Esta es la inesperada jugada de Alito Moreno y el PRI para poner en jaque la reforma electoral de Sheinbaum

El Partido Revolucionario Institucional busca convencer a PAN y MC de formar un frente común contra la 4T

Guardar
El PRI de Alejandro Moreno
El PRI de Alejandro Moreno Cárdenas busca reconstruir una alianza con PAN y Movimiento Ciudadano para frenar la reforma electoral de Claudia Sheinbaum en el Congreso.

La discusión sobre la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum reactivó la confrontación política en el Congreso y abrió un nuevo frente de disputa entre el oficialismo y la oposición.

En este escenario, el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, lanzó una jugada política que busca poner en jaque la iniciativa: promover una alianza entre los principales partidos opositores para impedir que Morena reúna los votos necesarios para aprobar la reforma constitucional.

El llamado de Moreno busca reagrupar al PRI con el Partido Acción Nacional (PAN) y Movimiento Ciudadano (MC), en un momento en el que las relaciones entre estos partidos habían quedado fracturadas tras las elecciones de 2024 y la ruptura de la coalición opositora.

Los resultados del pasado 2
Los resultados del pasado 2 de junio seguirían provocando modificaciones en los partidos políticos tanto a nivel nacional o local (Cuartoscuro)

La iniciativa presentada por el gobierno federal plantea modificar 11 artículos de la Constitución con el objetivo —según el oficialismo— de reducir el costo del sistema electoral y fortalecer la participación ciudadana.

Entre los cambios más relevantes se encuentran:

  • Eliminación de las listas plurinominales definidas por los partidos.
  • Reducción del financiamiento público a los partidos políticos.
  • Recortes al presupuesto del Instituto Nacional Electoral (INE).
  • Cambios en el sistema de representación legislativa.

Mientras el gobierno defiende que la reforma busca hacer más eficiente el sistema electoral, los partidos de oposición advierten que algunas de las modificaciones podrían debilitar a las instituciones electorales y alterar el equilibrio político.

La jugada del PRI: una alianza opositora para frenar la reforma

Ante este panorama, Alejandro Moreno propuso reconstruir un bloque opositor entre el PRI, el PAN y Movimiento Ciudadano para enfrentar la iniciativa.

Entre las razones para impulsar
Entre las razones para impulsar una alianza, la oposición señala que la división solo fortalece al partido en el poder.

El dirigente priista argumentó que la división entre las fuerzas opositoras solo beneficia al partido gobernante y que, frente a lo que considera un momento crítico para la democracia mexicana, es necesario construir acuerdos políticos amplios.

En un documento público titulado “10 razones para construir una alianza para salvar a México”, Moreno defendió que las coaliciones políticas no representan una debilidad, sino una herramienta para equilibrar el poder y defender las instituciones.

Además, lanzó un mensaje directo a las dirigencias opositoras al señalar que “cuando el futuro del país está en juego, la cobardía no es opción”.

Las razones del PRI para impulsar un frente contra Morena

El dirigente del PRI presentó un decálogo con los argumentos que, a su juicio, justifican la necesidad de una alianza opositora.

El PRI argumenta que la
El PRI argumenta que la unidad de la oposición es necesaria para equilibrar el poder político y defender la democracia frente a Morena y sus aliados. (Cuartoscuro)

Entre los principales puntos destacan:

  • Negarse a formar alianzas contra Morena significa ignorar la realidad política del país.
  • La división de la oposición fortalece al partido en el poder.
  • Competir entre partidos opositores reduce las posibilidades de equilibrar el poder político.
  • Los cambios democráticos en México históricamente se han logrado mediante acuerdos entre distintas fuerzas.
  • Los líderes políticos deben priorizar el interés nacional sobre los cálculos electorales.
  • La unidad política es necesaria cuando existen riesgos para las instituciones democráticas.

Con este posicionamiento, el PRI intenta presionar tanto al PAN como a Movimiento Ciudadano para que reconsideren su negativa a construir una coalición rumbo a los próximos procesos electorales.

La aritmética del Congreso: el verdadero campo de batalla

La estrategia de la oposición se centra en un punto clave: la reforma electoral requiere mayoría calificada para ser aprobada, al tratarse de un cambio constitucional.

La aprobación de la reforma
La aprobación de la reforma electoral depende del Congreso, donde Morena necesita 334 votos para alcanzar la mayoría calificada. Imagen de archivo. EFE/José Méndez

En términos numéricos, el panorama es el siguiente:

  • Se necesitan 334 votos en la Cámara de Diputados para aprobar la reforma.
  • Morena cuenta con 253 diputados.
  • El oficialismo requiere 81 votos adicionales para alcanzar la mayoría necesaria.

Esto obliga a Morena a negociar con otras fuerzas políticas o convencer a legisladores de partidos distintos para respaldar la iniciativa.

Divisiones políticas abren una oportunidad para la oposición

El debate sobre la reforma también ha evidenciado tensiones dentro del propio bloque oficialista.

Partidos aliados de Morena, como el Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista de México, han mostrado reservas sobre algunos aspectos de la propuesta, particularmente sobre la eliminación de plurinominales y la reducción del financiamiento público.

La oposición considera que su
La oposición considera que su unidad es clave para equilibrar el poder frente a la iniciativa de Claudia Sheinbaum.

Este contexto abre una ventana política que la oposición intenta aprovechar.

Para el PRI, la clave está en reconstruir un frente opositor capaz de sumar suficientes votos en el Congreso para bloquear la reforma.

Si PAN y Movimiento Ciudadano aceptaran la alianza propuesta, la oposición podría consolidar un bloque legislativo capaz de impedir que Morena alcance la mayoría calificada.

Así, más allá del contenido de la reforma electoral, el debate también se ha convertido en una prueba de fuerza política que podría redefinir la relación entre el gobierno y la oposición en los próximos años.