Este jueves 5 de marzo, se anunciaron en Lima dos manifestaciones por parte de choferes de distintos gremios. Por un lado, un grupo de buses de transporte urbano llamaron a un paro debido a la imposibilidad de aplicar la llamada ley antiextorsiones, promulgada por José Jerí para indemnizar a los familiares de los choferes que son víctimas de extorsión. Se anunció que ocho mil de estos trabajadores se sumarían a la medida.
Por otro lado, y en menor medida, los taxistas de Lima y Callao señalaron que se plegarían a una marcha y plantón en el MTC por la grave situación que vive el sector ante el desabastecimiento de gas natura, lo que les impide de cargar GNV a sus vehículos. Esto ante la fuga de gas en Camisea, que tomará 14 días para reparar.
Pese a lo anunciado, desde muy temprano la situación en los principales paraderos de Lima se vivió con tranquilidad y con una afluencia de buses como de costumbre.
El transporte público en Lima funcionó con normalidad durante la mañana del jueves 5 de marzo, pese a la convocatoria a un paro por parte de gremios de transportistas. De acuerdo con reportes recogidos por El Comercio, las principales vías y paraderos de la capital peruana presentaron el mismo flujo de pasajeros y vehículos que en una jornada habitual.
En el paradero de Puente Nuevo, uno de los más transitados de Lima, combis y buses circularon sin interrupciones hacia distritos como Ate y Vitarte, mientras los usuarios abordaban las unidades para dirigirse a centros laborales y educativos. Según informó La República, el entorno mantuvo la dinámica característica de las horas punta, sin incidentes vinculados a la protesta.
Una situación similar se registró en la avenida Primero de Mayo, vía auxiliar de la Vía de Evitamiento, donde varias unidades del transporte público aguardaban pasajeros y se observó un flujo constante de personas en transbordos. De acuerdo con RPP Noticias, el óvalo Izaguirre, en el distrito de Los Olivos, mostró también un movimiento regular de buses y usuarios durante las primeras horas de alta demanda.
El alza de precios del combustible y la crisis de inseguridad ciudadana a nivel nacional ha generado que, además de los gremios de taxistas y de trabajadores de transporte urbano, los transportistas de carga pesada también consideren acatar una protesta pero en forma de un paro nacional indefinido.
La crisis del GNV en el Perú ha comenzado a generar nuevas tensiones en el mercado de combustibles. En medio de la escasez provocada por la interrupción del gas de Camisea, algunas estaciones de servicio estarían elevando sus precios de forma considerable, una situación que ha sido advertida por las autoridades. El problema afecta especialmente a miles de conductores que dependen del gas natural vehicular para trabajar y que ahora deben recurrir a combustibles más costosos.
El regulador Osinergmin informó que no existe desabastecimiento de GLP, gasoholes ni diésel en el país, pese al racionamiento de gas natural tras la interrupción del transporte. Según un comunicado, la planta de Pluspetrol en Pisco dispone de inventarios de GLP suficientes para cubrir la demanda nacional por aproximadamente 12 días, mientras que en los puertos del Callao hay reservas adicionales que permitirían atender cerca de seis días de consumo. La entidad señaló que las plantas de abastecimiento gestionan la importación de mayores volúmenes de combustible para asegurar la continuidad del suministro en el contexto de la emergencia energética.
Osinergmin detalló que, tras revisar los inventarios de las plantas Valero, Pampilla, Callao y Conchán, no se registra desabastecimiento de gasoholes ni diésel. Pluspetrol informó que el despacho de GLP a cisternas se incrementó en los últimos días, con existencias suficientes para cubrir la demanda.
El regulador señaló que mantiene un monitoreo permanente sobre el abastecimiento de hidrocarburos y que las variaciones en los precios de combustibles obedecen principalmente a factores internacionales, sin relación directa con el racionamiento de gas natural. También aseguró que la generación eléctrica está garantizada y que la situación de emergencia no impactará en las tarifas eléctricas de los usuarios regulados.
El 1 de marzo se produjo una emergencia en los ductos de Camisea, operados por Transportadora de Gas del Perú (TGP), que obligó a Pluspetrol a suspender la producción y el transporte de gas natural y líquidos, afectando gravemente también el abastecimiento nacional de GLP.
El Pleno del Congreso aprobó invitar al ministro de Energía y Minas, Ángelo Alfaro Lombardi, para que se presente en el Palacio Legislativo esta tarde, desde las 4:00 p.m., e informe a detalle las causas, el impacto y las acciones que se toman desde el Ejecutivo para enfrentar la crisis de gas natural provocada a raíz de la deflagración registrada en el distrito de Megantoni, en la región Cusco.
El alza de precios del combustible y la crisis de inseguridad ciudadana a nivel nacional ha generado que, además de los gremios de taxistas y de trabajadores de transporte urbano, los transportistas de carga pesada también consideren acatar una protesta pero en forma de un paro nacional indefinido.
En medio del paro de transportistas, Frank Gómez, abogado de gremio de buses, señaló que la falta de GNV también los viene afectando
Taxistas piden que se les beneficie de alguna manera ante escasez de GNV. Choferes hablan de subsidios por la fuga de gas natural.
La emergencia de gas natural registrada en Camisea, tras el incidente del 1 de marzo en los ductos de Transportadora de Gas del Perú (TGP), ya comienza a provocar desabastecimiento de combustibles líquidos como gasolina y diésel en diversos grifos de Lima.
Mototaxistas también se han visto afectados por el racionamiento de GNV producto de la fuga de gas natural en Megantoni
Aunque el anunciado paro de transportistas se realiza de manera discreta y hay buses, los choferes anunciaron una marcha para las 10 a.m. En algunos casos se manifestarán a pie, debido a la escasez de combustible.
Situación del paro de transportistas no se siente en las calles de Lima a la altura de Puente Nuevo.
A pesar de la convocatoria de paro y marcha contra la extorsión por parte de los transportistas, en San Juan de Lurigancho la situación es de normalidad. Varias líneas de buses prestan servicio y no se ha reportado un alza en los pasajes.
A pesar del anunciado paro de transportistas, los buses de transporte público en Puente Piedra operan con normalidad en las primeras horas de la mañana. Reporte en vivo muestra el panorama para los pasajeros de Lima Norte.
El ministro de Transportes y Comunicaciones, Aldo Prieto, ha pedido a los gremios de taxistas que comprendan la situación de emergencia generada por la rotura del ducto de gas natural en Cusco. Ante la amenaza de un paro de actividades, el titular del sector explicó que el racionamiento de GNV es una medida necesaria para priorizar el consumo doméstico y el transporte masivo formal. Además, aseguró que su despacho mantiene canales de diálogo abiertos para evaluar alternativas que mitiguen el impacto económico en los conductores mientras se restablece el suministro, previsto para mediados de marzo.
Por su parte, los transportistas expresaron su preocupación por el incremento de costos operativos, ya que verse obligados a utilizar gasolina o GLP reduce significativamente sus ingresos diarios. Aunque el Gobierno garantiza la continuidad de servicios estratégicos, el malestar en el sector persiste debido a la incertidumbre sobre la celeridad de las reparaciones a cargo de la empresa Transportadora de Gas del Perú (TGP). En este contexto, el MTC busca desactivar las medidas de fuerza mediante compromisos de monitoreo constante y posibles facilidades para los trabajadores del volante afectados por la crisis energética.
Gremios de transportistas han convocado a un paro nacional para este 5 de marzo como protesta ante la falta de reglamentación de la ley contra la extorsión impulsada por el congresista José Jerí. Los conductores denuncian que, a pesar de la existencia de la norma, los ataques de bandas criminales y el cobro de cupos no han cesado, afectando gravemente la seguridad de los trabajadores y usuarios. La medida de fuerza busca presionar al Ejecutivo para que implemente de inmediato los mecanismos de protección y las sanciones severas contempladas en la legislación.
La movilización incluye el cese de operaciones en diversas rutas de Lima y regiones, lo que genera una alta expectativa sobre el impacto en el traslado de ciudadanos y las actividades comerciales. Representantes del sector señalan que la paciencia se ha agotado ante el incremento de la violencia y exigen que el Ministerio del Interior presente resultados concretos en la desarticulación de las mafias. Por su parte, las autoridades han anunciado el despliegue de efectivos policiales para garantizar el orden público y evitar bloqueos de vías durante la jornada de protesta.
Los taxistas de Lima protestan hoy frente a la sede del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) ante la falta de Gas Natural Vehicular (GNV). El gremio exige un abastecimiento de combustible mínimo de una vez al día para sostener sus ingresos familiares. La rotura del ducto de Camisea paraliza a miles de unidades en la capital, lo que obliga a los conductores a realizar filas de varias horas sin éxito.
Esta movilización busca que el Gobierno priorice al transporte público y taxis dentro del plan de racionamiento energético. Los representantes del sector rechazan el uso de gasolinas costosas y demandan soluciones técnicas inmediatas para evitar el colapso de su economía. El MTC enfrenta la presión de un sector que amenaza con medidas de fuerza más radicales si el suministro de gas no se normaliza en el corto plazo.