“Plasti-acero”: qué es el material que utilizaba la red narco de García Luna en EEUU para camuflar cocaína

La fiscalía estadounidense continúo hoy el interrogatorio del narcotraficante mexicano Tirso Martínez Sánchez en el juicio contra García Luna

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García Luna está acusado de
García Luna está acusado de aliarse con el Cártel de Sinaloa para introducir droga en EEUU (EFE/Mario Guzmán/Archivo)

En el sexto día del juicio contra Genaro García Luna arrancó con la continuación del testimonio de Tirso Martínez Sánchez, también conocido como “El Futbolista”, un narcotraficante confeso que también fue dueño de varios clubes de la Primera División del Fútbol de México (hoy Liga MX).

Martínez Sánchez, según sus propias palabras, traficaba drogas para el Cártel de Sinaloa a bordo de trenes que partían desde México hasta Nueva York a finales de la década de los años noventa y hasta 2003. La fiscalía de Estados Unidos acusa a García Luna de cinco delitos, tres de ellos son por la conspiración para la distribución internacional de cocaína.

De acuerdo con Tirso, dichos envíos de cocaína salían de México de forma segura en los trenes gracias a Ismael Zambada García, “El Mayo”, y Joaquín “El Chapo” Guzmán, pues ambos contaban con el apoyo de policías locales, federales y militares, según su declaración.

Precisamente dos de esos decomisos, explicó la fiscalía, llegaron a Estados Unidos gracias al apoyo de García Luna por tren desde México a tres ciudades estadounidenses: Los Ángeles (California), Chicago (Ilinois) y Nueva York.

García Luna fue detenido en
García Luna fue detenido en diciembre de 2019 en Dallas, Texas (REUTERS)

“El Futbolista” aseguró que por varios años envió trenes repletos de cocaína y que en México nunca pasó nada. Sin embargo, dijo que en Estados Unidos eventualmente le terminaron decomisando un cargamento en Chicago y dos más e Nueva York. Por ello, explicó, decidió suspender los envíos pues dichas incautaciones le supusieron pérdidas de más de 100 millones.

Tirso era uno de los últimos eslabones de la cadena que encabezaban “El Chapo” y “El Mayo”. Su trabajo era asegurar la ruta y diseñar la estrategia. Los trenes llegaban a una bodega en Jersey, donde era descargada la droga, y de ahí era trasladada a otras bodegas en Queen y Brooklyn.

La droga, detalló el narcotraficante, era escondida en compartimentos ocultos en carrotanques. “El Futbolista” incluso explicó cómo se elaboraban dichos compartimentos. Concretamente se refirió a un mateial llamado “plasti-cero”, que según sus palabras, era un líquido que se ponía sobre la droga y luego “se volvía acero”.

En 2018, Martínez Sánchez brindó su testimonio como parte de las pruebas que la Fiscalía estadounidense presentó en contra de Joaquín el Chapo Guzmán. El exdueño de los Gallos de Querétaro y de los Freseros de Irapuato dio detalles sobre las actividades ilegales del capo que hoy cumple condena en una prisión de máxima seguridad, pero también sobre las suyas en el balompié mexicano.

Tirso Martínez Sánchez declaró en
Tirso Martínez Sánchez declaró en el 2018 que las ganancias que obtuvo en el narcotráfico lo invirtió en la compra de equipos de fútbol (@Radio_Formula)

De acuerdo con la condena, el Futbolista fue parte de la estructura delincuencial de los cárteles de Sinaloa y Ciudad Juárez entre 1995 y 2003. En 2016, fue sentenciado a prisión por estos hechos, pero no fue hasta 2018 cuando detalló el nexo entre la compra de sus equipos y las actividades ilícitas pues, aceptó que usó dinero del narco para la adquisición de ellos.

No obstante, las ganancias de su actividad en el narcotráfico también la invirtió en otras franquicias. Además de Querétaro e Irapuato, en Venados de Yucatán y La Piedad.

Sin embargo, fue una auditoría que realizó la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) lo que les permitió detectar irregularidades en los casos de Irapuato y Querétaro; además de detectar que el propietario se dedicaba a traficar cocaína a Estados Unidos. La FMF desembolsó USD 14 millones de dólares para comprarle a Tirso Martínez Sánchez las franquicias de Querétaro e Irapuato en el 2006, al percatarse que éste era un narcotraficante.

Este miércoles también se presentó el tercer testigo (el primero de carácter policial). Se trata de un expolicía de Chicago identificado como Ernest Caín, quien fue asignado a la divisón antinarcóticos, donde permaneció por más de 10 años.

Ernest hizo referencia a un decomiso de droga en Chicago que había sido mencionado por El Futbolista”. Eran alrededor de mil 900 kilos de cocaína.

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