La renuncia de un colaborador puede predecirse en el buró de crédito

Cada tarjeta abierta y cada préstamo vigente pueden anunciar la salida de un empleado antes que una entrevista de salida

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Esta es la escena: un colaborador (a) que pide un adelanto de nómina. Es la segunda vez este trimestre. Y posiblemente más de una vez le hemos escuchado hablar de deudas en lo que va del mes.

Nadie en Recursos Humanos lo lee como una señal; todos lo leen como, “así estamos la mayoría de los mexicanos”. De repente, la persona renuncia y la pregunta es ¿cómo empresa no supimos ver la red flag? Pasamos por alto el momento que vive y que eso puede llevarlo a buscar más ingresos, formal o informalmente hablando.

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El estudio que le pone número a esta escena, tan común que a veces no reparamos en ello, es del Instituto del Propósito y Bienestar Integral. Desde el observatorio de bienestar nos dimos a la tarea de analizar cómo el historial crediticio puede ser predictor de la renuncia. Tal vez parezca una curiosidad de nicho: ¿el buró de crédito predice renuncias?

Resulta que este estudio analizó el historial crediticio real de 51 mil 796 trabajadores mexicanos. Para evaluar se utilizó el puntaje FICO, la calificación de 300 a 850 puntos que Círculo de Crédito, uno de los dos buró de crédito del país, usa para medir qué tan al corriente está una persona con sus pagos.

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Va de 300 a 850 puntos, y entre más alto, mejor es el historial crediticio. Un trabajador con un puntaje cercano a 300 —el mínimo de la escala— registra una probabilidad de renuncia de 12%; uno cercano a los 850, la reduce a 4.5%. Dicho de otra forma: moverse de un extremo a otro de la escala se asocia con una diferencia de más de 7 puntos porcentuales en la probabilidad de dejar el empleo.

Hombre sentado en cocina. Mesa con plato de arroz, vaso de agua, facturas con texto "PAST DUE". Ventana con años tachados; calendario 2018 en la pared.
Un hombre con la cabeza entre las manos en una cocina modesta observa facturas vencidas y una pequeña porción de comida, lo que indica un sueldo insuficiente y consumo deprimido. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Entonces, una persona con mal manejo de crédito tiene hasta el triple de probabilidad de renunciar que alguien con finanzas sanas. Cada tarjeta de crédito adicional abierta suma 3.1 puntos porcentuales de riesgo; cada préstamo personal vigente, un punto más. Tiene sentido si se piensa a qué escala llega el agobio por conseguir más recursos y pagar deudas.

Otras mediciones sobre estrés financiero en México ya ubicaban a 6 de cada 10 trabajadores sin poder dormir bien por sus deudas. No es que deber dinero vuelva a alguien menos comprometido con su trabajo. Es que pagar intereses, mes tras mes, termina pesando más que cualquier plan de carrera que Recursos Humanos le tenga preparado.

Del diagnóstico a la acción

Aquí conviene bajar del diagnóstico a la cancha, porque el propio estudio deja pistas de por dónde empezar. Las conversaciones sobre educación financiera aplicada, adelantos de nómina alineados a las reglas de la organización y asesoría para reestructurar deudas tienen que suceder ya, y no verse como un beneficio de catálogo que se activa hasta que la persona renunció.

Hombre de mediana edad sentado en un escritorio con un ordenador portátil, documentos con las palabras "DEUDA" y "VENCIDO", calculadora y gafas. Su mano toca la cabeza.
Un hombre maduro muestra preocupación frente a su laptop, rodeado de papeles que señalan avisos de pago y deudas vencidas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Hay un matiz que se nos suele escapar: estos beneficios ya existen en el mercado mexicano, pero pareciera que necesitamos validar que a otra empresa le fue bien aplicándolos antes de decidirnos a implementarlos en la propia. Diagnosticar el estrés financiero de la fuerza laboral y, al mismo tiempo, seguir sosteniendo frases como “si él o ella se endeudó es su culpa y no se relaciona con la empresa” son dos cosas que no pueden convivir.

Porque la realidad es que ese trabajador estresado, agobiado, es el que llega todos los días a tu empresa, y el que tarde o temprano va a buscar fuentes de ingreso diferente. Este reporte justo se realiza con la intención de impulsar tomar acciones antes de que sea demasiado tarde.

Así que las empresas que tengan una mirada más integral y holística sobre lo que sucede con el colaborador van a adelantarse a la fuga de talento con una conversación oportuna. Aquellas que se dediquen a auditar solo clima laboral y desempeño se van a enterar hasta que llegue la carta de renuncia, si es que llega, porque a veces ni siquiera eso: solo se van a quedar con una plantilla cada vez más cansada.

*Ivonne Vargas es Directora del Observatorio de Bienestar del Instituto del Propósito y Bienestar Integral de Tecmilenio, cofundadora del Instituto Internacional de Desarrollo Organizacional con sede en Barcelona.

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