Tres montañistas peruanos llevan seis días desaparecidos en el nevado Huascarán tras perder la ruta de descenso el martes 14 de julio, cuando se encontraban entre los 6.300 y 6.700 metros de altitud en uno de los tramos más peligrosos de la montaña más alta del Perú. Hoy, lunes 20 de julio, un equipo privado especializado retoma las labores de rescate con un plan de tres fases, mientras las autoridades decretan el cierre temporal del acceso al sector comprendido entre el Campamento 1 y el Campamento 2 por 15 días calendario.
Los desaparecidos son Alejandro Manuel Ugarte Jordán, de 38 años, fotógrafo profesional apodado Chicho; Freddy Saúl Mendoza Lizana, de 36, ingeniero industrial conocido como el Pro; y Artidoro Salas Gaytán, de 42, licenciado en Turismo y empresario, llamado Arti. Los tres partieron del Campo 1 en la madrugada del domingo 13 de julio, alrededor de las 10:10 de la noche, por la ruta del Escudo, un triángulo de hielo macizo al que se accede atravesando el sector denominado La Garganta, azotado por vientos extremos y temperaturas que pueden descender hasta los 15 grados bajo cero.
El lunes 14, durante la mañana, los montañistas mantuvieron comunicación por WhatsApp con familiares y con su compañero de expedición, el ciudadano checo Honza Spicka. Ugarte envió un selfie a su novia, la conductora Paola Chiappina, con el mensaje: “Pasamos el Escudo, camino a la cumbre”. Sin embargo, no lograron descender ese mismo día. El plan original contemplaba subir y bajar en una jornada de entre 11 y 12 horas, por lo que viajaron sin carpa ni bolsa de dormir. Las condiciones climáticas los obligaron a hacer vivac —refugiarse en puntos protegidos del nevado— durante la noche del lunes al martes.
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La última señal: un mensaje de WhatsApp a las 10:21 del martes
La mañana del martes 14 de julio fue el último contacto con los tres andinistas. A las 10:15, Ugarte escribió a Chiappina para informar que estaban perdidos. A las 10:21, le envió una foto y un video a Spicka desde el lugar donde se encontraban. Esa fue la última comunicación registrada. Minutos antes, a las 9:10, había enviado un mensaje al checo que decía: “Perdido. Envíame la ruta”. Spicka le reenvió el trazado registrado en su reloj inteligente, el mismo dispositivo Garmin que portaba Ugarte y que permitiría, días después, acotar la zona de búsqueda.
“Saúl nos dijo que no encontraron la bajada hasta el Campo 2 y el Campo 1, que pasaron una noche en la zona de Celax, entre los 6.000 y los 6.500 metros. Nos dijo que estaban bien, pero que Chicho estaba enfermo. También nos dijo que su celular se iba a apagar por la batería”, relató Spicka.
El reloj Garmin de Ugarte registró tres coordenadas el martes 14 de julio: a la 1:00 de la mañana, a las 2:00 y a las 3:19 de la tarde. Todas apuntan a un sector próximo a la cumbre. Con esa información, la Asociación de Guías de Montaña del Perú (AGMP) trianguló la zona y ubicó dos puntos críticos: una grieta de gran tamaño —denominada punto A— y una segunda grieta con pendiente tubular, accesible solo por rapel, donde la señal del dispositivo se detuvo. Ambas superan los 100 metros de profundidad y se ubican a aproximadamente 6.400 metros sobre el nivel del mar.
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La ruta del Escudo: grietas tapadas por nieve y caídas de hasta 100 metros
La ruta elegida por los tres peruanos no es la convencional. El camino habitual asciende del Campo 1 al Campo 2 por la cuesta derecha hasta la cumbre. El Escudo exige cruzar primero La Garganta y escalar luego un triángulo de hielo de pendiente pronunciada. El propio Spicka cayó en una grieta durante el descenso: su compañero lo frenó a 15 metros de profundidad. “La grieta podría tener 50 o 100 metros de profundidad. Nunca sabes. Muchas veces están tapadas con nieve. Si pisas esa nieve, se rompe y caés. Es una zona muy peligrosa”, advirtió el montañista checo.
La emergencia en el Huascarán no se limita a los tres desaparecidos. El 16 de julio, una avalancha en el sector La Canaleta, a 5.500 metros de altitud, dejó un porteador fallecido, un turista de nacionalidad india herido y un guía fuera de peligro. La desaparición de Ugarte, Mendoza y Salas es, además, la tercera emergencia registrada en los nevados de Áncash entre junio y julio de 2026: antes, una avalancha en el nevado Tocllaraju cobró la vida de dos montañistas extranjeros, y tres alpinistas españoles resultaron heridos en el nevado Jirishanca.
El rescate: voluntarios agotados y un equipo privado que retoma la búsqueda hoy
Durante los primeros días del operativo, más de 40 rescatistas, entre efectivos de la División de Rescate en Alta Montaña de la Policía Nacional del Perú, guías certificados de la AGMP y brigadistas de Socorro Andino Peruano, trabajaron en condiciones extremas. Un equipo llegó hasta los 6.500 metros, muy cerca de las coordenadas de los desaparecidos, sin encontrar señales de vida. Los helicópteros de la Fuerza Aérea del Perú y la Policía Nacional solo pudieron operar hasta el sector conocido como La Morrena, a unos 4.000 metros, porque ninguna aeronave disponible tiene capacidad de aterrizaje por encima de los 6.000 metros.
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Fallas en la coordinación con un helicóptero detuvieron el operativo el sábado 18, pese a que los guías ya habían identificado los dos puntos donde estarían los montañistas. Con los voluntarios agotados, las familias decidieron contratar un equipo privado de entre cuatro y seis rescatistas especializados en alta montaña. Ese equipo retoma hoy las labores con un plan estructurado en tres fases: primero, confirmar si los montañistas se encuentran efectivamente en las grietas identificadas; luego, evaluar las posibilidades reales de extracción dado el peligro extremo del terreno; y finalmente, organizar la operación de rescate o recuperación según las condiciones encontradas. Beto Pinto Toledo, presidente de la AGMP, estimó que la primera fase podría completarse en dos días.
Cierre de 15 días y familias que no bajan la guardia
Desde hoy, el tramo entre el Campamento 1 y el Campamento 2 del Huascarán permanece cerrado durante 15 días calendario por decisión conjunta de la Dircetur de Áncash, la Policía Nacional, el Sernanp, la AGMP, la AGOEMA, el Comité de Gestión del Parque Nacional Huascarán y el Comité Consultivo Regional de Turismo de Áncash. La medida alcanza a operadores turísticos, agencias de viaje, guías, clubes de montañismo y visitantes nacionales y extranjeros.
Un dron contratado por la familia de Ugarte detectó lo que serían huellas en la nieve sobre los 6.000 metros en la zona de búsqueda. Las familias de los tres montañistas mantienen la fe de que hay vida. “No queremos que piensen que ya terminó la búsqueda. Todavía estamos aquí, no estamos descansando”, dijo Chiappina. El hermano de Artidoro Salas fue más directo: “Esto es una emergencia. Por favor, que nos entiendan, que nos escuchen”.
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