El candidato del Frente de la Esperanza, Fernando Olivera, denunció este martes haber sido objeto de seguimientos tras acusar en el debate presidencial al líder de Alianza para el Progreso (APP), César Acuña, de mantener vínculos con organizaciones dedicadas al narcotráfico.
Durante una entrevista en el programa Beto a Saber de Willax, Olivera expresó que, después de sus declaraciones, teme por su integridad y responsabilizó al exgobernador de La Libertad si ocurre algún atentado en su contra.
“Yo responsabilizo a César Acuña de lo que me pase. Así de directo lo digo, porque ya he notado ciertos seguimientos, aparte de los anuncios que me van a llevar fruta a la cárcel, queriendo ya amordazarme o que retroceda. Y yo aquí estoy más firme que nunca”, afirmó.
En su exposición de propuestas, Olivera calificó a APP como “organización criminal” y señaló que Acuña utiliza la Universidad César Vallejo (UCV), de la que es propietario y fundador, como mecanismo de “lavandería” de dinero, tras lo cual fue advertido de que sería querellado por difamación.
No obstante, el representante del Frente de la Esperanza reafirmó sus declaraciones y sostuvo que arriesga la vida después de su intervención. “Esta gente es asesina, tiene sicarios. Ha cobrado víctimas de los que podían hablar para revelar qué pasa en este tipo de organizaciones criminales”, manifestó.
Olivera precisó que su denuncia no busca victimizarse, sino advertir sobre un problema estructural en el país. “No podemos permitir que el Perú siga siendo gobernado por personas no solamente incapaces, que ya vemos las cualidades que tienen, que no pueden hilvanar dos sílabas, sino que aquí hay un peligro serio si es que no estamos ya en un narcoestado, donde se incrementa, además, con otro tipo de actividades ilegales: la tala ilegal, la pesca ilegal, la minería ilegal”, expresó.
El candidato insistió en la gravedad de las acusaciones y en la existencia de antecedentes familiares que, según sus fuentes, conectan a Acuña con el narco desde hace décadas.
“Todo indica que el vínculo viene de la década de los sesenta, setenta, cuando inauguran la ruta fluvial hacia Leticia. (...) Son las informaciones que nosotros manejamos de fuentes reservadas y de algunas otras fuentes abiertas. El que inició el vínculo fue el padre (de Acuña), que era muy cercano a los Sánchez Paredes, fundadores de todo esto que es la organización de narcotráfico. Y la información es que estaban ahí trabajando y que luego recalaron en la Universidad César Vallejo como un instrumento de lavandería”, declaró.
Olivera mencionó su experiencia como primer secretario general de la Fiscalía de la Nación y recordó haber sido “el primero” en denunciar a Fernando Zevallos, exdueño de Aerocontinente, condenado a 27 años de cárcel por lavado de activos, suma que se añadió a otros 20 años de prisión que cumplía desde 2005 por narcotráfico.
Durante el juicio, la Fiscalía argumentó que Zevallos utilizó empresas de fachada que prestaban servicios a la aerolínea para lavar activos, mientras que su verdadero negocio consistía en el contrabando de cocaína a Estados Unidos y otros países, con cuyas ganancias constituyó empresas en Perú y en otros lugares de América. Por ese motivo, integró una lista del Departamento de Estado de Estados Unidos como uno de los capos del narcotráfico en Latinoamérica.
“Él también me querelló y el tiempo me ha ido dando la razón”, ironizó.