Malena se gradúa en la UNAM siete años después de que le quemaran el 80% del cuerpo con ácido: ‘Nadie me va a devolver mi piel

La saxofonista y activista denunció ante la ONU la impunidad que rodea los ataques con sustancias corrosivas en México, mientras su agresor sigue libre bajo una simulación médica

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La saxofonista oaxaqueña, sobreviviente de un atentado con ácido, documenta agresiones ocurridas en Ecatepec, Celaya y Morelos en menos de un mes, y advierte sobre la escalada de esta violencia. (Foto AP/Ginnette Riquelme)
La saxofonista oaxaqueña, sobreviviente de un atentado con ácido, documenta agresiones ocurridas en Ecatepec, Celaya y Morelos en menos de un mes, y advierte sobre la escalada de esta violencia. (Foto AP/Ginnette Riquelme)

Tres mujeres quemadas por sus parejas en menos de un mes. Dos con ácido, una con gasolina. Los casos ocurrieron en Ecatepec, Celaya y Morelos durante junio de 2026, y la voz que los documentó fue la de María Elena Ríos Ortiz, sobreviviente del ataque con ácido más mediático de México.

¡Nos están quemando!”, advirtió la saxofonista oaxaqueña en entrevista. Y los números le dan la razón: según el Banavim, de enero a octubre de 2025 se registraron 393 casos de violencia ácida en el país, sin un marco jurídico exclusivo ni protocolos de atención.

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Siete años, 10 jueces y un agresor que “desapareció” en un hospital privado

En 2019, tres hombres le arrojaron ácido a Malena por órdenes de su expareja, el empresario Juan Antonio Vera Carrizal. Las quemaduras cubrieron 80% de su cuerpo. Hoy, casi siete años después, él sigue sin sentencia condenatoria.

El mecanismo es tan burdo como efectivo: Vera Carrizal simuló 13 enfermedades derivadas, según el expediente, de una hemorroide y depresión. Desde finales de 2024 fue trasladado a un hospital privado en Oaxaca donde, según Malena, ya no se encuentra. “Abrieron la puerta del dormitorio, las persianas estaban cerradas y el cuarto olía a humedad. Es evidente que ya no estaba ahí”, relató.

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Cada vez que intenta verificarlo, llegan camarógrafos, mujeres encapuchadas y hasta 20 o 30 elementos de la policía estatal.

Su hijo, Juan Antonio Vera Hernández, se encuentra prófugo. La Fiscalía de Oaxaca se niega a emitir ficha de búsqueda.

(Foto: Twitter/eunice_romom)
(Foto: Twitter/eunice_romom)

La Ley Malena: un avance insuficiente

Del horror nació legislación. La Ley Malena —impulsada por ella misma ante el Congreso y la ONU— ya fue adoptada por 18 estados de la República. Reconoce la violencia ácida como delito autónomo, distinto a “lesiones simples”, y permite vincular a proceso al agresor incluso con una amenaza.

Pero Zacatecas, Chihuahua, Aguascalientes, Michoacán, Guanajuato y el Estado de México aún no la han incorporado. Precisamente en dos de esos estados ocurrieron ataques este mes.

La Suprema Corte, último recurso

El caso de Malena llegó a la SCJN, donde se analizan los amparos. El ministro presidente y la ministra Loretta Ortiz han hecho suya su solicitud. Si la resolución es favorable, el juicio oral tendría que repetirse desde cero, con peritos, testigos y nuevas declaraciones de la víctima.

“No es que vaya a tener justicia completa, son sólo los amparos”, reconoció.

La saxofonista se ha enfrentado a un sinfín de irregularidades en el proceso judicial contra sus agresores. (MIREYA NOVO/ CUARTOSCURO)
La saxofonista se ha enfrentado a un sinfín de irregularidades en el proceso judicial contra sus agresores. (MIREYA NOVO/ CUARTOSCURO)

Una graduación entre la lucha

Este lunes 23 de junio, María Elena Ríos se gradúa de la UNAM como saxofonista. Un símbolo que ella misma resumió con precisión quirúrgica:

“Ningún dinero me va a devolver mi piel, mis años, mis sueños. Ser desobediente es el acto de amor más grande que puedo hacer por mí.”

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