La tasa de gripe continúa su descenso hasta los 84,1 casos por cada 100.000 habitantes en la semana de Año Nuevo

Los diagnósticos de síndromes gripales durante la primera semana de enero descendieron por tercera vez consecutiva y se observa una menor incidencia sobre población infantil, aunque los ingresos hospitalarios y los casos en adultos mayores han mostrado incrementos significativos

Guardar

La disminución de diagnósticos de síndromes gripales reportada en la primera semana de enero se asocia principalmente a una reducción de los casos entre los niños, quienes hasta hace tres semanas aparecían como el grupo más afectado por las infecciones estacionales. Según publicó el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) mediante el informe semanal del Sistema de Vigilancia de Infección Respiratoria Aguda (SiVIRA), la incidencia gripal retrocedió en la semana del 29 de diciembre de 2025 al 4 de enero de 2026, acumulando así tres descensos consecutivos y pasando de 106 a 84,1 casos por cada 100.000 habitantes, una caída del 20,7 por ciento en comparación con la semana de Navidad.

Según detalló el informe difundido este jueves, la curva epidémica mantiene una “intensidad baja” desde la semana anterior, tras el máximo registrado hace tres semanas, cuando se alcanzaron 197,7 casos por cada 100.000 habitantes. El ISCIII indicó que los menores de un año presentaron una tasa de 240,7 casos por cada 100.000 habitantes, lo que representa una caída del 17,4 por ciento respecto al periodo previo. En el grupo de uno a cuatro años la disminución fue aún más notable, con 125 casos y una bajada del 61,7 por ciento. También los niños y adolescentes de cinco a 19 años registraron un descenso importante, situándose en 58 casos por cada 100.000 habitantes, un 60,9 por ciento menos. Entre los adultos de 20 a 59 años, el impacto fue menor, al notificarse 90 casos por cada 100.000 habitantes, lo que supone una reducción del 8,4 por ciento.

En contraste, en la población de 60 años o más se observó una tendencia opuesta. De acuerdo con el informe del ISCIII, el número de infecciones aumentó ligeramente en este grupo, especialmente entre los mayores de 80 años, donde la incidencia llegó a 88,9 casos por cada 100.000 habitantes, un 21,6 por ciento más respecto a la semana anterior. Las autoridades sanitarias consideran relevante este repunte, por los riesgos asociados a la edad avanzada, ya que pueden derivar en complicaciones graves y presión sobre el sistema hospitalario.

El estudio del ISCIII también evaluó otras infecciones respiratorias agudas (IRAs), incluyendo gripe, Covid-19 y enfermedades como bronquitis o bronquiolitis en menores de cinco años. La tasa global de IRAs se situó en 556,6 casos por cada 100.000 habitantes, implicando una disminución semanal del 3,3 por ciento, lo que se interpreta como persistencia de baja intensidad epidémica. Respecto a la Covid-19, la incidencia permaneció estable en 2,2 casos por cada 100.000 habitantes, sin variaciones relevantes. Para bronquitis y bronquiolitis en menores de cinco años, el informe reportó una reducción del 24,3 por ciento, descendiendo hasta 278 casos por cada 100.000 habitantes.

El análisis de resultados de laboratorio en Atención Primaria muestra modificaciones en la proporción de resultados positivos de las pruebas. En el caso de la gripe, la positividad bajó de 43,2 por ciento a 34,3 por ciento en comparación con la semana anterior. Para SARS-CoV-2 se observó un descenso de 1,4 por ciento a 0,3 por ciento. Sin embargo, el virus respiratorio sincitial (VRS) experimentó un incremento, pasando del 8,4 por ciento al 11,8 por ciento en la misma semana.

En el ámbito hospitalario, los indicadores reflejaron una tendencia opuesta a la de la red de Atención Primaria. El ISCIII reportó que la tasa de hospitalización por infección respiratoria aguda grave (IRAG) aumentó un 8,4 por ciento alcanzando los 25,7 casos por cada 100.000 habitantes. La proporción de pruebas positivas para gripe en hospitales creció del 41,6 por ciento al 45,6 por ciento, y para VRS de 13,6 por ciento a 18,8 por ciento, aunque para el SARS-CoV-2 se registró una disminución de 1,5 por ciento a 1,1 por ciento. En cuanto a la hospitalización específica por gripe, el informe consignó 11,7 casos por cada 100.000 habitantes, reflejando un incremento del 18,2 por ciento respecto a los 9,9 casos estimados en la semana anterior.

En la información relativa a casos severos, el ISCIII precisó que desde el inicio de la temporada de gripe, el 20 por ciento de los hospitalizados desarrolló neumonía, el 4,8 por ciento requirió ingresar en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y la tasa de letalidad se situó en 4,6 por ciento. Por su parte, en las hospitalizaciones asociadas a Covid-19, la proporción de neumonías ascendió a 24,2 por ciento, los ingresos en UCI representaron un 4,2 por ciento, y la letalidad se ubicó en 10,6 por ciento acumulado. En relación con el VRS, la tasa de hospitalización subió de 3,2 a 4,8 casos por cada 100.000 habitantes. Desde el inicio de la temporada, el 11,7 por ciento de quienes requirieron ingreso hospitalario por VRS presentaron neumonía, el 9,1 por ciento precisó cuidados intensivos, y el 1,4 por ciento falleció a raíz de las complicaciones.

El informe del ISCIII, basado en el modelo de monitorización de la mortalidad diaria (MoMo), incluyó datos sobre las defunciones registradas. Durante la primera semana de 2026 se contabilizaron 7.900 fallecimientos en España, frente a los 9.644 esperados en el mismo periodo. Las cifras muestran una diferencia a la baja entre los decesos observados y los estimados para la semana analizada, según el MoMo.

De acuerdo con el seguimiento presentado por el ISCIII, el descenso generalizado de diagnósticos gripales y la evolución de las otras infecciones respiratorias revelan un alivio temporal de la presión en Atención Primaria. No obstante, el aumento de ingresos hospitalarios, en particular entre personas mayores y los incrementos en los indicadores de gravedad asociados a diversas infecciones, continúan siendo objeto de análisis por parte de los responsables sanitarios, quienes utilizan estos datos para guiar decisiones de salud pública y estrategias preventivas en el contexto de la temporada invernal.