Exposición prolongada al sol puede causar cáncer cutáneo en perros y gatos durante el verano, advierte especialista

Aunque no siempre se trate de cáncer, las lesiones solares en perros y gatos deben ser revisadas para evitar complicaciones mayores

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ARCHIVO - Durante los meses calurosos del verano es preferible realizar los paseos con los perros en las primeras horas de la mañana o al atardecer. Foto: Frank Rumpenhorst/dpa

Durante el verano, muchas mascotas pasan más tiempo al aire libre, ya sea en paseos, viajes, terrazas o jardines. Aunque en la mayoría de casos la exposición solar no representa un problema, cuando es prolongada o se combina con factores como el tipo de pelaje, la edad o antecedentes dermatológicos, puede afectar la salud de la piel de perros y gatos y generar lesiones que requieren atención veterinaria.

“La exposición prolongada al sol puede aumentar el riesgo de cáncer cutáneo, especialmente en perros y gatos de piel clara o con poco pelaje. Ante este escenario, es importante estar atentos a señales de alerta como enrojecimiento persistente, heridas que no cicatrizan, costras, cambios de color en la piel o la aparición de bultos, ya que su detección oportuna debe motivar una consulta veterinaria inmediata”, explica Cecilia Padilla, especialista en dermatología veterinaria y medicina felina.

Factores que aumentan el riesgo de daño solar en mascotas

La especialista señala que el riesgo no depende únicamente del tiempo de exposición al sol, sino también de otros factores que muchos tutores suelen pasar por alto.

Entre los principales aspectos a considerar para proteger la salud dermatológica de las mascotas destacan:

  • Zonas más expuestas: Orejas, nariz, párpados y abdomen tienen menor cobertura de pelo y mayor contacto directo con la radiación UV. En estas áreas pueden aparecer enrojecimiento, descamación o pequeñas lesiones que no deben ignorarse.
  • Pelaje claro o escaso: Las mascotas de pelaje blanco, claro o con zonas sin pelo cuentan con menor protección natural frente al sol, lo que incrementa el riesgo de daño cutáneo.
  • Exposición prolongada en horarios críticos: Permanecer muchas horas al aire libre, especialmente entre las 10 a. m. y 4 p. m., eleva la probabilidad de lesiones. Esta situación es frecuente durante viajes, estadías en casas de campo o en espacios sin suficiente sombra.
  • Lesiones que no cicatrizan o cambian de aspecto: Costras persistentes, heridas que no sanan, cambios de color en la piel o bultos deben ser evaluados por un veterinario. Aunque no siempre se trate de cáncer, estas señales requieren atención profesional.

Cómo prevenir lesiones por radiación solar en mascotas

Como medida preventiva, se recomienda el uso de bloqueadores solares formulados específicamente para mascotas, aplicados en las zonas más vulnerables. También es clave garantizar espacios con sombra y limitar la exposición en horas de mayor radiación.

Crédito: Freepik
Crédito: Freepik

“La prevención no implica evitar por completo el sol, sino aprender a manejar la exposición y observar la piel de la mascota con mayor atención. Muchas lesiones se detectan tarde porque no generan dolor inmediato o se confunden con problemas menores”, señala Padilla, directora médica de la veterinaria PetyLab.

La radiación solar forma parte del entorno cotidiano; sin embargo, conocer sus efectos y factores de riesgo permite actuar a tiempo. Observar la piel de perros y gatos y detectar lesiones que reaparecen, empeoran o no mejoran es fundamental para recibir atención especializada y prevenir complicaciones mayores.