El abono casero de 2 ingredientes que le devuelve el verde a las hojas amarillas en pocos días

Aunque requiere mucha constancia el proceso, las hojas amarillas requieren mucha atención para su cuidado

Una planta de teléfono en una maceta de terracota está sobre un alféizar de madera. Tiene hojas verdes, amarillas y marrones secas. Un jardín borroso se ve a través de la ventana.
Las plantas amarillas requieren mucho cuidado. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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El abono casero de banana y agua puede aportar potasio a algunas plantas, aunque no existe una fórmula de dos ingredientes que garantice devolver el verde a las hojas amarillas en pocos días.

El resultado depende de la causa del problema y del estado de las raíces.

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Las hojas que ya perdieron su color por completo no siempre vuelven a producir clorofila. La señal más útil de recuperación es que los brotes nuevos aparezcan verdes y que el amarilleamiento deje de avanzar.

El remedio consiste en usar cáscara de banana y agua como riego ocasional para el sustrato. Puede complementar los cuidados de una planta con necesidad de nutrientes, pero no sustituye el control del drenaje, la luz ni la frecuencia de riego.

La cáscara de banana aporta potasio al sustrato

La banana es conocida por su contenido de potasio, un nutriente que las plantas necesitan para distintas funciones de desarrollo. Parte de ese componente puede pasar al agua cuando la cáscara permanece en remojo.

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Este aporte puede ser útil en ejemplares que requieren una nutrición más equilibrada, sobre todo durante su etapa de crecimiento. Aun así, las plantas no viven solo de potasio.

El nitrógeno, el fósforo y varios micronutrientes también intervienen en la formación de hojas, raíces y flores. Un líquido preparado únicamente con banana no tiene la composición de un fertilizante completo.

La Universidad de California recomienda aprovechar las cáscaras mediante compostaje. El proceso permite que el residuo se descomponga y se integre a la materia orgánica antes de aplicarlo al suelo.

Manos limpian una hoja de planta de interior con un paño y cáscara de banana; otras plantas y frascos decorativos se ven en el fondo cerca de una ventana.
Cáscara de banana. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo preparar el abono casero con banana y agua

Para hacer la preparación se necesitan cáscaras de banana y agua. Las cáscaras pueden cortarse en trozos pequeños para facilitar su contacto con el líquido.

La cáscara de plátano puede ser útil en la jardinería. (Adobe Stock)
La cáscara de plátano puede ser útil en la jardinería. (Adobe Stock)

Luego, se colocan en un recipiente y se cubren con agua. La mezcla debe permanecer en reposo durante varios días antes de usar el líquido en el riego.

Una vez pasado ese tiempo, se retiran los restos sólidos y se aplica el agua directamente sobre la tierra. No conviene mojar las hojas con la preparación ni saturar el sustrato.

El riego debe ser moderado. Una maceta con exceso de humedad puede desarrollar problemas en las raíces, y esa condición también favorece que las hojas se vuelvan amarillas.

Las hojas amarillas pueden revelar problemas distintos

El amarilleamiento de una planta no tiene una causa única. La falta de nutrientes es una posibilidad, aunque también pueden influir la escasa luz, el riego excesivo, la compactación de la tierra o el deterioro de las raíces.

La Universidad de Florida indica que una deficiencia de nitrógeno suele provocar un cambio uniforme hacia un verde pálido o amarillo. El síntoma tiende a aparecer primero en las hojas inferiores y más antiguas.

Cuando las nervaduras conservan su color verde y el tejido entre ellas se torna amarillo, la situación puede estar relacionada con dificultades en la absorción de hierro u otros micronutrientes.

El pH del sustrato influye en ese proceso. Una planta puede tener nutrientes disponibles en la tierra y, aun así, no lograr incorporarlos si las condiciones químicas del suelo no son adecuadas.

El exceso de agua puede empeorar el aspecto del follaje

Una de las equivocaciones más frecuentes consiste en interpretar toda hoja amarilla como una señal de que hace falta abono. Añadir nutrientes a una planta afectada por riego excesivo puede agravar el problema.

Las raíces necesitan oxígeno para mantenerse sanas y absorber agua y minerales. Si permanecen demasiado tiempo en un sustrato empapado, pueden perder capacidad de funcionamiento.

Antes de utilizar el abono de banana, conviene comprobar la humedad de la tierra. Si la capa inferior sigue mojada varios días después del riego, la planta puede requerir menos agua o un recipiente con mejor drenaje.

También es necesario observar la exposición a la luz. Una especie que no recibe la iluminación que necesita puede perder hojas o presentar un color apagado, aunque se la fertilice.

Enterrar la cáscara fresca no ofrece resultados inmediatos

La Universidad de Florida advierte que las cáscaras enterradas tardan semanas en descomponerse. Durante ese período, los microorganismos del suelo pueden consumir nitrógeno para procesar la materia orgánica.

Esa situación puede dejar menos nitrógeno disponible de forma temporal. Por esa razón, una cáscara fresca no actúa como un corrector rápido para plantas con hojas amarillas.

Los residuos también pueden atraer insectos o animales en algunos jardines. El compostaje reduce ese riesgo y permite incorporar el material cuando ya atravesó una transformación natural.

El agua de banana puede utilizarse como complemento ocasional, siempre que la planta tenga un sustrato drenante, una ubicación apropiada y un riego ajustado a sus necesidades. Si los nuevos brotes no mejoran, será necesario revisar la causa del amarilleamiento antes de insistir con el abono.

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