
La Fiscalía de Tabasco investiga el asesinato de Marcela Aguilar Álvarez y la profanación de su tumba en Huimanguillo, luego de que el cuerpo de la joven fuera dejado expuesto apenas horas después de su sepultura, un hecho que amplió la conmoción en Villa Estación Chontalpa y abrió una segunda línea de indagatoria sobre quienes habrían destruido la bóveda del cementerio.
Marcela Aguilar Álvarez, conocida como “Masha”, tenía aproximadamente 22 años y fue asesinada a balazos la noche del lunes 8 de junio dentro de una vivienda ubicada en la calle Libertad de Villa Estación Chontalpa. Después, familiares, amigos y vecinos reunieron dinero para poder sepultarla, debido a la falta de recursos de su entorno cercano.
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La tumba fue violentada poco después del entierro. Habitantes de la localidad señalaron que personas desconocidas destruyeron la bóveda, sacaron el ataúd y dejaron el cuerpo expuesto. De acuerdo con la información disponible, los responsables no sustrajeron objetos del féretro.
Tras reportes ciudadanos, elementos de la Policía Municipal acudieron primero al domicilio donde ocurrió el homicidio y confirmaron el hallazgo del cuerpo. Más tarde también atendieron el reporte en el panteón, cuando se descubrió el daño al sepulcro.
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La tumba fue abierta horas después del entierro
La respuesta directa al caso es esta: la joven asesinada en Villa Estación Chontalpa fue sepultada por su familia y, horas después, su tumba apareció destruida en el cementerio de Huimanguillo, con el ataúd fuera de la bóveda y el cuerpo expuesto.
La Fiscalía General del Estado de Tabasco abrió una carpeta de investigación para esclarecer el homicidio e identificar a los responsables. Hasta el momento no se han informado detenciones relacionadas con ninguno de los dos hechos.
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En la comunidad circulan versiones sobre una posible relación entre el asesinato y la profanación. Esa versión también apunta a que quienes abrieron la tumba podrían estar vinculados con el crimen de la joven, pero esa línea no ha sido confirmada por las autoridades y por eso se mantiene en el terreno de lo que se investiga.
Otra versión local indica que Marcela era pareja sentimental de un joven apodado “El Bizcocho”, quien habría sido ejecutado días antes en la misma zona. El posible vínculo entre ambos casos tampoco ha sido confirmado por la autoridad ministerial.
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El caso provocó indignación entre vecinos y amigos
El hallazgo generó reacciones de enojo y dolor entre familiares y habitantes de Villa Estación Chontalpa, quienes difundieron lo ocurrido en redes sociales para pedir justicia y condenar la exposición del cuerpo después del sepelio.
Pedro Alfredo Morales, un ciudadano que apoyó en la colecta para costear la sepultura, describió así lo ocurrido: “Hace apenas unas horas una familia, con mucho esfuerzo, lágrimas y sufrimiento, logró dar sepultura a un ser querido. Independientemente de las opiniones, de los rumores, de los errores o de las circunstancias que rodearon su vida, se trataba de un ser humano. Una hija, una familiar, una persona que ya no puede defenderse ni responder ante nadie”.
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En otro mensaje, Morales añadió: “Después de que sus familiares se retiraron, ocurrió algo que jamás pensé ver en nuestro pueblo de Villa Estación Chontalpa. Destruyeron la bóveda donde había sido sepultada y dejaron expuesto su cuerpo. No puedo evitar preguntarme: ¿en qué momento el morbo nos ganó la batalla a la humanidad? ¿En qué momento dejamos de ver el dolor de una familia para convertir una tragedia en un espectáculo?”.
La secuencia del caso, con un homicidio ocurrido el 8 de junio y una profanación detectada horas después del sepelio, colocó a la comunidad frente a dos hechos distintos pero conectados por la misma víctima. Por ahora, la autoridad estatal mantiene abierta la indagatoria sobre el ataque armado y la alteración del sepulcro.
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El caso también exhibe el papel que asumieron vecinos y amistades para conseguir una sepultura digna. Antes del entierro, personas cercanas solicitaron apoyo económico por redes sociales para cubrir los gastos funerarios.
La investigación se concentra en determinar quién disparó contra Marcela dentro de su domicilio, quién dañó la bóveda en el panteón y si ambas agresiones guardan relación entre sí. La Fiscalía de Tabasco informó que trabaja para identificar a los responsables de ambos hechos.
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• Marcela Aguilar Álvarez, conocida como “Masha”, fue asesinada a balazos en su casa en Villa Estación Chontalpa, Huimanguillo.• Horas después de ser sepultada, personas desconocidas destruyeron la bóveda, sacaron el ataúd y dejaron expuesto el cuerpo.• La Fiscalía de Tabasco abrió una carpeta de investigación por el homicidio y la profanación; no se han informado detenciones.
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