Renata Zarazúa enciende las alarmas rumbo al Abierto de Australia por quemaduras solares

La tenista mexicana mostró las secuelas tras competir bajo un alto índice UV

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Las condiciones climáticas vuelven a
Las condiciones climáticas vuelven a ser tema en la élite del tenis.

El inicio de la temporada grande del tenis volvió a poner bajo la lupa las extremas condiciones climáticas en Australia. Esta vez, fue la tenista mexicana Renata Zarazúa quien encendió la conversación luego de compartir una imagen que evidenció los efectos físicos de competir bajo el sol australiano, a pocos días del arranque del Abierto de Australia 2026.

La fotografía, publicada en su cuenta de Instagram, muestra la espalda de la jugadora visiblemente afectada tras su participación en el Hobart Internacional, torneo previo al primer Grand Slam del año. Junto a la imagen, Zarazúa lanzó un mensaje contundente que no pasó desapercibido: “El sol de Australia no es broma”. La publicación se viralizó rápidamente y generó reacciones tanto de aficionados como de especialistas.

La imagen de la mexicana
La imagen de la mexicana volvió a evidenciar los riesgos de competir en Australia.

La tenista de 28 años, actualmente ubicada en el puesto 84 del ranking mundial de la WTA, disputó un intenso encuentro ante la estadounidense Hailey Baptiste durante el primer turno de la jornada. El partido se prolongó por cerca de tres horas y concluyó alrededor de las 14:00 horas locales, con triunfo para la mexicana por parciales de 6-7 (5), 6-3 y 6-3. Tras finalizar el duelo, Zarazúa decidió exhibir públicamente el impacto de la exposición prolongada al sol.

El caso volvió a poner sobre la mesa los riesgos que implica competir en Australia, donde las temperaturas suelen rebasar los 30 grados centígrados. A ello se suma un índice ultravioleta (UV) que regularmente se sitúa entre 8 y 11, rangos considerados “muy altos” por organismos de salud, lo que representa un peligro constante para los deportistas que permanecen varias horas en la cancha.

La mexicana enfrentó casi tres
La mexicana enfrentó casi tres horas bajo un alto índice UV.

Ante estas condiciones, el circuito profesional cuenta con protocolos para enfrentar el estrés térmico. En encuentros a dos de tres sets, la normativa establece pausas obligatorias cuando el índice WBGT (Wet Bulb Globe Temperature) supera los 32.2 grados centígrados, permitiendo descansos de 10 minutos. En el Abierto de Australia, donde no es raro que el termómetro supere los 35 °C e incluso alcance los 40 °C, la organización también recurre a techos retráctiles y suspensiones temporales.

Días después de la primera publicación, Zarazúa compartió otra historia en la que mostró una notable mejoría en las quemaduras. La mexicana afrontará su tercera participación en el Abierto de Australia, donde en 2025 logró avanzar a la segunda ronda y enfrentó a jugadoras de alto nivel como Jasmine Paolini, actual número cuatro del mundo.