Mandarina: beneficios para sistema inmune, digestión y corazón

Especialistas y organismos oficiales destacan las propiedades de esta fruta cítrica y su impacto positivo en distintos sistemas del cuerpo

Guardar
La mandarina destaca como una
La mandarina destaca como una fruta de temporada popular por su sabor dulce y sus numerosos beneficios para la salud.

La mandarina es una de las frutas más representativas de temporada y una de las más consumidas por su sabor dulce y su facilidad para integrarse a la dieta diaria. Más allá de su popularidad, su valor nutricional la coloca como un alimento funcional con beneficios comprobados para la salud.

Su consumo regular se asocia con el fortalecimiento del sistema inmune, el cuidado digestivo y el apoyo a la salud cardiovascular. Estas cualidades no solo provienen de la tradición popular, sino que están respaldadas por información de fuentes especializadas y dependencias oficiales.

Diversos estudios y análisis nutricionales han puesto el foco en los componentes de la mandarina, subrayando su aporte de vitaminas, antioxidantes y compuestos bioactivos que influyen directamente en el bienestar general.

Aporte nutricional y antioxidante

El consumo regular de mandarina
El consumo regular de mandarina fortalece el sistema inmune, mejora la salud digestiva y apoya la función cardiovascular.

De acuerdo con información de El Poder del Consumidor, la mandarina contiene vitamina C en menor cantidad que la naranja, pero sigue siendo una fuente relevante de este nutriente, esencial como antioxidante y para la salud de los tejidos, la piel y el sistema respiratorio. También aporta vitamina A, que cumple una función antioxidante similar.

La misma fuente destaca que es rica en ácido fólico, una vitamina fundamental durante el embarazo. Además, la vitamina C presente en la mandarina mejora la absorción de hierro, por lo que se recomienda consumirla junto con alimentos ricos en este mineral.

Otro punto relevante es su contenido de flavonoides, como la tangeretina y la hesperidina, concentrados principalmente en las partes blancas que rodean los gajos. Estos compuestos poseen propiedades antioxidantes y su consumo completo maximiza los beneficios de la fruta.

Consideraciones para la salud y el consumo

La mandarina aporta vitamina C
La mandarina aporta vitamina C y vitamina A, nutrientes clave con propiedades antioxidantes esenciales para los tejidos y el sistema respiratorio. - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según El Poder del Consumidor, las propiedades generales de la mandarina le otorgan una capacidad anticancerígena importante. No obstante, se advierte que uno de sus componentes se contraindica en personas que padecen cáncer y reciben tratamiento con tamoxifeno.

También se señala que, al consumir más de una pieza, la mandarina se convierte en una fuente de calcio, nutriente clave para la salud ósea. Esto la vuelve una opción complementaria dentro de una alimentación equilibrada.

Estas observaciones subrayan la importancia de consumirla con moderación y de considerar el contexto de salud individual, especialmente en casos clínicos específicos.

Beneficios metabólicos y usos cotidianos

El consumo moderado de mandarina
El consumo moderado de mandarina puede aportar calcio, ayudando a la salud ósea dentro de una dieta equilibrada y variada. - (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), añade que las mandarinas producen sinefrina, una sustancia que frena la producción de colesterol en el cuerpo. Además, se ha observado que su consumo puede ayudar a reducir los niveles de insulina, favoreciendo que el azúcar se transforme en energía en lugar de almacenarse como grasa.

La SADER también señala que la mandarina posee propiedades antimicrobianas que ayudan a prevenir infecciones y favorecen la cicatrización, además de beneficios para la piel. El aceite de mandarina contribuye al crecimiento de nuevas células y tejidos.

En la vida diaria, la mandarina puede consumirse de múltiples formas: fresca, en cocteles de fruta, jugos, aguas, nieves, batidos o como parte de distintos platillos. Su versatilidad la convierte en una opción accesible para aprovechar sus beneficios nutricionales.