Cómo la corrupción institucional ayudó a la creación del cártel de los Arellano Félix, según Anabel Hernández

De acuerdo a la periodista de investigación, algunos funcionarios públicos fueron clave para convertir al también llamado Cártel de Tijuana en una de las organizaciones criminales más importantes que ha operado en México

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El también llamado Cártel de
El también llamado Cártel de Tijuana tiene sus orígenes a finales de la década de los 80 (Especial)

A mediados del pasado mes de abril, en Polanco -una de las zonas más exclusivas de la Ciudad de México- se registró una balacera que tuvo como único objetivo agredir de forma directa a Julio César Soto, un hombre de 42 años que tras el ataque se descubriría que tenía nexos con el Cártel de los Arellano Félix.

Si bien las detonaciones de arma de fuego en Plaza Carso generaron gran revuelvo por si solas, otro de los puntos que destacó fue el vínculo que el occiso tenía con una de las organizaciones criminales que, aunque jugó un papel crucial para la historia del narcotráfico en México, durante las últimas décadas fue perdiendo relevancia ante otros cárteles emergentes.

Fue a finales de los años 80′s cuando el estado de Baja California vio nacer y crecer al cártel de los Arellano Félix, no obstante, de acuerdo con la periodista Anabel Hernández, el auge de la organización criminal en actividades ilícitas se debió en gran medida a la corrupción institucional que “los protegía” desde las esferas más importantes del poder político y judicial.

Los hermanos Ramón y Benjamín
Los hermanos Ramón y Benjamín Arellano Félix fundaron el también llamado Cártel de Tijuana (Especial)

El Cártel de los Arellano Félix fue fundado por los hermanos Ramón y Benajamín quienes, aunque son originarios de Culiacán, Sinaloa, durante décadas mantuvieron a Tijuana y otras regiones de Baja California bajo una lluvia de balas y violencia en su afán de controlar los principales corredores del trasiego de drogas en su parte de la frontera.

De acuerdo con reportes de prensa local, la historia criminal de los hermanos Arellano Félix comenzó en su ciudad natal, en donde se dedicaban al contrabando de ropa y aparatos electrónicos. Años más tarde, se mudaron al estado de Jalisco y conocieron a Javier Caro Payán, quien en aquel entonces era el encargado de la plaza de Tijuana para el creciente Cártel de Guadalajara que encabezaba Miguel Ángel Félix Gallardo.

De este modo, los hermanos Arellano Félix se mudaron a la ciudad fronteriza del estado de Baja California para coordinar y encabezar el negocio de tráfico de marihuana y cocaína a Estados Unidos, no obstante y de acuerdo con Anabel Hernández, no fue Caro Payán quien les enseñó todo sobre dicho negocio criminal.

Las investigaciones de Anabel Hernández
Las investigaciones de Anabel Hernández apuntaron a una red de corrupción en Baja California que ayudó a la creación del cártel de los Arellano Félix (Cuartoscuro)

De acuerdo con información recabada por la periodista de investigación Anabel Hernández y plasmada en su polémico libro Los Señores del Narco, el negocio del narcotráfico en México nunca fue un hecho aislado de las más altas esferas de poder político y judicial del país.

Los nombres de múltiples funcionarios públicos fueron mencionados en su investigación ya que, sostiene, políticos y funcionarios cobraban una cuota -a modo de impuestos- a organizaciones criminales para permitir el tráfico de narcóticos por territorio mexicano e, incluso, brindarles protección.

“Por un lado, esos policías crearon a sus propios narcos para que les hicieran el trabajo sucio, para que traficaran droga. Y por otro daban apoyo y protección a algunos de los capos más importantes a cambio de dinero que ya no iban a las arcas del gobierno ni para equipos, sino a los bolsillos de los políticos”, se lee en una parte del controversial libro de Anabel Hernández.

(Ilustración: Infobae México)
(Ilustración: Infobae México)

Fue precisamente esa corrupción institucional la que ayudó a la creación del Cártel de los Arellano Félix pues, de acuerdo con el relato de la periodista de investigación, a los hermanos Arellano Félix los enseñó a trabajar un excomandante de la Policía Federal identificado como Salvador Peralta Pérez.

“Así nació la organización de los hermanos Arellano Félix. Fue el comandante Salvador Peralta quien le enseñó a los Arellano Félix a trabajar, cuando éstos solo eran robacoches de quinta y fayuqueros”, afirma Anabel Hernández en su libro Los Señores del Narco.

La periodista de investigación aseguró que fueron altos mandos de la Policía Federal quienes dotaron de equipo para intervenir comunicaciones a la organización criminal para que, de este modo, lograran enterarse por dónde iba a ir la mercancía para robársela y dividirse las ganancias con el comandante Peralta.

Ese sería solo el inicio de la trayectoria criminal de un cártel que hasta la fecha -aunque en menor medida- continúa figurando como una de las organizaciones criminales responsables no solo de la ola violencia que ha permeado en el estado de Baja California, sino también del trasiego de toneladas de droga a Estados Unidos.