Poissy (Francia), 21 may (EFE).- Luis Enrique se apresta a vivir su segunda final de la Liga de Campeones, esta vez con el París Saint-Germain, tras la que logró hace diez años con el Barcelona, un trabajo que consideró "excepcional" y algo minusvalorado en su momento.
"El trabajo que hice en Barcelona fue excepcional, está mal que lo diga yo pero hay que subrayarlo porque parecía que era facilísimo ganar con aquel equipo y se ha visto que no. Aquí el proyecto ha sido diferente, lo hemos tenido que construir", aseguró el técnico en rueda de prensa. EFE
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