Crece el repudio por la marcha antisemita en CDMX

La Conferencia del Episcopado Mexicano, la jefa de Gobierno Clara Brugada, la sociedad civil y organismos judíos internacionales condenaron la manifestación registrada el viernes 11 de septiembre en Avenida Masaryk

El director del Centro Simon Wiesenthal para América Latina repudió la marcha antisemita en CDMX (DNews)
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Crece la condena por la marcha antisemita registrada el viernes 11 de septiembre en Avenida Presidente Masaryk, en el barrio de Polanco, Ciudad de México. Lo que en un primer momento se presentó como una protesta en apoyo a Palestina derivó en una manifestación con consignas dirigidas explícitamente contra los judíos mexicanos, en la víspera de Rosh Hashaná, el año nuevo judío.

Según reconstruyeron las cámaras de tránsito de la ciudad, el grupo —que no había notificado previamente la movilización, algo inusual en la capital mexicana— comenzó a concentrarse pasado el mediodía, alrededor de las 12:29, cuando varias decenas de personas descendieron de camiones sobre Masaryk.

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Marcha antisemita CDMX
Marcha antisemita CDMX

Portaban pancartas de la agrupación autodenominada “Sindicatos Mexicanos en Solidaridad con Palestinos”, con un texto que exigía la desinversión de “empresas judías” y llamaba a un boicot comercial contra negocios de propietarios judíos. Mientras avanzaban desde las afueras de la sinagoga Maguén David —templo de una comunidad cuyos antecesores llegaron de Alepo, Siria—, los manifestantes gritaron consignas como “fuera judíos” y “fuera judíos de México”.

El Comité Central de la Comunidad Judía de México (CCCJM) denunció el hecho y, a la vez, agradeció a las autoridades por su intervención para evitar que la protesta escalara a algún acto de violencia.

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En los días posteriores, el repudio se fue ampliando institución por institución. El 12 de septiembre, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) envió una carta al Comité Central de la Comunidad Judía de México con motivo de Rosh Hashaná, en la que expresó su “absoluta solidaridad y rechazo” a lo ocurrido “el día de ayer en la ciudad capital”, calificó las expresiones como “del todo inaceptables” y sostuvo que “no existe causa o reivindicación que legitime expresiones semejantes en contra de pueblo alguno”.

La comunidad judía de México sigue recibiendo, día tras día, nuevas muestras de solidaridad tras la marcha antisemita registrada el viernes 11 de septiembre (Fuente Latina)

El mismo 13 de septiembre, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, envió una misiva propia a la comunidad judía en la que aseguró que, bajo su gestión, “en la CDMX no hay lugar para el antisemitismo”. Ese día también se pronunciaron el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la CDMX, el Consejo Nacional de la Abogacía (CONAbogacía) y la Asociación de Hoteles de la Ciudad de México, con sede en la propia zona de Polanco.

A esas voces se sumaron figuras del ámbito legislativo y municipal: la diputada Margarita Zavala, el alcalde de Miguel Hidalgo, Mauricio Tabe, y la senadora Lilly Téllez repudiaron la marcha y se solidarizaron con la comunidad judía. Téllez, del PAN, venía además de presentar el 9 de septiembre —dos días antes de la manifestación— un punto de acuerdo en el Senado exhortando a la presidenta Claudia Sheinbaum y a la propia Clara Brugada a reforzar la protección de sinagogas y espacios comunitarios judíos ante lo que definió como una escalada de discursos de odio en el país.

La Conferencia del Episcopado Mexicano se solidarizó con la comunidad judía de México
La Conferencia del Episcopado Mexicano se solidarizó con la comunidad judía de México (La Conferencia del Episcopado Mexicano se solidarizó con la comunidad judía de México )

La mirada del Centro Simón Wiesenthal

Ariel Gelblung, director para América Latina del Centro Simón Wiesenthal, analizó el episodio en diálogo con DNews. Remarcó que la manifestación, pese a su bajo número de participantes, resultó especialmente inquietante por su carácter no convencional: muchos de quienes portaban banderas palestinas ni siquiera las llevaban en el sentido correcto, lo que para el directivo sugiere una convocatoria armada por terceros más que una movilización genuinamente militante.

Gelblung distinguió dos planos. Por un lado, señaló como dato positivo que tanto la legislación federal como la de la Ciudad de México cuentan con marcos antidiscriminatorios “de última generación” en la región, y que la reacción social fue de repudio inmediato. Por otro, advirtió sobre expresiones de odio antisemita que, según dijo, vienen manifestándose de forma creciente y organizada en redes sociales con origen en México, y recordó antecedentes recientes, como pintadas con insultos antisemitas dirigidas a la presidenta Claudia Sheinbaum —de ascendencia judía, aunque criada en un entorno laico— registradas en noviembre pasado durante protestas por temas de seguridad.

Pese a la amplia ola de condenas desde la sociedad civil, la Iglesia católica, el gobierno capitalino y el Poder Legislativo, hasta el momento no se conoció información pública sobre avances de la Fiscalía de la Ciudad de México en torno al origen de la convocatoria.

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