¿Dormir desnudo es más sano? Lo que dice la ciencia sobre sus beneficios

Es un hábito cada vez más común y la ciencia ofrece respuestas sobre cómo influye en el sueño, el metabolismo y el bienestar general

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Es un hábito cada vez más común y la ciencia ofrece respuestas sobre cómo influye en el sueño, el metabolismo y el bienestar general

Dormir bien es una de las bases de la salud física y mental. En ese contexto, el hábito de dormir completamente desnudo ha ganado popularidad, impulsado por la idea de que mejora la calidad del sueño y aporta beneficios adicionales al organismo. Sin embargo, más allá de las creencias populares, ¿qué dice realmente la evidencia científica?

La temperatura corporal y el sueño profundo

Uno de los principales argumentos a favor de dormir desnudo tiene que ver con la regulación de la temperatura corporal. De acuerdo con estudios sobre el ciclo del sueño, el cuerpo necesita disminuir ligeramente su temperatura interna para entrar en las fases más profundas y reparadoras del descanso. Dormir sin ropa puede facilitar este proceso, especialmente en climas cálidos o habitaciones poco ventiladas.

Especialistas en medicina del sueño señalan que evitar el sobrecalentamiento nocturno reduce los despertares y favorece un sueño más continuo, lo que se traduce en mayor sensación de descanso al día siguiente.

¿Dormir desnudo ayuda al metabolismo?

Algunas investigaciones han analizado el impacto de dormir en ambientes frescos sobre la activación de la grasa parda, un tipo de tejido que ayuda al cuerpo a generar calor y a gastar energía.

Si bien dormir desnudo puede contribuir a mantener una temperatura más baja durante la noche, los expertos aclaran que el efecto metabólico es modesto y depende más de la temperatura ambiental que de la ausencia de ropa.

En otras palabras, dormir desnudo no es una estrategia para bajar de peso, pero un buen descanso sí favorece el equilibrio hormonal, incluyendo aquellas hormonas que regulan el apetito y la saciedad.

Beneficios para la salud íntima y la piel

Desde el punto de vista de la salud íntima, especialmente en mujeres, dormir sin ropa interior puede ayudar a reducir la humedad en la zona genital, lo que dificulta la proliferación de hongos y bacterias. Este beneficio, no obstante, está condicionado a una adecuada higiene personal y al uso de ropa de cama limpia.

En el caso de la piel, una mejor ventilación nocturna puede reducir la sudoración excesiva y la irritación, lo que resulta positivo para personas con piel sensible.

Impacto psicológico y bienestar emocional

Dormir desnudo también puede tener un impacto en el bienestar emocional. Algunos estudios relacionan esta práctica con una mayor sensación de comodidad corporal y reducción del estrés. En parejas, el contacto piel con piel favorece la liberación de oxitocina, una hormona asociada con el vínculo afectivo y la relajación.

¿Es para todas las personas?

Los especialistas coinciden en que no existe una fórmula única. En ambientes fríos, dormir desnudo puede provocar incomodidad y fragmentar el sueño. En esos casos, una pijama ligera y transpirable ofrece beneficios similares. La clave está en la comodidad personal y en crear condiciones óptimas para el descanso.

Dormir desnudo puede ser saludable si ayuda a regular la temperatura corporal y mejora la calidad del sueño. Sin embargo, no es una práctica indispensable ni garantiza beneficios por sí sola. Lo más importante sigue siendo mantener buenos hábitos de sueño, una temperatura adecuada en la habitación y escuchar las necesidades del propio cuerpo.