Herida una diputada hondureña en los alrededores del Congreso tras el lanzamiento de un artefacto explosivo

Gladis Aurora, legisladora del Partido Nacional, sufrió lesiones tras un ataque explosivo cerca de la sede legislativa, mientras aumentan las tensiones políticas y se exige una investigación urgente para capturar a los responsables y garantizar la seguridad institucional en Honduras

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El jefe de la bancada del Partido Nacional, Tomás Zambrano, quien se encontraba presente en el momento del atentado, solicitó en un mensaje difundido en redes sociales que las Fuerzas Armadas custodien el material electoral en el Consejo Nacional. Zambrano advirtió sobre la posibilidad de que integrantes del partido oficialista Libertad y Refundación (LIBRE) intenten retirar y retener las urnas para un nuevo conteo voto por voto en el Congreso, procedimiento que calificó como totalmente ilegal, añadiendo que la ciudadanía ya decidió quién debe ocupar la Presidencia, refiriéndose a Nasry Asfura. Este incidente se enmarcó en una jornada de fuerte tensión política durante la convocatoria a una sesión extraordinaria en el Congreso Nacional.

Según informó el medio Tiempo, la diputada Gladis Aurora, representante del Partido Nacional de Honduras, resultó herida la tarde del jueves a las afueras de la sede legislativa en Tegucigalpa, luego de que le alcanzara un presunto artefacto explosivo. El ataque provocó que la diputada sufriera lesiones en la cabeza y en el cuello, además de problemas auditivos. Posteriormente fue trasladada a un hospital, donde permanece bajo observación, aunque en condición estable, detalló tiempo.hn.

De acuerdo con la información reunida por Tiempo, el incidente ocurrió justo antes del inicio de la mencionada sesión extraordinaria, mientras Zambrano realizaba declaraciones a la prensa. En ese mismo espacio se aglomeraban simpatizantes de LIBRE que exigían un recuento voto por voto de las actas de las elecciones efectuadas el 30 de noviembre. Las primeras investigaciones de la Policía Nacional apuntan a que el artefacto explosivo habría sido arrojado desde el edificio donde anteriormente funcionaban las oficinas de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), cercano al Congreso.

El Partido Nacional de Honduras comunicó a través de un pronunciamiento público que considera el suceso como una “agresión directa contra una mujer investida de autoridad, contra la institucionalidad democrática y contra la convivencia pacífica del país”. Afirmaron en su comunicado que la violencia política es inadmisible y solicitaron el “cese inmediato de la violencia promovida y alentada” por el partido oficialista LIBRE. Además, exigieron una “investigación exhaustiva e inmediata para identificar y llevar ante la justicia al autor material e intelectual” del atentado.

La organización opositora también instó a las autoridades a asegurar “la seguridad plena en todos los recintos del Estado” y a garantizar la protección de los funcionarios y servidores públicos. Al mismo tiempo, subrayaron la importancia de que se respete el orden constitucional y se asegure una transición pacífica entre las distintas instituciones del país.

En respuesta al ataque, el Ejército reforzó la seguridad en las inmediaciones del Congreso Nacional, según consignó Tiempo, a fin de prevenir nuevos incidentes o altercados durante el desarrollo de las actividades legislativas en medio de un ambiente social tenso. Por su parte, la Policía Nacional difundió imágenes de los dos principales sospechosos involucrados en el ataque contra la diputada Gladis Aurora y ofreció una recompensa de hasta 30.000 lempiras a quienes aporten información clave para su localización y detención.

El presidente electo de Honduras también se pronunció frente al atentado y, consultado por Tiempo, declaró: “Hay una elección clara, un nuevo presidente y un nuevo Congreso, y todos debemos respetar la ley y trabajar en paz”. Además, condenó este tipo de conductas y enfatizó que resulta necesario evitar que hechos violentos como el ocurrido vuelvan a repetirse en Honduras.

La tarde del ataque coincidió con el aumento de la presencia de seguidores del partido LIBRE en la zona, quienes demandaban la revisión detallada de las actas electorales tras las recientes elecciones generales. La situación derivó en momentos de agitación que precedieron al estallido del artefacto y, tras los hechos, el ambiente en los alrededores del Congreso Nacional se mantuvo bajo vigilancia militar.

El caso ha activado la rápida actuación de distintas instituciones estatales. Según lo informado por Tiempo, tanto las fuerzas policiales como las militares mantienen dispositivos de seguridad en puntos estratégicos próximos al Congreso y otros edificios oficiales, a fin de evitar cualquier escalada de violencia y salvaguardar el proceso de transición institucional que continúa tras los comicios de noviembre.

Por estas razones, las autoridades hondureñas enfrentan el reto inmediato de esclarecer las circunstancias del atentado contra la diputada Gladis Aurora, localizar a los responsables y restaurar un clima de paz durante el periodo de transición política, como lo manifiestan las múltiples declaraciones y acciones difundidas por el medio Tiempo.