La pérdida del territorio mexicano y la migración mexicana a Estados Unidos (1ra parte)

Lo que ahora es Texas, California, Arizona, Nuevo México, Nevada, Utah, Oklahoma y parte de Kansas pertenecían a México

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Alex Munguía Salazar Profesor Investigador
Alex Munguía Salazar Profesor Investigador Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) Foto: Cortesía derl autor

Al triunfo de la independencia de México en 1821, después de 11 años de guerra civil e imperial contra España, la situación que prevalecía en las provincias ya mexicanas del norte y en extensas regiones del país fue de anarquía y desorganización social, situación que de ninguna manera era la óptima para enfrentarse a la ambiciosa nación norteamericana, cuyos gobiernos históricamente demostraron carecer de escrúpulos para lograr el expansionismo de su país. Tal como lo ejemplificaron en sus dos visiones fundamentalistas del “destino manifiesto” elaborada en 1846 en una frase que expresa la creencia en que Estados Unidos de América es una nación destinada a expandirse desde las costas del Atlántico hasta el Pacífico y en la “doctrina Monroe” sintetizada en la frase “América para los americanos” donde establecía que cualquier intervención de los estados europeos en América sería visto como un acto de agresión que requeriría la intervención de Estados Unidos.

En 1822 México contaba oficialmente con la mayor extensión territorial de su historia: 22 provincias incluidas como parte del imperio, poco más de 5 millones de kilómetros cuadrados. Si se considera la extensión actual de los Estados de Texas, California, Arizona, Nuevo México, Nevada, Utah, Oklahoma y parte de Kansas más de tres millones de kilómetros cuadrados (3,000.000 Km2) fueron ocupadas y por ende amputadas del territorio nacional a manos de los estadounidenses.

El siglo XIX fue muy difícil para México en cuanto a la conservación de su territorio. En 1824 se presentó el primer proyecto de división política del México independiente y federal donde se estableció el término de “Estados” en lugar de “provincias”, se conformaron 19 Estados federales y cuatro territorios, que quedaron asentados en la constitución de ese año. Sin embargo, las luchas internas entre centralistas y federalistas debilitaban al gobierno en turno, y obligaban a cambios constantes en las leyes para cada territorio.

Territorio pérdido de México ante
Territorio pérdido de México ante EEUU (Foto: Wikipedia)

A estos cambios estructurales se suma en 1835 la sublevación de la provincia de Texas, incentivada por colonos anglosajones; colonos que habían sido autorizados a establecerse en territorio mexicano para no morir de hambre bajo la consigna expresa de no practicar la esclavitud, Sin embargo, a pesar de que algunos intentos anteriores de sublevación habían sido sofocados; unos años después, el ejército mexicano fue derrotado.

En 1845 Estados Unidos anexó Texas a su territorio e intento recorrer sus fronteras hasta el Rio Bravo, por lo cual en 1846 declaró la guerra a México, que había protestado por ese hecho. El desenlace fue la derrota del país y la firma del Tratado Guadalupe Hidalgo en 1848, en el cual se aceptó la pérdida de dicho territorio y el establecimiento de la frontera en el río Bravo. Perdiéndose así de esta forma más de (3,000.000 km2) del territorio nacional, es decir la frontera norteamericana que se había establecido históricamente en la costa atlántica ahora se extendía hasta la costa del pacífico y establecía hasta el Río Bravo la frontera con México.