Tres plantas que cualquier persona puede cultivar en su jardín o balcón bastan para atraer a estos insectos polinizadores, según el material Construyendo un Jardín para Polinizadores, de la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México (SEDEMA).
Las tres requieren poco mantenimiento, se adaptan a espacios urbanos y su presencia tiene consecuencias que van mucho más allá de lo estético.
En México, 115 de las 130 especies de plantas con fruto o semilla comestibles dependen de los polinizadores para reproducirse, de acuerdo con la SEDEMA. Entre esos cultivos se encuentran el chile, el mango, la manzana, los frijoles, el jitomate, las calabazas y el café.
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Las mariposas polinizan desde el apio hasta el tabaco
Las mariposas transportan polen a distancias considerables y contribuyen a la reproducción de una amplia variedad de plantas.
Una investigación realizada por el Laboratorio de Interacciones Ecológicas de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), señala que las mariposas diurnas y nocturnas polinizan cultivos tan variados como apio, cilantro, alcachofa y tabaco.
Las plantas han desarrollado estructuras florales vistosas, colores llamativos y aromas intensos precisamente para atraer a estos animales, a cambio de ofrecerles néctar, polen y espacios de descanso o reproducción, de acuerdo con los especialistas.
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Más del 75% de las frutas y vegetales que se consumen en el mundo diariamente son resultado de la polinización mediada por animales, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Una crisis silenciosa que se puede frenar desde el jardín
Las poblaciones de mariposas, abejas y otros polinizadores se encuentran en declive en múltiples regiones del mundo.
El uso de pesticidas, la deforestación y el cambio climático son los principales factores detrás de esta reducción, de acuerdo con la investigación.
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Los especialistas advierten que la pérdida generalizada de polinizadores exige acciones urgentes para mantener poblaciones sanas de estas especies y reconocer la función que cumplen en el ecosistema.
La Sedema identifica también la expansión agrícola y el desarrollo de zonas habitacionales como amenazas directas al hábitat de estos insectos. Ante ese panorama, cultivar plantas que los atraigan en espacios domésticos se convierte en una acción concreta y accesible.
Cómo armar un jardín casero que funcione
Un jardín para polinizadores no requiere grandes superficies. La Secretaría del Medio Ambiente recomienda preparar el sustrato con tierra que tenga la textura y materia orgánica adecuadas, agrupar las plantas según sus necesidades de sol y agua, y diversificar las especies para atraer una mayor variedad de polinizadores.
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A mayor densidad y variedad de flores, más posibilidades de recibir distintas especies, según datos de la institución ambiental.
Si se usan macetas, la recomendación brindada por la autoridad es retirar la bolsa antes de plantar y verificar que el contenedor tenga drenaje suficiente.
El riego debe ajustarse a los requerimientos de cada especie, sin excesos, pues cada una de ellas necesita condiciones particulares para su desarrollo.
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Tres plantas que atraen a las mariposas
La Sedema otorga una lista de plantas y flores que atraen a mariposas y otros polinizadores inofensivos y que se pueden tener en los hogares mexicanos.
- Lavanda: necesita sol directo, poca agua y temperaturas superiores a 10 °C. Es una de las plantas más reconocidas por atraer mariposas y abejas.
- Echeveria: es una suculenta que requiere sol, riego escaso y debe colocarse en exterior. Su bajo consumo de agua la hace especialmente práctica para climas secos.
- Buganvilia: se planta en exterior, con riego moderado y exposición solar constante. Su floración abundante la convierte en un imán para polinizadores y es una de las plantas más comunes en jardines y fachadas mexicanas, de acuerdo con la institución.
Las tres se adaptan tanto a jardines como a macetas, siempre que los recipientes tengan perforaciones para evitar el exceso de agua, según las indicaciones de la Sedema.