El aumento del sedentarismo vinculado al auge de la tecnología, el teletrabajo y el uso de deliverys, entre otras causas, ha reducido de forma notable la actividad física diaria en amplios sectores de la sociedad.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud, el 31% de los adultos y el 80% de los adolescentes no cumplen con los niveles recomendados de actividad física.
Sin embargo, cada vez existe mayor evidencia científica que confirma sus aportes para la salud y la longevidad. Además, diversos estudios señalan que el ejercicio al aire libre en entornos naturales potencia los beneficios de la actividad física y el bienestar mental, en comparación con la actividad realizada en espacios cerrados. Estudios han identificado que incluso breves encuentros con la naturaleza, de menos de 15 minutos, ya producen efectos positivos.
¿Ejercitarse en la naturaleza es mejor que hacerlo en un gimnasio?
Consultado por Infobae, el doctor Alejandro G Andersson, neurólogo (MN: 65.836), director del Instituto de Neurología Buenos Aires (INBA), explicó que no es que uno sea “mejor” en términos absolutos, pero desde el punto de vista neurobiológico y psicológico, el ejercicio al aire libre ofrece beneficios adicionales.
“En un gimnasio se trabaja el sistema cardiovascular y muscular. En la naturaleza, además, se activan circuitos emocionales, atencionales y sensoriales más amplios. La exposición a luz natural regula ritmos circadianos, mejora la calidad del sueño y optimiza la producción de serotonina y melatonina. Además, los entornos naturales reducen la activación crónica del sistema de estrés, por eso, cuando es posible, el ejercicio al aire libre suma una capa extra de beneficio mental", señaló el experto.
Por su parte, el licenciado en psicología Gonzalo Primo, especializado en deportes, de la Asociación de Psicología del Deporte (APDA), explicó a Infobae que en realidad hacer actividad física siempre es mejor que no hacerla. “Las ventajas de entrenar al aire libre por sobre un gimnasio reside en los beneficios del contacto con la naturaleza y aporte de vitamina D si entrenamos en el día. También al hacerlo en lugares abiertos se genera mayor capacidad visual, el ejercicio se hace más dinámico y esto favorece el desarrollo de la actividad física, así como el sostenerla en el tiempo", afirmó.
Y añadió que otra ventaja es que la actividad puede ser mucho más variada al aire libre que en un gimnasio donde se está más limitado por las máquinas. “Las personas que optan por la actividad física al aire libre también rompen con el esquema de un lugar cerrado”, indicó.
Qué produce la naturaleza en el cerebro
El doctor Andersson explicó que el cerebro humano evolucionó en contacto permanente con entornos naturales, por lo que cuando nos alejamos por completo de ellos aumenta la carga cognitiva y el nivel basal de estrés.
“El contacto con espacios verdes tiene efectos medibles sobre el cuerpo y la mente: disminuye la hiperactivación de la amígdala —estructura clave en la respuesta al miedo y al estrés—, mejora la conectividad de las redes cerebrales involucradas en la regulación emocional, reduce la inflamación sistémica asociada al estrés crónico, mejora el estado de ánimo y favorece la introspección y la claridad mental", afirmó el médico.
Además, comentó que en Japón, el concepto de “Shinrin-yoku” o “baño de bosque” ha sido ampliamente estudiado y demuestra efectos reales sobre la disminución de la presión arterial y de los niveles de cortisol, "confirmando que el vínculo con la naturaleza no es solo una percepción subjetiva, sino un fenómeno con base fisiológica", destacó Andersson.
El estudio que comprobó que solo 15 minutos en la naturaleza ya producen efectos positivos en la salud, fue realizado por investigadores de Estados Unidos, Países Bajos, China y Alemania y publicado en la revista Nature Cities. El informe destacó que los espacios verdes, que llaman “naturaleza urbana”, son mucho más que un simple adorno. El contacto con parques, jardines, plazas o bosques se vincula a mejoras concretas en la salud mental de personas que viven en ciudades.
Otro estudio realizado por investigadores de la Universidad de York y de Victoria, comprobó que caminar 15 minutos al aire libre frente a hacerlo en interior, puede tener un efecto positivo en los niveles de “atención y la memoria de trabajo”.
Más beneficios de entrenar al aire libre
Realizar ejercicio en la naturaleza aporta ventajas que no se encuentran en la actividad física interior. Según el doctor Andersson, hacer ejercicio al aire libre ofrece beneficios físicos y psicológicos que se potencian entre sí:
“Desde el punto de vista físico, mejora la capacidad cardiovascular, contribuye a una mejor regulación del ritmo circadiano gracias a la exposición a la luz natural, favorece la síntesis de vitamina D, activa con mayor intensidad la musculatura estabilizadora por los terrenos irregulares, optimiza la respuesta inmunológica, puede generar un mayor descenso de la presión arterial en comparación con ambientes cerrados y mejora la calidad del sueño", describió.
Y completó: “En el plano psicológico y neurológico, se asocia con una disminución de la ansiedad y de los síntomas depresivos, reducción del cortisol —la hormona del estrés—, aumento de endorfinas y dopamina, mejoría en la concentración por efecto restaurador atencional, sensación de mayor bienestar y propósito, menor fatiga mental y aumento de la creatividad“, detalló.
Existen investigaciones que confirman que el ejercicio al aire libre aumenta la motivación y reduce la sensación personal de fatiga. Un estudio liderado por el científico chino Xinxin Wang y publicado en Frontiers in Psychology, demostró que los jóvenes con obesidad que comenzaron a realizar caminatas sintieron menos estrés y disfrutaron más del deporte cuando lo realizaron al aire libre en comparación a los días que lo hicieron en un gimnasio.
Resultados muy similares obtuvo un estudio dirigido por Claire Wicks, investigadora de la Universidad de Essex (Reino Unido) y que confirmó que los entornos más verdes e inexplorados como parques y bosques fueron los lugares donde los beneficios de salud mental y motivación fueron mayores.
El licenciado Primo destacó que el beneficio de hacer actividad física no está solo dado por cuestiones físicas y de salud, sino también por un mayor bienestar psicosocial. “Está creciendo la actividad al aire libre porque también es menos costosa. Una persona puede ir a una plaza o un parque y con pocos instrumentos puede ejercitarse. Incluso hay profesores o clases de diferentes actividades físicas, cardio o aeróbicas, que se realizan en plazas. Entonces, esto también favorece los vínculos sociales y afectivos".
Además, el hecho de tener una rutina, un espacio donde pueda realizar actividad física y que la persona opte hacerla al aire libre la va a hacer sentir mejor consigo misma, señaló el psicólogo.
“Es un espacio ya no solo de actividad física, sino también de esparcimiento y de realización personal. Esto tiene claramente beneficios en la salud y, como consecuencia, va a generar una persona más activa, con un cambio de aire. Los gimnasios, obviamente, son importantes y cumplen un gran papel en la sociedad, desde que también se ha tomado conciencia del cuidado de la salud física. Todo esto va a favorecer un mayor y mejor desarrollo y las consecuencias fundamentales están en el sostenimiento de la actividad física", resaltó el experto.
7 efectos positivos cuerpo-mente
En conclusión, los beneficios de entrenar al aire libre son:
- Exposición a la luz natural: más vitamina D y mejor estado de ánimo.
- Respirar aire fresco. El ejercicio en parques y espacios naturales facilita la oxigenación del cuerpo y contribuye a una mejor función celular.
- Reducción del estrés y la ansiedad. El contacto con la naturaleza y los entornos verdes favorece la relajación.
- Estimulación cerebral. Cambiar el entorno de entrenamiento activa la mente. Además, se estimulan sensaciones producto del contacto con la naturaleza, como visuales, olfativas, acústicas y táctiles.
- Más constancia en la actividad física Hacer ejercicio al aire libre suele resultar más placentero, lo que ayuda a mantener la rutina.
- Regulación hormonal positiva.
- Mayor consumo calórico El terreno desigual, el clima y otros factores propios del entorno exterior hacen que el cuerpo gaste más energía que en espacios cerrados.
Cómo incluir más ejercicios en espacios verdes cada día
Incorporar ejercicio al aire libre a la vida diaria puede lograrse a través de acciones concretas. Las recomendaciones del Consejo Americano de Ejercicio (ACE por su sigla en inglés):
- Salir a caminar: “Olvídate de la cinta de correr y camina sobre césped o tierra todos los días. Nuestros cuerpos están diseñados para caminar sobre superficies naturales y realizar caminatas de intensidad baja a moderada. Se recomienda caminar entre 1 y 8 kilómetros al aire libre todos los días”, afirmó la ACE.
- Conectar el movimiento con la adquisición de alimentos: “Durante miles de años, los humanos realizaron actividades físicas al aire libre para conseguir comida y agua. Pescar y cultivar un huerto son excelentes maneras de restablecer esa conexión”, recomendó ACE.
- Disfrutar del aire libre con amigos: Planificar una caminata semanal, un partido de fútbol, o practicar clases de ejercicio grupal al aire libre. “Hacer que la actividad física sea más social o recreativa puede hacer que se sienta más como una diversión con amigos y menos como un entrenamiento agotador que tienes que encontrar la manera de incluir en tu horario”, señaló ACE.
- Tomarse un breve descanso al aire libre. “Las sesiones de ejercicio no tienen que ser largas ni agotadoras para ser beneficiosas. Una simple caminata alrededor de la manzana durante la hora del almuerzo o después de cenar puede ser suficiente para mejorar tu estado de ánimo y proporcionarte los beneficios mencionados. La clave es la constancia, así que sal a caminar tan a menudo como puedas”, recomendó ACE.