México pide a la DEA aclarar el caso del agente que asistió a fiestas con narcos tras acusaciones contra políticos mexicanos

El reclamo de la Presidenta Claudia Sheinbaum se centra en dos casos: Nicholas Palmeri, exjefe de la DEA removido por vínculos sociales con abogados de narcos, y Alexander Meza León, informante civil asesinado durante una investigación contra “El Nini”

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Claudia Sheinbaum en conferencia de prensa desde Palacio Nacional. Crédito: Cuartoscuro
Claudia Sheinbaum en conferencia de prensa desde Palacio Nacional. Crédito: Cuartoscuro

La presidenta Claudia Sheinbaum exigió este martes a la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) que explique el caso de uno de sus propios agentes, acusado de frecuentar fiestas con narcotraficantes durante su estancia en México. La mandataria lanzó el reclamo durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, en un momento en que la agencia antidrogas ha intensificado la presión sobre autoridades mexicanas tras la sentencia de cadena perpetua dictada contra Ismael “El Mayo” Zambada, líder del Cártel de Sinaloa.

Sheinbaum planteó su inquietud con una pregunta breve y sin mencionar nombres: “¿Qué pasó con esta persona?”. Aunque la presidenta no identificó al agente en cuestión, la referencia puede asociarse a dos casos recientes que involucran a la DEA en México. Por una parte, resalta el antecedente de Nicholas Palmeri, exjefe regional de la DEA, removido en 2022 luego de que se confirmara que socializó y vacacionó con abogados vinculados a jefes del narcotráfico.

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Por otro lado, también se menciona el caso de Alexander Meza León, quien no era agente de la DEA pero sí una fuente confidencial que colaboró en investigaciones contra Néstor Isidro Pérez Salas, alias “El Nini”, jefe de sicarios de Los Chapitos. El expediente de Meza León cobró relevancia porque su asesinato tuvo repercusión en procesos judiciales recientes y expuso la vulnerabilidad de quienes cooperan con autoridades estadounidenses.

El contexto de la declaración se dio luego de que la prensa preguntara si el gobierno mexicano percibe como presión política los señalamientos del director de la DEA, Terrance “Terry” Cole. El funcionario estadounidense afirmó el 14 de julio que existe una “conexión mortífera” entre cárteles y funcionarios mexicanos, lo que Sheinbaum calificó como una declaración “muy desafortunada”, “sin sustento” y con claras motivaciones políticas.

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Terrance “Terry” Cole,  DEA Administrator, speaks as U.S. Attorney General Pam Bondi, looks on during a news conference after Ismael "El Mayo" Zambada, the alleged Sinaloa cartel co-founder, pleads guilty, in Brooklyn, New York, U.S., August 25, 2025.  REUTERS/Brendan McDermid
Terrance “Terry” Cole, DEA Administrator, speaks as U.S. Attorney General Pam Bondi, looks on during a news conference after Ismael "El Mayo" Zambada, the alleged Sinaloa cartel co-founder, pleads guilty, in Brooklyn, New York, U.S., August 25, 2025. REUTERS/Brendan McDermid

En respuesta, la Jefa del Ejecutivo argumentó que la DEA también debe rendir cuentas sobre la conducta de sus representantes. Afirmó que México cumple con su responsabilidad para pacificar el país y colabora con Estados Unidos para frenar el tráfico de drogas, pero insistió en que cada nación debe concentrarse en su propia tarea y que la DEA tiene “muchísimo trabajo que hacer en Estados Unidos”.

Asimismo, reiteró el reclamo de reciprocidad en materia de armas. México pide, “hasta por razones humanitarias”, que Estados Unidos impida el flujo de armamento hacia territorio nacional, una demanda que el gobierno federal ha repetido en múltiples foros bilaterales.

El caso Nicholas Palmeri, el agente de la DEA en el centro de la pregunta

El funcionario al que presumiblemente alude Sheinbaum es Nicholas Palmeri, quien ocupó el cargo de director regional de la DEA en México, el puesto más alto de las operaciones extranjeras de esa agencia. Según registros confidenciales revisados por la agencia The Associated Press, Palmeri socializó y vacacionó con abogados de Miami que representaban a jefes del narcotráfico.

La DEA lo removió del cargo de forma discreta en 2022, tras apenas 14 meses de gestión. El retiro ocurrió en un periodo marcado por el deterioro en la cooperación bilateral y un flujo sin precedentes de cocaína, heroína y fentanilo hacia Estados Unidos.

Esta porción de una fotografía publicada en Twitter por la división de la DEA en Nueva York el 30 de agosto de 2019 muestra a Nicholas Palmeri. En 2022, la DEA retiró silenciosamente a Palmeri de su puesto de jefe de la agencia antinarcóticos estadounidense en México por contactos inapropiados con abogados de narcotraficantes. (DEA vía AP)
Esta porción de una fotografía publicada en Twitter por la división de la DEA en Nueva York el 30 de agosto de 2019 muestra a Nicholas Palmeri. En 2022, la DEA retiró silenciosamente a Palmeri de su puesto de jefe de la agencia antinarcóticos estadounidense en México por contactos inapropiados con abogados de narcotraficantes. (DEA vía AP)

Las investigaciones internas no se limitaron a los contactos con abogados de narcos. Otras pesquisas detectaron un manejo laxo de los protocolos sanitarios durante la pandemia de COVID-19, que derivó en el traslado aéreo de emergencia de dos agentes enfermos fuera de México. Un tercer hallazgo reveló que Palmeri autorizó el uso de fondos antidrogas para propósitos indebidos y solicitó un reembolso para pagar su propia fiesta de cumpleaños.

“El puesto de director regional en México es el más importante de las operaciones extranjeras de la DEA, y cuando ocurre algo como esto, es problemático”, declaró Mike Vigil, exjefe de operaciones internacionales de la agencia, a The Associated Press.

Alexander Meza León, el informante de la DEA asesinado que reaparece en el expediente

El segundo caso de la DEA involucra a Alexander Meza León, quien no era un agente de la agencia sino una fuente confidencial que colaboraba con ella en investigaciones contra Néstor Isidro Pérez Salas, alias “El Nini”, exjefe de sicarios de Los Chapitos. La distinción es relevante: Meza León era un informante civil, no un funcionario de la DEA.

En octubre de 2023, un comando armado bajo las órdenes de “El Nini” secuestró a Meza León junto con diez personas más en Culiacán. El 28 de octubre de ese año, los cuerpos de ocho de las víctimas —entre ellas un niño de 13 años, Jesús Alberto Chaidez Beltrán— aparecieron en las calles de Tamazula, Durango, con señales de tortura y heridas de bala en el cráneo y el tórax. A un lado de los cadáveres, los perpetradores dejaron una cartulina con el mensaje “Por sapos”.

Narco nómina donde presuntamente aparece "Juanito". Crédito: DOJ
Narco nómina donde presuntamente aparece "Juanito". Crédito: DOJ

La acusación de abril de 2026 retomó el caso de Meza León para señalar al excomandante de la Policía Municipal de Culiacán, Juan Valenzuela Millán, alias “Juanito”, por presuntamente haber movilizado policías para auxiliar a Los Chapitos en el secuestro. La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York lo acusa de conspiración para narcotráfico y de secuestro que resultó en muerte.

La tensión bilateral, entre la soberanía y la cooperación

El episodio de este martes no es el primero en que Sheinbaum confronta a la DEA con sus propios antecedentes. El 15 de julio, la mandataria ya había respondido a Cole con un rechazo tajante: “Negamos rotundamente las afirmaciones del titular de la DEA y lo conminamos a que trabaje mucho en Estados Unidos y dentro de su propia organización, y a que siga en todo caso colaborando con el gobierno de México de manera respetuosa, porque a México se le respeta”.

El gobierno mexicano opera bajo una postura de colaboración condicionada. Sheinbaum ha subrayado que los aproximadamente 250 agentes extranjeros acreditados en el país —entre ellos personal de la DEA, el FBI y la CIA— deben sujetarse a la Constitución y a la Ley de Seguridad Nacional, e informar periódicamente sobre sus actividades. La mandataria ha señalado que esa exigencia no es negociable.

El desequilibrio en las extradiciones también forma parte del argumento mexicano. México ha entregado a 90 personas requeridas por la justicia estadounidense, mientras mantiene 269 solicitudes de extradición dirigidas a autoridades de ese país sin respuesta. Para Sheinbaum, esa asimetría ilustra la necesidad de construir la relación bilateral sobre bases de reciprocidad efectiva.

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