
La relevancia de la alimentación para evitar el dolor de huesos ha cobrado relevancia en los últimos años, especialmente para quienes conviven con molestias articulares, musculares o una incomodidad persistente en el cuerpo.
Diversos estudios han evidenciado que la dieta puede influir de manera significativa en la inflamación, un factor clave en la aparición y persistencia del dolor crónico.
Por ello, identificar qué alimentos ayudan con el dolor de huesos se ha convertido en una estrategia fundamental para mejorar la calidad de vida.
El consumo habitual de productos ultraprocesados, harinas refinadas, azúcares añadidos y grasas saturadas se asocia con un aumento de la inflamación sistémica. Esta condición puede agravar el dolor en las articulaciones, los músculos y la espalda, según datos del Estudio Nacional de Examen de Salud y Nutrición (NHANES).

En contraste, una alimentación basada en productos naturales y ricos en compuestos antiinflamatorios contribuye a reducir la inflamación y, en consecuencia, el dolor asociado.
Entre los alimentos recomendados para aliviar el dolor de huesos destacan las proteínas vegetales. Incorporar frijoles, nueces y granos enteros en la dieta no solo aporta proteínas de alta calidad, sino también fibra, antioxidantes y ácidos grasos saludables.
Además, este tipo de proteínas facilita el control del peso corporal, lo que disminuye la presión sobre las articulaciones inflamadas.
La fibra dietética es otro componente esencial. Mantener una microbiota intestinal saludable mediante el consumo de avena, granos enteros, bayas, frijoles, verduras, arroz integral y palomitas de maíz sin mantequilla ayuda a reducir la inflamación crónica.

Las recomendaciones diarias de fibra varían según la edad y el sexo: las mujeres mayores de 50 años deben consumir 21 gramos, mientras que los hombres de la misma franja etaria requieren 30 gramos.
Las frutas y verduras con propiedades antiinflamatorias, como las bayas y las cerezas, aportan compuestos antioxidantes que benefician la salud ósea. Se aconseja consumir al menos cinco tazas de frutas y verduras al día.
Para personas con diabetes o prediabetes, es preferible optar por verduras bajas en almidón, como espinaca, brócoli, calabacitas o col rizada, en lugar de frutas con alto índice glucémico.
El equilibrio entre omega-6 y omega-3 resulta fundamental. Un exceso de omega-6, presente en aceites vegetales refinados, nueces, almendras y semillas de calabaza, puede incrementar la inflamación.

Por el contrario, los omega-3, que se encuentran en pescados grasos como salmón, atún y sardina, así como en semillas de chía, linaza molida, cáñamo y vegetales de hoja verde, tienen un efecto antiinflamatorio. Se recomienda consumir al menos dos porciones semanales de pescado graso, de entre 90 y 120 gramos cada una.
El chocolate negro con un contenido mínimo de 70 % de cacao también puede ser beneficioso, siempre que se consuma en porciones moderadas de 30 a 40 gramos diarios y sin exceso de azúcares añadidos.
Adoptar una dieta rica en estos alimentos puede contribuir a aliviar el dolor de huesos y mejorar el bienestar general.
Más Noticias
¡Adiós cabello corto! Consejos efectivos para acelerar su crecimiento
Explorar opciones sin químicos puede convertir el cuidado capilar diario en una experiencia más saludable y sostenible para quienes desean cambios visibles a largo plazo

Procesan a “El Sapo” generador de violencia ligado al Cártel del Golfo
También fueron vinculados a proceso otros tres sujetos

Estos son los pilotos mexicanos del automovilismo que están activos
Recuento de los pilotos mexicanos que verán actividad este 2026

Morena suspende los derechos partidistas de Sergio Mayer
El órgano interno justificó la medida ya que provocó un impacto negativo en la imagen de Morena

Línea 7 del Metro CDMX: así avanza la remodelación de la estación Auditorio que cerró en diciembre
Personal del STC mantiene la suspensión del servicio en esta estación por obras de mantenimiento


