Mariana Genesio Peña: “Durante años naturalicé el abuso que sufrí de un médico creyendo que esas cosas serían parte de mi vida”

Nació entre dos familias cordobesas en guerra de clases. Creció “avergonzada por la pobreza” pero segura de la mujer que veía en el espejo. La adolescencia fuera de casa. La abuela que la ayudó a animarse. La lucha contra la bulimia. La muerte del amigo que la bautizó para siempre. La soledad de Buenos Aires. La noche que pensó en la muerte. “El levante de chongos” para poder comer. Y la historia de amor “que continúa intacta” mientras espera firmar el divorcio

Matilda Blanco: “Recuerdo el llanto y ese abrazo fuerte que papá me dio la noche que se lo llevaron los militares”

A los 25 decidió cambiar su nombre para honrar a su padre, “el héroe de mi vida”. Y por primera vez revela el “tormento” que significó el tiempo en que Hugo estuvo desaparecido. El “deber” de contener a su mamá, con tan solo 9 años. Los prejuicios de la propia familia. Las necesidades: “Llegamos a no tener ni para comer”. Cómo la influenció en el amor: “Busqué a papá en cada hombre que elegí” (plantó a dos de ellos en el altar). Y en la carrera: “La moda comenzó siendo mi escape al dolor”

Ana Rosenfeld: “Decidí dejar a mi primer marido cuando los médicos me diagnosticaron un año de vida”

A siete meses de viudez se propuso iniciar un duelo “corazón adentro”. Se casó a los 20 pero conoció el “amor real” a los 30, cuando reencontró a Marcelo Frydlewski en una “experiencia casi esotérica”. La intimidad de un romance de 37 años que nació como “icardiada”. El dolor por la pérdida de sus gemelos. La pasión adolescente que vivieron “hasta el día que lo internaron”. Las señales. La vida “partida en dos”. Y sus desesperados intentos de adaptarse a la soledad

Guillermina Valdés: “Acercarme a la edad que papá tenía al morir me conecta distinto con la vida y con la muerte”

Dice haber tenido “muchos nacimientos” a lo largo de su historia. Fue “hija sorpresa” de dos adolescentes, creció “necesitada de contención” y maduró “de golpe”. A los 27 se enteró, por accidente, que alguna vez tuvo un hermanito. Aprendió a quererse después del bullying y de las inseguridades. Durante una década vivió “apagadita”. Atravesó “con alegría” su separación y jamás dejó de buscarse. El gran apoyo a una hija que hoy elige tener una sexualidad “sin etiquetas”. Cómo acompañó a Marcelo Tinelli en un año muy especial. Y las respuestas que encuentra en la filosofía oriental

Abel Pintos: “Hubo un momento en que debí pedirles perdón a mis padres por mi soberbia”

“Movilizado” como nunca y de cara a sus 30 Óperas, revela el ejercicio emocional que le propuso a su papá y a su mamá para sanar sus relaciones: “Llegué a preguntarme si en mí habían visto a un hijo, a un compañero de trabajo o a un negocio”. La malformación física con la que nació y lo tendrá “pendiente para siempre”. Su futuro de escritor. El viaje de la paternidad que lo cambió todo. Y el amor de Mora: “Soy un tipo emocionalmente intenso”

Elba Marcovecchio, a horas de casarse con Lanata: “Después de enviudar me costó aceptar que merecía volver a amar”

Quién es, cómo piensa y qué siente la abogada que el sábado 23 de abril logrará que, por primera vez, el periodista ateo diga “sí, quiero” ante los ojos de Dios. Sus orígenes. Cuánto le costó superar la muerte de su marido –”Tenía 34 y dos bebés cuando el médico me dio el pésame”– y repensarse como mujer: “Sentir me dolía, tardé años en responder el mensaje de un hombre”. La intimidad de la vida con Jorge y la decisión de mantener “un matrimonio con casas separadas”

Gabriel Oliveri: “A los 15 planeé mi muerte, pero alguien me salvó y me ayudó a ser feliz”

Escapó de Concordia a los 17 años, “cuando le mandé una carta documento a Dios para que mi vida cambiase”. Sobrevivió al desprecio, a las burlas, al estigma que fue su sexualidad y a una profunda depresión. Pero las fantasías de su infancia lo salvaron “y Buenos Aires me hizo de nuevo”. Su relato íntimo e inspirador de cómo se convirtió en el gran anfitrión de las celebridades

Victoria Vannucci: “Un día ya no tuve ganas de vivir y mis hijos me rescataron”

Cruda, y en primera persona, relata el “infierno” que vivió lejos de todo y en soledad, “sin poder mirarme al espejo”. Depresión, ataques de pánico y los pensamientos más oscuros. De visita en Infobae, revela las claves de una “sanación a través de la naturaleza”. Cómo educa a sus hijos –Indiana y Napoléon– sin ocultar su pasado. Y por qué le cuesta enamorarse: “Amo ser mi propia mujer”

Flor Vigna: “No había descubierto nada del sexo y Lucho me enseñó otra conexión”

A solas, en su nueva “casa-estudio” donde gestó Una en un millón, su tercer tema, habla del costo que pagó por “dejar de ser cagona”. Y del amor “al fin sano” con Luciano Castro. La primera “cita accidentada” en la que debió pedir auxilio a su mamá. Por qué lo rechazó cuando él le propuso una relación. Y cómo, dos meses después, ella le pidió que sea su novio con un anillo que lleva grabado el lema de los dos

Benito Fernández: “Mi encuentro íntimo con un actor de Hollywood cambió para siempre lo que espero y necesito de una pareja”

Diseñó y rediseñó su vida tantas veces como prejuicios debió enfrentar. Creció con dislexia. Sufrió un abuso intrafamiliar. No fue el hijo que su padre esperaba, pero al único al que le dijo que se suicidaría. Decidió vivir su sexualidad con libertad a los 42 y tardó en decírselo a sus hijos. Todo, sin perder la alegría: su gran marca personal

Leonor Benedetto: “Comparto con alguien mis estados sexuales e intelectuales pero, gracias a Dios, ya no me enamoro”

Padeció “el infierno de la fama”. Vivió con guardaespaldas y hasta fue forzada a grabar un disco. Buscando “un poco de realidad”, se enroló como voluntaria en la Casa Cuna, donde encontró a su tercer hijo. Aunque hoy admita: “Nunca fui una buena madre”. El “amor irracional” que mantuvo con su padre, la obsesión de su mamá por verla artista y los celos de una hermana que la acusó de haberse robado lo mejor de ellos dos. El intercambio de saberes que hace con sus nietas. Y la inédita relación, “sin condiciones ni pelotudeces”, que vive a sus 80 años

Darío Barassi: “El humor salva pero no sana, me costó 25 años amigarme con el vacío que dejó la muerte de mi viejo”

Creció inventando mundos y personajes en soledad, puertas adentro de su cuarto. Lejos de los prejuicios y los mandatos de una familia conservadora. Defender su vocación le costó conflictos con su madre, distancia con su hermano y hasta el riesgo de perder a la mujer de su vida. Enfrentó una crisis personal y rediseñó su historia “contra todo y todos”. Se rió de sus pérdidas y de su gordura, hasta entender que “el humor acompaña y facilita, pero no sana ni salva”. Claves y secretos del nuevo hombre-éxito en el camino hacia lo que llama su “nuevo objetivo: la plenitud”

Leticia Brédice: “Me enamoré de una mujer con tanta locura que nunca más pude amar a ninguna otra”

Desde su casa, en Villa Urquiza, suelta un tráiler de memorias jamás contadas. Eclécticas, discordantes y tan fascinantes como ella. La “atípica” niña que fue: “criada como varón” y refugiada en las telenovelas para no escuchar las peleas de sus padres. La experiencia con la terapia de Constelaciones familiares –”y un viaje astral revelador”– que redefinió, para siempre, sus vínculos más íntimos. Su modo de ser mamá “desde la verdad”. La relación con el dinero tras haber sido la actriz ícono de los 90. Y las lecciones del amor después de tanto rock & roll

Fabián Doman: “Cuando a los 17 años decidí conocer a mi padre lo más cálido que hizo fue hablarme de política”

Su papá lo abandonó a semanas de haber nacido. Al crecer, le dieron una razón. Pero 57 años después sabe que el verdadero motivo sigue siendo un tabú familiar que quiere resolver. Desde aquel primer encuentro en su adolescencia lo vio solo cuatro veces. Pero sintió la necesidad de ayudarlo en sus últimos días de vida, y cuenta por qué. Una infancia de autoestima lastimada, tantas preguntas y mucha terapia, lo ayudaron a lograr revancha en el “estrecho y amoroso” vínculo con sus hijos: “Soy hipersensible a las ausencias”

Fede Bal: “Fue más difícil vencer mi adicción a la fama que al mismísimo cáncer”

Dice haber vivido equivocado durante 30 años. Y los desanda en esta charla con la sensatez y la inédita autocrítica que, asegura, le da su “segunda vida”. Cómo “el abrazo de la muerte” definió sus nuevas prioridades. La desesperada búsqueda de la sobreexposición mediática que incluyó su polémico historial amoroso como parte del juego: “Una época de mi vida que hoy me avergüenza”. Y su niñez signada por “el pesado mandato de la perfección”, la falta de juguetes –”por lo que hice de mi casa un parque de diversiones”– y la crianza entre vedettes, que lo inspiró para la producción de su primera serie para una plataforma de streaming

José María Muscari: “Papá me avergonzaba tanto que llegué a desear que se muriera”

Creció en soledad, con la televisión como única aliada y el plan de ser basurero “para encontrar las cosas que los ricos tiraban”. De niño maldijo a su padre “verdulero, viejo, obeso y con bastón”. Más tarde se enamoró de él, y cuenta cuándo y por qué. Su graciosa salida del clóset: “El día que le dije a mamá que era gay terminé conteniéndola a ella por su nula vida sexual”. Se enamoró solo una vez en 45 años y analiza por qué le cuesta tanto. Cómo su obra Sex “reeducó” su sexualidad. Qué hace cuando nadie lo ve y el motivo por el cual la Argentina aniquiló su afán de paternidad

Esmeralda Mitre: “El primer abrazo que recibí de mi madre fue cuando me separé”

Tuvo de todo. También ausencias, desamores, vacíos y crisis por las que debió pedir ayuda. Cruda, la chozna del ex presidente argentino comparte su vínculo con la soledad: “Una transición que no le deseo a nadie”. Su infancia “sin caricias” de su mamá y marcada por “los celos y la bronca” de sus hermanos. Cómo descubrió la infidelidad de su padre con quien luego sería su mujer: “Una obsesión que destruyó un matrimonio y nuestra felicidad”. Y la revelación: “Papá tuvo amantes hasta el último minuto, pero sé que murió enamorado de mamá”

Eva De Dominici: “Si no actuaba, el dolor y los fantasmas de mi infancia me comían viva”

La tristeza “aún insuperable” por la separación de sus padres y la demencia de su abuela fueron algunas de las marcas de su niñez, entre Lanús y Villa Fiorito, donde creció sin lujos pero con la misma determinación con la que hoy se abre camino en Hollywood. Habla del terror que tenía a ser mamá. De la experiencia “poco romántica” de un embarazo con incertidumbres y de un parto con sabor a “orfandad”. El vínculo “transformador” con su hijo Cairo, el amor junto a Eduardo Cruz Sánchez y la intimidad de la nueva vida que comparten en Los Ángeles con vistas a un futuro sin fronteras

Germán Martitegui: “Vivo una experiencia espiritual cada vez que duermo a mis hijos”

Necesitó ser papá y se atrevió a “una vida nueva” después de los 50. Inédito, como se siente, revela su historia explicando por qué asegura: “Lorenzo y Lautaro son mi evolución”. El divorcio de sus padres que marcó su infancia y el difícil desarraigo de Necochea que lo convirtió en “un chico retraído”. Cómo atraviesa “el shock” de la fama. La verdad detrás del cierre de su emblemático restaurante: “Ya no siento la cocina como antes”. La intimidad del nacimiento de su primer hijo, al que llegó dos días tarde. Y el modo en que educa, “con sentido de la libertad y de la exigencia”

A solas, Germán Martitegui con Sebastián Soldano