía asimilaban la noticia de su puesta en libertad, José María Basoa Valdovinos y Andrés Martínez Adasme abandonaron la residencia del embajador español en Caracas y subieron a un avión con destino a Madrid. La notificación de su liberación les sorprendió después de pasar meses encarcelados en Venezuela bajo la acusación de espionaje, según narró el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares. En palabras de Albares, los dos ciudadanos vascos “se levantaron un día pensando que ahí iban a seguir un tiempo indefinido, y unas horas después estaban en la residencia del embajador de España”, circunstancias que reflejan la repentina evolución de su situación.

De acuerdo con la información publicada por el medio de referencia, Basoa Valdovinos y Martínez Adasme, naturales de Bilbao y con 35 y 32 años respectivamente, volvieron a territorio español acompañados de otros tres ciudadanos españoles: Miguel Moreno Dapena, Ernesto Gorbe Cardona y la activista hispanovenezolana Rocío San Miguel. El vuelo que los trasladó desde Venezuela aterrizó en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas alrededor de las 13:30 horas, donde les esperaban sus familiares, quienes mantuvieron un perfil discreto durante la espera.

Tras el aterrizaje, los dos bilbaínos y sus acompañantes, liberados por las autoridades venezolanas, salieron del aeropuerto empleando una vía lateral, evitando así el tránsito por las áreas más expuestas al público. Posteriormente, viajaron por carretera hasta Euskadi, región donde tendrán acceso a seguimiento médico y atención por parte de las autoridades vascas, según detalló el Gobierno autonómico.

Su detención se produjo el 2 de septiembre de 2024, después de viajar a la Amazonia venezolana en agosto del mismo año. Las autoridades del gobierno de Nicolás Maduro les imputaron cargos de espionaje, señalando que formaban parte del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) español y alegando su participación en un supuesto complot para atentar contra el presidente venezolano. Frente a esas afirmaciones, el Gobierno de España negó cualquier relación de los detenidos con organismos o agencias estatales, efectuando reiteradas solicitudes de liberación, que no fueron atendidas durante la administración de Maduro, recordó el medio.

La situación política de Venezuela experimentó un giro tras la captura de Nicolás Maduro en Caracas por fuerzas estadounidenses en el marco de una operación militar. El gabinete liderado por Delcy Rodríguez, su sucesora, anunció la puesta en libertad de varios prisioneros por motivos políticos, entre los que se encontraban cinco ciudadanos españoles, tal como consignó la fuente original. A continuación de su excarcelación, los liberados fueron trasladados a la embajada española, donde permanecieron hasta organizar su regreso a España, lo cual se efectuó la misma noche en que supieron de su inminente liberación.

El ministro José Manuel Albares mantuvo contacto telefónico con los excarcelados el día siguiente a su llegada a territorio español. En esa comunicación, constató el impacto emocional que suponía el cambio abrupto de situación, describiendo a los liberados como personas “en estado de shock”. Mediante declaraciones públicas, Albares transmitió su satisfacción por el reencuentro de los españoles con sus familias y amigos y expresó su esperanza de que pudieran normalizar sus vidas en breve.

Familiares de Basoa Valdovinos y Martínez Adasme aguardaban expectantes en el aeropuerto madrileño, compartiendo el deseo de dejar atrás lo que describen, citando al secretario de Acción Exterior del Gobierno Vasco, Abel Caballero, como “una terrible pesadilla”. Según precisó Caballero en declaraciones recogidas por el medio, los expresidiarios se encuentran “relativamente bien”, aunque matizó la gravedad de la experiencia vivida debido a la falta de garantía de sus derechos durante el tiempo en prisión.

La administración vasca ha puesto en marcha un protocolo de atención para quienes regresan a Euskadi tras largos periodos detenidos en el extranjero, según indicó Caballero. Se han activado recursos para su atención médica, así como apoyo psicológico y de cuidados, dada la experiencia extrema que atravesaron durante el periodo de incomunicación y encarcelamiento en Venezuela. El objetivo señalado por la autoridad vasca consiste en que los afectados encuentren respaldo sanitario y acompañamiento en el proceso de reintegración en sus vidas cotidianas.

La liberación y repatriación de los ciudadanos vascos y los otros españoles figura entre las primeras medidas adoptadas por el nuevo ejecutivo venezolano tras el cambio de liderazgo en el país sudamericano. De acuerdo con la fuente consultada, este episodio cierra una etapa de incertidumbre para los allegados de los liberados, que esperaban desde hace meses una resolución favorable a las gestiones diplomáticas entabladas entre los gobiernos de España y Venezuela.