Rubio asegura que EEUU no está en guerra con Venezuela y defiende una transición dirigida

Estados Unidos, según Marco Rubio, enfoca sus acciones en frenar rutas ilícitas que amenazan la región tras la detención de Maduro y su esposa, mientras prioriza la estabilidad y reitera el desafío que representa el Gobierno de Cuba

Guardar

En su intervención en el programa Meet the Press de la cadena NBC, Marco Rubio evitó concretar cualquier posibilidad acerca de una operación militar futura de Estados Unidos en Cuba, aunque expresó que el Gobierno de la isla representa, según sus palabras, “un gran problema” y que sus autoridades “están en muchos problemas”. En ese sentido, Rubio señaló: “No voy a comentar nuestros próximos pasos ni sobre nuestras políticas actuales al respecto. Pero no somos muy partidarios del Gobierno cubano y creo que eso no es un misterio”. La postura de Rubio fue recogida este domingo por la NBC y replicada por distintos medios internacionales, a raíz de la polémica desatada tras la reciente captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.

Según detalló la cadena NBC, Marco Rubio, quien ocupa el cargo de secretario de Estado de Estados Unidos, subrayó que la política exterior de su país no se orienta a mantener un estado de conflicto directo con Venezuela. En palabras de Rubio, los actuales esfuerzos estadounidenses se concentran en combatir las rutas ilícitas de narcotráfico que atraviesan el Caribe y afectan la región. La entrevista tuvo lugar un día después de que se produjeran bombardeos en Caracas y sus alrededores, que concluyeron en la detención de Maduro y Flores mediante una operación militar.

Durante su comparecencia, Rubio recalcó que “Estados Unidos no está en guerra con Venezuela” y que el principal blanco de las acciones armadas son las denominadas “narcolanchas”. El secretario de Estado manifestó: “Seguiremos atacando a las embarcaciones con drogas si intentan dirigirse hacia Estados Unidos”. A su vez, informó que continuarán confiscando embarcaciones que hayan sido sancionadas por órdenes judiciales, haciendo mención a los petroleros que las fuerzas estadounidenses han incautado frente a aguas venezolanas en los últimos meses, reportó NBC.

El funcionario reconoció las críticas emitidas por organizaciones humanitarias, que acusan de ilegalidad estas operaciones y mencionan que más de un centenar de personas han perdido la vida durante los ataques contra embarcaciones implicadas en el transporte de drogas en el área del Caribe. Sin embargo, Rubio defendió que este tipo de acciones persiguen el objetivo de frenar el acceso de estupefacientes al país y proteger la seguridad nacional, de acuerdo con los argumentos recogidos por NBC.

Acerca del futuro inmediato de Venezuela, Rubio expuso que el objetivo del Gobierno de Estados Unidos es que la nación sudamericana logre una transición política bajo supervisión internacional. Respaldó el plan del presidente Donald Trump para liderar este periodo de cambio, asegurando que el avance en una “dirección correcta” no solo responde a los intereses del pueblo venezolano, sino que también coincide con los intereses estratégicos y de seguridad norteamericanos. Rubio explicó: “Queremos que Venezuela avance en cierta dirección porque no solo creemos que es bueno para el pueblo venezolano, sino que también beneficia nuestro interés nacional. Puede afectar a algo que amenaza nuestra seguridad nacional, o a algo que es beneficioso o perjudicial”, reseñó NBC.

Rubio amplió esta perspectiva al señalar que una transición ordenada en Venezuela podría tener un efecto estabilizador en el continente americano y fortalecer la seguridad de la región. Destacó que la búsqueda de “un futuro mejor para el pueblo de Venezuela también es estabilizador para la región y refuerza el ‘vecindario’ en el que vivimos”, según lo consignado por NBC.

Al referirse a la posibilidad de una intervención en Cuba, Rubio evitó ofrecer detalles o confirmar planes concretos, limitándose a describir repetidamente al Gobierno cubano como “un gran problema”. Indicó que no consideraba oportuno revelar la postura actual de Estados Unidos ni sus planes futuros hacia la isla, pero enfatizó la distancia entre ambas administraciones: “No somos muy partidarios del Gobierno cubano y creo que eso no es un misterio”, afirmó en sus declaraciones a la cadena NBC.

La aparición pública de Rubio se produjo en un contexto de tensión regional, tras la intervención militar estadounidense en Venezuela y el refuerzo de las medidas contra embarcaciones sospechosas en el Caribe. Las recientes acciones y declaraciones han provocado reacciones de distintos actores políticos y humanitarios, que siguen de cerca los cambios en la política exterior de Estados Unidos hacia América Latina, especialmente en relación con la lucha contra el narcotráfico y los regímenes señalados como adversarios en el continente. NBC reportó que las medidas del Gobierno estadounidense continuarán desarrollándose con el foco puesto tanto en los temas de seguridad regional como en los procesos de transición política abiertos tras la detención de Maduro.

El seguimiento a las rutas marítimas empleadas para el tráfico de drogas y petróleo figura como uno de los aspectos centrándose de la actuación estadounidense en la región, según reiteró Rubio en su aparición televisiva. Las decisiones tomadas respecto a la incautación de embarcaciones y la posible supervisión de transiciones políticas reflejan la estrategia del Gobierno de Washington tras los recientes acontecimientos en Sudamérica y el Caribe, detalló la NBC, mientras que la situación de Cuba sigue bajo escrutinio sin mayores precisiones por parte de la administración.