El poder de los abrazos: así impactan el ánimo, la confianza y la salud física, según el IMSS

Especialistas del Instituto Mexicano del Seguro Social señalan que abrazar va mucho más allá de una muestra de cariño, pues impacta el sistema inmunológico y la calidad de vida desde la infancia hasta la vejez

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Una mujer y una niña
Una mujer y una niña se abrazan en el pasillo de una institución, simbolizando la importancia del contacto físico para la salud emocional y el bienestar, un mensaje clave del IMSS. (IMSS)

Las consecuencias de la falta de contacto físico durante la pandemia por COVID-19 aún se reflejan en la sociedad. Muchas personas han restringido el contacto social y físico, afectando la expresión del afecto y la confianza, según el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Desde el enfoque del IMSS, el acto de abrazar va mucho más allá de una simple muestra de cariño. Las campañas institucionales, como “Empieza Por Ti”, insisten en que los abrazos y la expresión emocional tienen efectos positivos para la salud mental, el bienestar emocional y la calidad de vida, al fortalecer vínculos y propiciar relaciones más saludables.

Beneficios físicos, terapéuticos y emocionales del abrazo

La psicóloga Vanessa Aida Reyes Ramírez, líder de proyecto en la Coordinación de Salud Mental y Adicciones del IMSS, sostiene que el abrazo representa un medio de comunicación no verbal que transmite amor, apoyo y empatía. Este acto, cuando es aceptado por ambas partes, resulta en múltiples beneficios.

En el ámbito médico, el contacto físico fortalece el sistema inmunológico al favorecer la creación de glóbulos blancos y prevenir enfermedades. También ayuda a mejorar la salud cardiovascular al reducir la presión arterial y el ritmo cardiaco, ya que activa el sistema nervioso parasimpático, lo cual promueve la calma y la recuperación. La liberación de endorfinas tras un abrazo disminuye la percepción del dolor al funcionar como analgésicos naturales.

La psicóloga Vanessa Aida Reyes
La psicóloga Vanessa Aida Reyes Ramírez, líder de proyecto del IMSS, explica los beneficios del contacto físico y los abrazos para la salud mental y el bienestar. (IMSS)

En situaciones difíciles, los abrazos pueden ofrecer consuelo y mitigar el dolor emocional o la tristeza, brindando una percepción de apoyo. Además, la acción de abrazar favorece la liberación de serotonina y dopamina, neurotransmisores que generan felicidad y bienestar, incrementan la seguridad y la calma, disminuyen la ansiedad y el miedo, y mejoran la autoestima al reforzar la energía y la autoconfianza.

El abrazo en las distintas etapas de la vida

La académica Alicia Castillo, de la Facultad de Medicina de la UNAM, enfatiza que el contacto es esencial para todos, aunque resulta especialmente relevante en bebés y personas mayores. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda el contacto piel con piel y el apego inmediato entre madre y recién nacido dentro de la primera hora de vida, pues fortalece el vínculo afectivo y la adaptación del bebé, lo que puede incidir incluso en la supervivencia de los prematuros.

Durante la primera infancia, los abrazos contribuyen al desarrollo emocional, neurológico y social. Favorecen la seguridad afectiva y el apego seguro, al tiempo que reducen el estrés y la ansiedad temprana. Sentar estas bases facilita etapas posteriores en las que las niñas y los niños pueden crecer con mayor seguridad y autoestima.

En el caso de las personas mayores, los cambios emocionales pueden ser frecuentes, generando necesidades de acompañamiento y vínculos afectivos para prevenir la soledad y la tristeza. El acto de recibir un abrazo ayuda a liberar serotonina y dopamina en el cerebro, lo que regula el estado de ánimo, estimula la memoria, el placer y la motivación. Además, puede ser un apoyo fundamental para enfrentar duelos, pérdidas y otros cambios propios de la vejez.

Dos personas se abrazan en
Dos personas se abrazan en un ambiente de oficina, simbolizando la importancia del contacto físico y el apoyo emocional promovido por el IMSS. (IMSS)

Reaprender el contacto tras la pandemia y recomendaciones

Tras la pandemia, el ser humano puede reaprender y adaptarse gradualmente para mejorar sus vínculos. La psicóloga Reyes Ramírez aconseja iniciar con pequeñas acciones de afecto, como tomar la mano o dar un abrazo breve, siempre respetando la autorización y los límites de la otra persona.

Asegura que la calidad del abrazo es fundamental: “Hazlo a través de un abrazo, pero que no sea un abrazo simple, que sea un abrazo con calidad, lleno de amor y de sentimiento que nos haga sentir bien, que nos eleve el ánimo, dé tranquilidad y calidez humana”.

La salud emocional, subraya, es “responsabilidad de todas y todos”.

Beneficios de los abrazos, según el IMSS

  • Contribuyen al fortalecimiento del sistema inmunológico.
  • Mejoran la salud cardiovascular al reducir presión arterial y ritmo cardiaco.
  • Disminuyen la percepción del dolor por la liberación de endorfinas.
  • Ofrecen apoyo y consuelo en momentos difíciles.
  • Elevan el ánimo, generan bienestar y reducen la ansiedad.
  • Refuerzan la autoestima y la confianza.
  • Favorecen la conexión emocional y la intimidad en las relaciones.
  • Son fundamentales en la infancia y la vejez para el desarrollo y el acompañamiento afectivo.