El presidente de Polonia advierte de que el acuerdo comercial entre la UE y Mercosur "es un desastre"

Karol Nawrocki alerta sobre riesgos económicos y sociales por el pacto entre la Unión Europea y Mercosur, calificando su posible aprobación como perjudicial para el sector agrícola e industrial de su país y para la salud pública, según sus declaraciones recientes

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En su último mensaje, Karol Nawrocki puso en duda la capacidad de las cláusulas de salvaguarda propuestas en el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur para proteger realmente a los sectores más vulnerables de la economía polaca. El presidente de Polonia comparó tales medidas con “levantar un muro contra un tsunami” y reiteró que aceptar el pacto significaría un “desastre” para el país. Según sus propias palabras, transmitidas a través de su cuenta en la red social X y recogidas por Europa Press, Nawrocki elevó el tono de su crítica e instó al primer ministro Donald Tusk a dejar de priorizar el diálogo en Bruselas y comenzar a conformar una minoría de bloqueo que impida el avance del acuerdo.

De acuerdo con Europa Press, Nawrocki ha reiterado su rechazo al acuerdo comercial con Mercosur desde el inicio de las negociaciones, advirtiendo que su implementación abriría el mercado polaco y europeo a una competencia que tilda de desleal. Además, afirmó que los productos que llegarían desde los países sudamericanos tendrían, según sus palabras, una calidad inferior respecto a los fabricados en Polonia y el resto de Europa. El presidente polaco identificó el posible ingreso de productos agrícolas e industriales importados desde grandes distancias como una amenaza tanto para la producción local como para la salud pública, debido a la diferencia en los estándares sanitarios y el uso de sustancias que la normativa europea ha prohibido en las dos últimas décadas.

Nawrocki también hizo un paralelo entre este escenario y decisiones previas en la política comercial de la UE. Según el mandatario, los errores cometidos en la apertura hacia China siguen teniendo consecuencias negativas en la actualidad, y advirtió que pactos como el que se negocia con Mercosur repiten patrones perjudiciales para la economía local y para el bienestar de los consumidores europeos.

El presidente polaco comunicó que expuso sus preocupaciones a otros líderes de la UE, mencionando expresamente al presidente francés, Emmanuel Macron, y a la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, quienes también se han mostrado críticos con algunos aspectos del tratado. No obstante, Nawrocki lamentó que el grupo de países reticentes al acuerdo, que en un inicio mantenía una postura firme, empezó a diluirse durante la fase final de las negociaciones, lo que a su juicio debilita la capacidad de bloquear la aprobación del pacto.

Según ha publicado Europa Press, el proceso político para la aprobación del tratado requería un mandato formal de la totalidad de los Estados miembro de la UE, el cual debía adoptarse mediante una mayoría cualificada. Esta condición abría un margen de maniobra a quienes intentaban articular una minoría capaz de bloquear el acuerdo, grupo en el que se encuentran Polonia, Hungría, Austria y Bélgica, pero que hasta el momento no ha logrado unificar fuerzas suficientes para impedir el avance del tratado.

Otra figura que se pronunció en las jornadas previas fue la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, quien manifestó que, a pesar de considerar prematura la firma, veía la posibilidad de avanzar hacia una resolución del acuerdo una vez se hayan atendido las reivindicaciones planteadas por los agricultores, lo que podría trasladar la discusión a futuras fechas, probablemente en enero. Mientras tanto, el veto formal seguía en manos de una minoría que, según la cobertura de Europa Press, aún no alcanzaba el peso necesario para frenar el trámite.

El medio Europa Press detalló que la Comisión Europea, presidida por Ursula Von der Leyen, había depositado expectativas en poder rubricar el pacto durante la cumbre celebrada el pasado sábado en Foz de Iguazú, Brasil, coincidiendo con el primer aniversario del anuncio realizado en Montevideo que daba por finalizadas más de dos décadas de negociaciones. Para acelerar la entrada en vigor provisional del acuerdo, Von der Leyen necesitaba la aprobación formal por mayoría cualificada, requisito que se complicó ante la falta de consenso entre los Estados miembro.

Nawrocki insistió en que la seguridad alimentaria exige minimizar la distancia entre los lugares de producción y consumo, y expresó su rechazo a la importación de alimentos transportados a miles de kilómetros, sobre todo cuando tales productos pueden haberse obtenido con métodos prohibidos en la UE desde hace veinte años y que, según el líder polaco, resultarían perjudiciales para la salud de la población.

Europa Press recogió que Nawrocki concluyó su intervención remarcando que el sector agrícola e industrial polaco, así como la salud pública de sus ciudadanos, quedarían expuestos a riesgos económicos y sociales si prospera la firma del tratado en los términos conocidos hasta ahora.