Una manifestación encabezada por trabajadores de FATE y organizaciones de izquierda bloqueó casi por completo la autopista Panamericana, ramal Tigre, a la altura de Uruguay, en dirección a la Ciudad de Buenos Aires. La medida de fuerza se realizó en medio de un fuerte operativo de seguridad, que incluye efectivos de Gendarmería. Hubo fuertes demoras en el tránsito.
La movilización formó parte de una serie de protestas coordinadas en puntos clave del área metropolitana: hay concentraciones en el Congreso y en el Obelisco en rechazo de la reforma laboral, la ley que el oficialismo buscará aprobar de manera definitiva en la sesión del Senado.
La Policía de la Ciudad está armando un cordón con escudos para que los manifestantes caminen por la vereda y eviten protestar por la traza.
Al levantar algunos de los escudos, los manifestantes empezaron a empujar a las autoridades que los quisieron movilizar hacia la acera.
Según informó el Same, el efectivo fue trasladado al Hospital Ramos Mejía. Durante la mañana de hoy, se registraron momentos de tensión en la Avenida 9 de Julio entre personal de Policía de la Ciudad y manifestantes.
“Tenemos que estar movilizados y en la calle para enfrentar una legislación laboral que, en el caso de ser aprobada, agravará el drama social que hoy viven todos los trabajadores y sus familias en el país. La adhesión es altísima a esta hora al paro de ATE en todo el país”, señaló Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE, a Radio 10.
“Es un día que será bisagra para la historia de la Argentina. Estamos frente al mayor retroceso que se recuerde en materia de legislación laboral. Debiera ser rechazada la reforma laboral”, agregó.
La medida de fuerza duró poco más de una hora. La tensión, ahora, se trasladará al Congreso.
El Frente Sindical Unidos (FreSU) —integrado por la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), la Federación de Aceiteros, la Asociación de Trabajadores del Estado, las dos CTA y La Fraternidad, entre otros— convocó a un paro nacional con movilización para hoy. La columna principal partirá a las 10 de la mañana desde Avenida de Mayo y Salta hacia el Congreso, con la consigna de rechazar la iniciativa oficialista y exigir mejoras salariales.

El Gobierno dispuso un fuerte operativo policial, como respuesta a incidentes anteriores, y el clima de tensión anticipa no solo manifestaciones en las calles, sino también la posibilidad de nuevos episodios de violencia, tal como se registraron en las dos manifestaciones anteriores.
Se desplegarán cerca de dos mil efectivos federales y de la Policía de la Ciudad. El operativo incluye a las brigadas de infantería, motorizada, camiones hidrantes, celulares para posibles detenidos, ambulancias del SAME, bomberos y grupos especiales. Desde la cartera de Seguridad, a cargo de Alejandra Monteoliva, se informó que “el protocolo antipiquetes se aplicará con toda firmeza”, sin importar el grado de masividad de la concentración.
Manifestantes y efectivos de seguridad se enfrentan cara a cara. Está cortada la intersección de Corriente y 9 de Julio. Se registraron corridas.
Está previsto que las primeras columnas lleguen a las inmediaciones de la Plaza Congreso, que abarca el perímetro delimitado entre las arterias Avenida Entre Ríos, Avenida Rivadavia, Virrey Cevallos y Avenida Hipólito Yrigoyen, a las 10 de la mañana, una hora antes del inicio del debate parlamentario.

El Congreso de la Nación volverá a ser escenario de una fuerte disputa entre el oficialismo y la oposición. La Cámara Alta se apresta a sancionar la Ley de Reforma Laboral, impulsada por Javier Milei. En la Casa Rosada trabajaron contrarreloj para evitar sorpresas en una votación que consideran estratégica. La iniciativa es una de las apuestas centrales de La Libertad Avanza (LLA) y el objetivo es convertirla en ley antes de la apertura de Sesiones Ordinarias del próximo domingo 1 de marzo.



