Temporada de calor: cuánta agua necesitas consumir para prevenir riesgos

Las recomendaciones médicas enfatizan la importancia de incrementar el consumo de líquidos y alimentos con alto contenido de agua, especialmente durante olas de calor

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Esta es la cantidad de
Esta es la cantidad de agua ideal para evitar problemas de salud durante los días calurosos. Foto: (Jesús Tovar Sosa/Infobae)

La ingesta adecuada de agua es fundamental durante la temporada de calor, especialmente en lugares donde las temperaturas alcanzan niveles altos y la exposición al sol es constante. Mantenerse hidratado no solo ayuda a regular la temperatura corporal, sino que también es clave para el correcto funcionamiento de los órganos, la digestión, la circulación y el transporte de nutrientes.

Durante épocas calurosas, la pérdida de líquidos y electrolitos aumenta debido a la sudoración, lo que hace que la reposición de agua sea aún más crucial.

¿Cuánta agua se debe consumir?

Aunque la cantidad exacta puede variar según la edad, el peso, el nivel de actividad física y las condiciones ambientales, los expertos recomiendan entre 2 y 3 litros de agua diarios para adultos en climas cálidos.

Esta cifra incluye el agua contenida en alimentos como frutas, verduras y sopas, pero la mayor parte debe provenir de líquidos consumidos de forma directa. Para personas que realizan ejercicio intenso o trabajan al aire libre, la ingesta puede aumentar hasta 4 litros al día o más, dependiendo del nivel de sudoración.

Beber agua y mantenerse hidratado
Beber agua y mantenerse hidratado es clave para el buen funcionamiento del organismo. Foto: (iStock)

Es importante distribuir la ingesta a lo largo del día, evitando beber grandes cantidades de agua de golpe, lo que puede generar sensación de hinchazón. Asimismo, no se debe esperar a tener sed, ya que la sensación de sed es un indicador tardío de deshidratación. Los niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas requieren especial atención, pues son más susceptibles a los efectos de la pérdida de líquidos.

Riesgos de no hidratarse adecuadamente

La deshidratación es la consecuencia más inmediata de no consumir suficiente agua durante el calor. Sus síntomas incluyen sequedad de boca, fatiga, mareos, disminución de la orina y, en casos graves, confusión y desmayos.

La deshidratación prolongada puede derivar en golpe de calor, un cuadro médico que ocurre cuando el cuerpo no puede regular su temperatura, lo que pone en riesgo la vida si no se atiende de manera oportuna.

Además de afectar la temperatura corporal, la falta de agua repercute en el funcionamiento del riñón, aumentando el riesgo de cálculos renales y problemas urinarios. También puede afectar la presión arterial y la circulación, provocando mareos o desmayos, especialmente en adultos mayores. En el caso de los niños, la deshidratación puede desarrollarse rápidamente y generar complicaciones severas, como insuficiencia renal aguda o desequilibrios electrolíticos.

El aumento de las temperaturas
El aumento de las temperaturas puede afectar al funcionamiento de los órganos. (Foto: VisualesIA)

Consejos para mantenerse hidratado

  • Beber agua frecuentemente, incluso si no se tiene sed.
  • Consumir frutas y verduras con alto contenido de agua, como sandía, pepino o naranja.
  • Evitar bebidas con alto contenido de azúcar o alcohol, ya que pueden aumentar la pérdida de líquidos.
  • Mantenerse a la sombra y usar ropa ligera para reducir la sudoración excesiva.
  • Llevar siempre una botella de agua al salir de casa, especialmente en excursiones, caminatas o actividades al aire libre.

En conclusión, la hidratación adecuada durante la temporada de calor es esencial para mantener la salud, prevenir la deshidratación y minimizar los riesgos asociados al exceso de calor.

Tomar suficiente agua no es solo una recomendación, sino una medida preventiva para proteger el bienestar físico y mental, garantizando que el organismo funcione de manera óptima incluso en condiciones de altas temperaturas.