Luciana Salazar
Luciana Salazar

1. —¿A qué edad descubriste que querías formar parte del mundo del espectáculo?

—Desde muy chiquita, a los cinco años, ya tenía muy claro que quería ser actriz y cantante. Mi tío Palito Ortega era mi ídolo. Al principio me costó muchísimo porque mis papás no me apoyaban en la carrera de actuación. Después empece arte dramático y deje abogacía. Y ahí todo fue más fácil.

2. —¿Ventajas y desventajas de tener un apellido famoso?

—Te abre puertas en este ambiente: si quieres ser conocido, un apellido es una puerta importante. Pero después, si no podés sostenerlo en el tiempo, eso no vale de nada. Hay que apuntalarlo con talento o carisma, sino, no alcanza.

3. —¿Tuviste un gran amor o todavía lo buscas?

—Tuve varios grandes amores. De muy chica me enamoré de un chico; después en mi adolescencia tuve dos grandes amores: uno duró cinco años, el otro, tres. Y con uno de ellos estuve a punto de casarme. Después, de más grande, hubo amores importantes. Pero siento que más de chica amaba con más profundidad: sentía como otro tipo de amor. El gran amor de mi vida está por llegar. El día que encuentre a esa persona que me deslumbre, que quiera formar o ensamblar un familia, ese será finalmente el gran amor de mi vida.

4. —¿Descartás una reconciliación con Martín Redrado?

—De Martín Redrado prefiero no hablar. Si bien él tuvo un gesto muy amoroso con alguien que me difamaba, y él salió a aclararlo, lo hizo porque era verdad y para defenderme. Me gustó el gesto. Pero prefiero no hablar de él.

5. —¿Cuántos secretos guardás?

—Tuve amores secretos, no por haber estado con hombres casados, no son mi target, pero sí secretos porque yo siempre fui muy celosa de mi intimidad. Salvo cuando fue lo de Martín Redrado; los dos éramos públicos. Muchos de los amores que se me adjudicaron fueron ciertos; otros era mentira: de algunos no conocía ni sus nombres. Muchos famosos estuvieron detrás mio.

6. —¿Sos millonaria?

—En pesos sí, soy millonaria.

7. —¿Qué cirugía estética no te harías?

—No me haría la cola. Primero, porque no lo necesito (risas). Y después, porque he visto muy malos resultados con eso. Las prótesis no son muy estéticas.

Luli Salazar, antes de salir a la pista del “Bailando 2019”
Luli Salazar, antes de salir a la pista del “Bailando 2019”

8. —¿Te imaginás pesando 20 kilos más?

—Nunca me puse a pensar cómo sería si tuviera 20 kilos de más. Dudo que pueda suceder eso porque tengo una contextura física muy chiquita. Mi peso nunca varía mucho a lo largo de mi vida.

9. —¿A quién vas a votar en octubre?

—Estoy bastante desilusionada: yo esperaba una tercera opción, y pensé que Alternativa Federal podría ser una opción. Se profundizó la grieta: lo de antes no estuvo bueno, lo de ahora tampoco. Estoy como disgustada. No sé si voy a ir a votar, lo estoy pensando seriamente.

10. —¿Qué es lo que más te gusta hacer en tu casa?

—No soy muy habilidosa con las cosas de la casa, pero me gusta poner el lavarropas: tengo un fetiche con el jabón, con la cantidad que pongo y con que le quede rico olor (a la ropa). En casa, el lavarropas lo manejo yo. También soy muy meticulosa con los placares: ordeno la ropa por colores. Soy muy maniática.

—Es un donante anónimo: uno no sabe la identidad, ni su nombre, no sé nada. Sé más o menos la edad que tiene, pude ver una foto de cuando era chiquito, y eso es todo lo que sé de él, además de las posibles enfermedades de la familia para ver su ficha médica.

Luciana en una previa del "Bailando", con su Matilda y Marcelo Tinelli (Video: El Trece)

12. —¿Querés darle un hermanito a Matilda?

—Hoy no es mi prioridad. Si encontrara ese hombre que fuera mi gran amor para formar una familia o ensamblarme con la suya, me gustaría. Pero hoy creo que así estamos bien con Matilda. Ser madre es todos los días algo nuevo, es un día a día, ver cómo tu hija te sorprende. Uno va aprendiendo. Por ahora lo disfruto mucho, con mi hija divina, viéndola crecer. Es mi mayor preocupación.

SEGUÍ LEYENDO