
Las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) han denunciado este viernes que facciones armadas afiliadas al Gobierno de Ahmed al Shara han renovado los ataques sobre el barrio kurdo de Seij Maqsud, en Alepo, a pesar de la tregua anunciada horas antes por las nuevas autoridades instauradas en Damasco tras la caída de Bashar al Assad.
Las FDS han repelido con éxito los ataques, obligando a retirarse a las facciones conocidas como Al Amshat, Al Hamzat, y Nurredín al Zenki, según ha informado la milicia siria en sus redes sociales.
Seij Maqsud, por cuarto día consecutivo, es escenario de continuos bombardeos y ataques de las fuerzas afiliadas al Gobierno de Al Shara. "Nuestra gente y nuestras fuerzas de seguridad están llevando a cabo una gran resistencia", ha destacado el Consejo Popular de Sheij Maqsud y Ashrafiyé, según recoge la agencia kurda ANF.
"Estos ataques buscan iniciar una masacre y una nueva ola migratoria contra nuestra gente en estos barrios, quienes han vivido y residido en ellos durante cientos de años", ha denunciado el Consejo, apuntando también hacia la colaboración de Turquía en esta nueva ofensiva, que se viene produciendo desde el 6 de enero.
En sentido, han afeado el "silencio" de las potencias internacionales y han denunciado la persecución del nuevo Gobierno de Al Shara contra la "diversidad de Siria". De igual forma, han advertido de que seguirán luchando. "Nos resulta imposible dar un paso atrás (...) Hemos decidido permanecer en nuestros barrios y protegerlos", han remarcado.
El Ejército sirio confirmó este jueves el inicio de una campaña de bombardeos contra posiciones de las FDS --que han denunciado al menos doce muertos y más de 60 heridos a consecuencia de ataques atribuidos a Damasco-- en Sheij Maqsud y Ashrafiyé, asegurando que estos barrios controlados por las milicias kurdas han sido convertidas en "cuarteles generales, puestos militares y centros de lanzamiento de operaciones" y justifica esta acción para "neutralizar las posiciones estratégicas" del grupo armado.
Además, señaló estos dos barrios de Alepo como "objetivos militares legítimos" y abrió "corredores humanitarios" para evacuar a la población civil, en medio de las tensiones crecientes entre Damasco y las milicias kurdas después de la falta de avances para un acuerdo definitivo sobre la integración de las fuerzas kurdas y el papel de las autoridades semiautónomas kurdas en el futuro del país tras la caída en diciembre de 2024 de Bashar al Assad.