Mundial 2026: UNAM alerta sobre cómo las apuestas deportivas pueden derivar en ludopatía

La máxima fiesta del futbol no solo genera pasión entre los aficionados, también puede incentivar hábitos de apuesta que requieren atención y prevención

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Ilustración de un hombre con rostro angustiado, rodeado de montones de boletos de apuestas, símbolos de dinero y balones de fútbol, con un estadio difuminado de fondo.
Ilustración conceptual de un aficionado de fútbol con expresión de angustia, rodeado de boletos de apuestas y símbolos de dinero, representando la ludopatía durante el Mundial 2026, con un estadio difuminado al fondo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Copa Mundial de la FIFA 2026 no solo moviliza a millones de aficionados alrededor del planeta, también representa uno de los eventos con mayor actividad en el mercado de las apuestas deportivas.

Sin embargo, especialistas advierten que la emoción generada por el torneo puede convertirse en un factor de riesgo para desarrollar conductas problemáticas relacionadas con el juego.

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Miguel Ángel Medina Gutiérrez, académico de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explicó que la identificación con una selección nacional, el sentimiento de pertenencia y la expectativa que genera un Mundial pueden influir en la decisión de realizar apuestas, una conducta que, en algunos casos, podría evolucionar hacia la ludopatía o trastorno del juego.

La emoción del Mundial puede incentivar conductas de riesgo

Hombre con barba y camiseta oscura sostiene un móvil con app de apuestas, mirando un partido de fútbol en pantalla gigante de un estadio con banderas y luces.
Un aficionado observa con tensión un partido del Mundial 2026 en una pantalla gigante, mientras consulta una aplicación de apuestas deportivas en su móvil, en medio de la euforia del estadio. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En entrevista con Gaceta UNAM, el especialista señaló que eventos de gran magnitud como una Copa del Mundo provocan respuestas fisiológicas asociadas con el placer y la emoción.

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“No hay duda que el Mundial provoca euforia”, explicó Medina Gutiérrez, al señalar que durante este tipo de competencias se liberan sustancias como la dopamina, la serotonina y la adrenalina, las cuales influyen en las sensaciones de satisfacción, entusiasmo y disposición al riesgo.

El académico indicó que muchos aficionados depositan expectativas en el desempeño de sus selecciones o apuestan por equipos con tradición mundialista como Brasil, Argentina, Alemania o España. En este contexto, la emoción deportiva puede convertirse en un incentivo adicional para participar en apuestas deportivas.

Según explicó, algunas personas encuentran en esta actividad una forma temporal de escapar de problemas económicos, familiares o laborales, al experimentar una sensación momentánea de recompensa asociada al riesgo y a la posibilidad de obtener ganancias.

Además, advirtió que el consumo de alcohol o de sustancias estimulantes puede incrementar la impulsividad y disminuir la capacidad de tomar decisiones conscientes durante los encuentros deportivos.

Educación y autocontrol, claves para prevenir la ludopatía

Silueta de un aficionado mirando una pantalla; una balanza con 'Emoción' (formas rojas) y 'Autocontrol' (formas azules). Balón de fútbol y estadio de fondo.
La ilustración muestra el concepto de salud mental y el impacto de las apuestas deportivas, con un aficionado viendo un partido mientras una balanza simboliza la lucha entre la emoción y el autocontrol durante el Mundial 2026. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Medina Gutiérrez destacó que la ludopatía es un fenómeno multifactorial y que no responde a una sola causa. Entre los factores que pueden contribuir a su desarrollo mencionó problemas emocionales, dificultades económicas y contextos personales complejos.

El especialista señaló que la herramienta más efectiva para prevenir este tipo de conductas es el autocontrol, el cual se fortalece mediante la educación y la experiencia.

“Hay que tener autocontrol, y el autocontrol se alcanza por medio de la educación o por las experiencias negativas que se han tenido al respecto de dicha actividad”, afirmó.

Asimismo, consideró que algunas prácticas asociadas al futbol pueden introducir desde edades tempranas dinámicas relacionadas con el riesgo y la negociación. Como ejemplo mencionó el intercambio de estampas de los álbumes mundialistas, una actividad que, según explicó, puede familiarizar a los menores con mecanismos de apuesta o intercambio.

El contexto económico del Mundial 2026 también refleja la dimensión que alcanzará la industria del juego. De acuerdo con datos de la empresa de análisis estadístico Statista GmbH, el mercado global de apuestas deportivas podría superar los 50 mil millones de dólares en ingresos durante el torneo, impulsado en gran medida por la participación de 48 selecciones nacionales, la cifra más alta en la historia de la competencia.

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