El debate sobre el cuerpo femenino y la salud atraviesa una transformación profunda. En el centro de esta discusión se encuentra la postura de la Dra. Stephanie Estima, quien sostiene que la cultura del adelgazamiento impuso estándares dañinos y poco realistas sobre las mujeres.
Desde su experiencia clínica y personal, propone dejar de asociar el valor femenino al número de la balanza y enfocar los esfuerzos en la construcción de fuerza, salud y bienestar integral.
La médica, autora y especialista en neurociencia y psicología, expuso que la mayoría de los consejos populares sobre fitness y nutrición femenina no solo resultan ineficaces, sino que pueden poner en riesgo la salud ósea, hormonal y mental.
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“La búsqueda de la delgadez a toda costa termina por sacrificar la salud, incluso llevando a enfermedades como la osteoporosis”, afirmó la Dra. Estima en la entrevista con el conductor Steven Bartlett para el podcast The Diary of a CEO.
Mitos frecuentes y consecuencias
Uno de los principales ejes del debate presentado por la Dra. Estima es el desmontaje de mitos ampliamente difundidos en el ámbito del fitness y la alimentación.
En sus intervenciones, señaló que muchas mujeres creen que aumentar el consumo de carbohidratos conduce inevitablemente al aumento de peso, por lo que suelen restringirlos de manera excesiva.
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Advirtió que esta práctica puede afectar negativamente el estado de ánimo, el sueño y el rendimiento físico. “Necesitamos carbohidratos para nuestro estado de ánimo, nuestro sueño e incluso para el rendimiento en el gimnasio”, afirmó.
En ese mismo sentido, desmintió el temor a las pesas. “El 98% de las mujeres no poseen el entorno hormonal necesario para desarrollar masa muscular excesiva”, explicó en The Diary of a CEO. Sostiene que levantar peso no transforma a la mayoría de las mujeres en fisicoculturistas, sino que contribuye a mejorar la densidad ósea y la composición corporal.
Otro mito abordado es el de los ayunos prolongados como vía rápida para perder peso. La especialista subrayó que reducir drásticamente la ingesta calórica puede desregular las hormonas y, en el caso de las mujeres, afectar la menstruación y la fertilidad.
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Nuevos enfoques: fuerza, salud y particularidades anatómicas
La propuesta de la Dra. Estima se aleja de la búsqueda del cuerpo “más pequeño” y promueve una visión integral centrada en el desarrollo de músculo, la salud articular y el fortalecimiento óseo.
Plantea que el entrenamiento de fuerza debe ocupar un lugar prioritario en la rutina semanal de las mujeres, con tres o cuatro sesiones alternando tren superior e inferior. Este tipo de ejercicios permite aumentar la capacidad funcional y prevenir lesiones a medida que pasan los años.
Otro aspecto importante que destacó fue la adopción de los movimientos y técnicas a la anatomía femenina, dado que la pelvis de la mujer es más ancha y su alineación de rodillas difiere de la masculina.
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Estas diferencias requieren ajustes en ejercicios como sentadillas y estocadas para evitar molestias y aumentar la eficacia del entrenamiento. “La mayoría de las mujeres encuentran más cómodo tomar una postura de sentadilla más amplia y con los pies hacia afuera, para así lograr mayor rango de movimiento”, indicó.
También sugirió que la composición corporal ideal no está asociada a la delgadez extrema, sino a la presencia de masa muscular y tejido conjuntivo saludables. “El peso corporal solo refleja la relación con la gravedad y no determina el valor o la salud de una persona”, afirmó.
Desafíos específicos en la maternidad y el postparto
El fenómeno del posparto y la maternidad introduce desafíos particulares en el ámbito del fitness femenino. La Dra. Estima explicó que el suelo pélvico se ve especialmente afectado por el embarazo y el parto. Este conjunto de músculos, cuyo rol es fundamental para la estabilidad y la continencia, puede debilitarse, incrementando el riesgo de prolapsos y complicaciones funcionales.
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“El suelo pélvico es como una hamaca de músculos que sostiene los órganos en la pelvis, y tras el parto puede requerir trabajo específico para recuperar fuerza y funcionalidad”, detalló la experta.
La recuperación postparto, según la especialista, debe incluir ejercicios específicos para el fortalecimiento del suelo pélvico y una reincorporación gradual a rutinas de fuerza, siempre bajo la supervisión de profesionales de la salud. El enfoque debe privilegiar la funcionalidad y el bienestar, por encima de la presión social por recuperar una figura previa.
Suplementos y cuidado integral
La conversación también abordó el uso de suplementos como magnesio, omega 3, vitamina D y creatina, que según la médica pueden apoyar la recuperación muscular, la función cognitiva y la salud ósea. Recomendó priorizar la ingesta a través de alimentos y recurrir a suplementos solo cuando sea necesario.
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El cuidado físico también abarca el sueño, la movilidad y la continuidad de ejercicios como sprints y saltos en la adultez. Según Estima, la pérdida de masa muscular y capacidad cardiovascular responde más al sedentarismo que al envejecimiento, por lo que destacó los sprints como una herramienta clave para preservar la fuerza y la salud cardiovascular.
La Dra. Estima sostiene que dejar atrás el paradigma del adelgazamiento como objetivo principal y priorizar la ganancia de fuerza y salud puede transformar la experiencia femenina con el propio cuerpo.