
"Venezuela en firme combate", "El imperio lo secuestró. Lo queremos de vuelta" y "La soberanía no se negocia" han sido algunas de las consignas coreadas por miles de personas que, este domingo, llenaron las calles de Caracas para exigir el retorno del presidente Nicolás Maduro y rechazar la reciente operación estadounidense que desembocó en su captura. Las protestas se desplegaron tras la incursión militar del sábado, en la que fuerzas de Estados Unidos detuvieron al mandatario venezolano, desencadenando una amplia movilización social y la reconfiguración temporal del liderazgo político en el país. Según informó el medio de comunicación original, la denominada Gran Marcha por Venezuela congregó a multitudes que exigieron respeto a la soberanía nacional y manifestaron su descontento con la intervención extranjera.
Durante la jornada, participantes en la manifestación llevaron pancartas, multiplicaron los cánticos y formularon demandas claras en defensa de lo que consideran su autonomía política y la restitución de Maduro en el cargo. "Exigimos respeto a nuestra soberanía y el regreso de nuestro Presidente Nicolás Maduro y nuestra primera dama Cilia Flores", afirmó una de las manifestantes presentes en la movilización, según consignó el medio. Las expresiones de rechazo a la captura del mandatario dominaron el ambiente del evento, con frases como "Con Maduro siempre leales" y "Regrésenos a nuestro presidente obrero", indicaron los reportes.
A nivel institucional, el Tribunal Supremo de Justicia venezolano tomó medidas inmediatas tras la detención. Tal como publicó el medio, este órgano designó a Delcy Rodríguez, actual vicepresidenta primera, para que asuma de manera temporal todas las funciones ejecutivas correspondientes a la jefatura del Estado. Esta decisión buscó garantizar la continuidad de la administración estatal y se adoptó pocas horas después de oficializarse la operación que terminó con la captura de Maduro.
El respaldo a Delcy Rodríguez no se limitó al ámbito judicial. El medio detalló que Vladimir Padrino, ministro de Defensa y jefe de las Fuerzas Armadas, expresó su apoyo a la medida tomada por el máximo tribunal venezolano, lo que supone el acompañamiento de los altos mandos militares en la transición provisional del poder. Esta posición fue clave para mantener la cohesión en las estructuras institucionales y la canalización de los mensajes hacia la población.
La Gran Marcha por Venezuela, titulada así por sus organizadores, tuvo como objetivo central repudiar lo que manifestantes y autoridades identifican como una vulneración directa de la soberanía nacional. Los lemas visibles en las pancartas destacaron la percepción de que el país enfrenta ahora una coyuntura excepcional tras la intervención militar extranjera. La presencia multitudinaria mostró el impacto del hecho y el ambiente de tensión política que lo rodea.
Además de las acciones en la calle, la movilización implicó llamados reiterados a la comunidad internacional para que respete la autodeterminación de Venezuela y se abstenga de involucrarse en sus procesos internos. Los mensajes transmitidos durante la marcha insistieron en la defensa activa de la soberanía y la petición de liberación inmediata del presidente detenido.
El medio que reportó los hechos recogió testimonios de quienes participaron directamente en la manifestación, quienes señalaron que la unidad nacional debe encabezar la respuesta frente a la coyuntura. Mientras tanto, el gobierno interino bajo la titularidad de Delcy Rodríguez se enfrenta a la tarea de gestionar la crisis, con el respaldo explícito de las Fuerzas Armadas, hasta que la situación de Nicolás Maduro quede resuelta.
Estos acontecimientos sucedieron en medio de un clima de alta tensión política y social, con todas las miradas puestas en Caracas y en los canales institucionales que han optado por actuar rápidamente para estabilizar el escenario. Según reportó el medio, la población venezolana permanece atenta a los próximos pasos tanto del ámbito judicial como del militar, mientras persisten las protestas y la situación del presidente Maduro sigue siendo incierta tras la operación estadounidense.