Esta es la razón por la que Julián Quiñones le ganó un lugar a Cristiano Ronaldo en el Balón de Oro 2026

El artillero azteca se metió en la lista de la élite del futbol internacional como uno de los jugadores que han tenido un mejor año futbolístico

Ambos se encuentran militando en el futbol de arabia.  (Ilustración: Jesús Aviles/Infobae)
Ambos se encuentran militando en el futbol de arabia. (Ilustración: Jesús Aviles/Infobae)
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En la confección de la lista oficial de candidatos al prestigioso Balón de Oro 2026, la inclusión del atacante internacional mexicano Julián Quiñones se convirtió en el gran titular de la jornada pues le habría ‘quitado’ el lugar a la superestrella portuguesa Cristiano Ronaldo.

Sin embargo, más allá de la trascendencia de ver a un referente del balompié azteca competir entre la élite absoluta del planeta, la verdadera sacudida mediática se produjo al constatar cómo el delantero del Al-Qadsiah superó en la consideración de los especialistas a Ronaldo, dejándolo fuera de la contienda directa en la Liga de Arabia Saudita.

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El fenómeno de la Saudi Pro League ha transformado radicalmente el mapa del fútbol profesional durante los últimos años. Lo que comenzó como un destino de retiro para figuras consolidadas del balompié europeo se convirtió rápidamente en un circuito de altísima exigencia física y técnica donde conviven jóvenes promesas, futbolistas en plenitud de rendimiento y leyendas consagradas.

En este escenario hipercompetitivo, el impacto de Quiñones no solo ha sido inmediato, sino tan categórico que ha terminado por desplazar de los reflectores de honor al máximo goleador en la historia del fútbol internacional.

Un hombre con camiseta deportiva roja y amarilla sostiene un trofeo plateado frente a un fondo azul con logotipos.
El mexicano ha sido nombrado en varias ocasiones el mejor jugador de su equipo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El rendimiento en la Saudi Pro League

Para comprender cómo Julián Quiñones logró imponerse a una figura de la magnitud de Cristiano Ronaldo en la carrera por la nominación al Balón de Oro 2026, es necesario analizar el rendimiento estadístico y el peso táctico de ambos futbolistas a lo largo de la última campaña en territorio saudí.

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Desde su arribo al Al-Qadsiah procedente del fútbol mexicano, Quiñones no requirió del habitual periodo de adaptación. Se convirtió en la piedra angular del proyecto ofensivo de su club, aportando una cuota goleadora constante, capacidad para generar espacios, sacrificio defensivo y una versatilidad que le permitió desempeñarse con igual solvencia como centrodelantero o partiendo desde las bandas.

Su capacidad física para marcar la diferencia en los duelos individuales y su contundencia en los momentos determinantes de la liga convirtieron a su equipo en uno de los animadores principales del torneo.

Un futbolista con camiseta roja y detalles amarillos señala hacia su pecho durante un partido.
El delantero mexicano anotó su segundo gol de la campaña 2026-27 (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por su parte, aunque Cristiano Ronaldo mantuvo cifras anotadoras respetables con el Al-Nassr, el impacto colectivo de sus actuaciones no alcanzó los picos de trascendencia que exige el jurado internacional para la inclusión en la lista final del galardón individual.

Mientras que el astro lusitano enfrentó irregularidades colectivas con su escuadra en las etapas definitorias de las competiciones locales y continentales, Quiñones registró una campaña de máxima consistencia, influyendo directamente en el resultado de partidos clave frente a los clubes más poderosos de la región.

El criterio de evaluación para la nómina de 2026 priorizó el rendimiento integral, el peso en el juego colectivo y la regularidad en el año calendario sobre el peso específico de los nombres propios. En esa ecuación pura de rendimiento deportivo, la labor de Quiñones en la Saudi Pro League superó los argumentos presentados por la figura de Madeira.

El delantero no logró elevar sus números al final de la campañan 25-26. (REUTERS/Ibraheem Abu Mustafa)
El delantero no logró elevar sus números al final de la campañan 25-26. (REUTERS/Ibraheem Abu Mustafa)

El factor Copa del Mundo 2026: el escenario que inclinó la balanza

El segundo pilar fundamental que catapultó al atacante mexicano por encima de competidores internacionales de renombre fue su desempeño durante la Copa del Mundo 2026. Los torneos orbitales representan históricamente la prueba de fuego de mayor ponderación para los votantes del Balón de Oro, y fue precisamente en esta vitrina donde el exjugador del América y el Atlas terminó de cimentar su candidatura.

Vistiendo la camiseta de la Selección Mexicana, Quiñones ofreció una exhibición de madurez y potencia en el máximo escenario del balompié. A diferencia de ciclos anteriores donde su presencia con el combinado nacional generaba opiniones divididas entre la afición y la prensa especializada, el delantero asumió un rol protagónico dentro del esquema táctico del equipo. Sus goles decisivos en la fase de grupos y su capacidad para arrastrar marcas frente a defensas de jerarquía mundial le valieron el reconocimiento unánime de los observadores internacionales.

En contraste, el desempeño de Portugal y la participación individual de Cristiano Ronaldo en el torneo orbital no alcanzaron la trascendencia necesaria para compensar el pulso frente a las nuevas figuras del circuito. La actuación de Quiñones en el Mundial no solo reafirmó que su nivel en Arabia Saudita no era producto de la casualidad, sino que demostró su capacidad para competir y destacar ante las mejores potencias del planeta en los momentos de mayor presión.

La suma de una campaña sobresaliente en el fútbol de Oriente Medio más una actuación consagratoria en la justa mundialista creó el expediente perfecto para que los analistas otorgaran a Quiñones el boleto a la lista final, relegando a Ronaldo a ver la gala fuera de los puestos de honor por primera vez en años dentro de su etapa en la liga árabe.

Quiñones logró marcar cuatro goles en la pasada justa mundialista. (EFE/ Sashenka Gutiérrez)
Quiñones logró marcar cuatro goles en la pasada justa mundialista. (EFE/ Sashenka Gutiérrez)

El valor que le da esta nominación al mexicano

La victoria simbólica de Julián Quiñones sobre Cristiano Ronaldo en esta contienda no representa únicamente un logro individual para el futbolista nacido en Colombia y naturalizado mexicano, sino que marca un hito de enorme relevancia para el fútbol nacional. En un contexto donde la presencia de elementos mexicanos en las listas de candidatos a los premios individuales más prestigiosos de la FIFA y France Football ha sido históricamente escasa, la nominación del atacante sienta un precedente sin igual.

El camino de Quiñones ha estado marcado por la superación de la adversidad. Tras construir una carrera multicampeona en la Liga MX con Tigres, Atlas y América, el jugador tomó la decisión de emprender el reto en la Saudi Pro League en un momento en que muchos cuestionaban el nivel competitivo del circuito asiático. Su capacidad para mantener el rigor profesional, elevar su nivel futbolístico y consolidarse como referente de la Selección Mexicana demuestra que el rendimiento de élite no depende exclusivamente de militar en las ligas europeas tradicionales.

Superar en la votación previa a un jugador que posee cinco Balones de Oro en sus vitrinas refleja el cambio de guardia y la reconfiguración de liderazgos en el fútbol global. Quiñones no solo representará al balompié mexicano en la gala de premiación, sino que llega respaldado por un año deportivo impecable donde sus números, su influencia en el juego y sus actuaciones decisivas hablaron más fuerte que las jerarquías del pasado.

Con este reconocimiento, Julián Quiñones consagra la etapa más brillante de su carrera profesional, inscribiendo su nombre con letras de oro en los libros de historia del deporte nacional y demostrando que la ambición, el trabajo constante y la contundencia en la cancha son capaces de vencer cualquier pronóstico en la cima del fútbol mundial.

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