Diplomáticos mexicanos estallan: rechazan que la SEP haya ofrecido una embajada como “premio de consolación”

La Asociación del Servicio Exterior Mexicano exige respeto a la institucionalidad tras revelarse que el secretario de Educación ofreció un cargo diplomático a Marx Arriaga

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La Asociación del Servicio Exterior
La Asociación del Servicio Exterior Mexicano advirtió que la diplomacia no debe utilizarse como recompensa política y llamó al gobierno federal a preservar la profesionalización en los nombramientos. (Infobae-México)

El cuerpo diplomático de México rompió el silencio. La Asociación del Servicio Exterior Mexicano (ASEM) emitió un duro pronunciamiento esta tarde en contra de lo que calificó como una violación a la institucionalidad del Estado mexicano, luego de que trascendiera que el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP) ofreció públicamente el cargo de embajador en un país latinoamericano al funcionario Marx Arriaga, director general que, según el propio organismo, “aparentemente ha perdido la confianza de sus superiores”.

Integrantes del Servicio Exterior Mexicano
Integrantes del Servicio Exterior Mexicano exigen respeto a la carrera diplomática tras revelarse que la SEP ofreció un cargo a un funcionario que perdió la confianza de sus superiores.

Una embajada no es un retiro dorado

El pronunciamiento es contundente: ninguna autoridad ajena y no facultada por la Constitución puede ofrecer posiciones en embajadas, consulados o misiones permanentes de México en el exterior. La ASEM señala que el hecho no solo generó “comprensible indignación” entre los integrantes del Servicio Exterior, sino que además exhibe un desconocimiento alarmante de cómo funciona la diplomacia mexicana.

“Resulta preocupante que a un director general que ha perdido la confianza de sus superiores se le haya ofrecido investirlo con la responsabilidad y los plenos poderes de representar al Estado mexicano como embajador ante otro Estado soberano”, señala el documento.

La Asociación del Servicio Exterior
La Asociación del Servicio Exterior Mexicano manifestó su inconformidad por la oferta de una embajada como “premio de consolación” a Marx Arriaga, exfuncionario de la SEP.

Un agravio para México y para el país receptor

La ASEM advierte que este tipo de acciones no solo demerita al Servicio Exterior como órgano especializado, sino que también representan una falta de respeto hacia el país al que se pretendería enviar a dicho funcionario, debilitando la capacidad de interlocución y representación que México debe ejercer en el exterior.

El momento exige profesionalismo, no improvisación

El organismo fue enfático: México cuenta con diplomáticos de carrera con la más alta preparación, un capital humano que considera un activo estratégico del país, especialmente en un contexto internacional que exige cada vez mayor experiencia en la conducción de la política exterior.

La ASEM cerró su pronunciamiento con un llamado claro al gobierno federal: respetar la institucionalidad del Servicio Exterior Mexicano y reconocer que representar a México ante el mundo no es un cargo que se reparte como moneda de cambio.