Exploración submarina capta a un calamar casi desconocido que incuba huevos gigantes

Este descubrimiento aporta información nueva sobre un animal que es vital para las redes alimentarias oceánicas

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El espécimen fue encontrado en el mar profundo del Golfo de California. (Cortesía/© 2015 MBARI)
El espécimen fue encontrado en el mar profundo del Golfo de California. (Cortesía/© 2015 MBARI)

Las profundidades del océano al ser territorio inmenso alberga muchos misterios. Equipos científicos poco a poco develan los enigmas del abismo con ayuda de vehículos operados a distancia (ROVs por sus siglas en inglés).

Tal fue el caso de un grupo de investigadores del Monterey Bay Aquarium Research Institute (MBARI) quienes en 2015 encontraron a una madre calamar, que probablemente no había sido descrita por la ciencia, cuidando de un grupo de huevos en las profundidades del Golfo de California, México.

Algo que llamó notablemente la atención del equipo de investigadores fue el tamaño y cantidad de los huevos, pues habían observado a especímenes de la misma familia portando aproximadamente 3.000 crías sin eclosionar (romper la envoltura del huevo para permitir el nacimiento del animal), mientras que la hembra captada en el Golfo de California cuidaba de entre 30 y 40 de unos 11 milímetros cada uno.

Depredadores feroces con un papel vital en la naturaleza

Las imágenes fueron captadas por un ROV de MBARI.
Las imágenes fueron captadas por un ROV de MBARI.

A finales de mayo de este año el equipo de investigadores de MBARI, GEOMAR’s Helmholtz Centre for Ocean Research Kiel y la University of South Florida compartieron los resultados de su estudio en la revista científica Ecology luego de inspeccionar meticulosamente las imágenes capturadas por el ROV Doc Ricketts.

Determinaron que el calamar “probablemente representa una especie desconocida de la familia Gonatidae”, según informaron autoridades del instituto a través de un comunicado.

Henk-Jan Hoving, autor principal del estudio, antiguo becario postdoctoral en MBARI y actual director del grupo de trabajo de biología de aguas profundas en GEOMAR, dijo en el comunicado que los calamares desempeñan un papel importante en el océano, pues son “depredadores feroces” y a su vez una “fuente de alimento vital” para animales e incluso humanos.

“Todavía tenemos mucho que aprender sobre los calamares que viven en las profundidades del mar. Los robots submarinos avanzados nos están ayudando a comprender mejor la vida de estos animales de aguas profundas, revelando nueva información fascinante sobre su biología y comportamiento”, aseguró Hoving.

Hasta ese momento no se había observado a ninguna calamares hembras maduras ni sus huevos desovados, de acuerdo con las autoridades de MBARI.

Algo que llamó la atención de los científicos fue el tamaño de los huevos que cuidaba el calamar.
Algo que llamó la atención de los científicos fue el tamaño de los huevos que cuidaba el calamar.

Hoving explicó que el cuidado materno “le quita mucho” a las hembras calamar; no comen mientras llevan sus huevos y finalmente mueren después de que estos eclosionan.

“Su sacrificio mejora las posibilidades de que su descendencia sobreviva. Es sólo una de las muchas adaptaciones notables que pueden ayudar a los cefalópodos a subsistir en las profundidades del mar”, señaló Hoving.

El equipo de científicos de MBARI fueron los primeros en observar un comportamiento similar en un calamar de aguas profundas. Según lo expuesto en el comunicado, durante 37 años de exploración en el abismo, los ROV del instituto han registrado 17 avistamientos similares.

Steven Haddock, científico en jefe de la expedición, indicó que “las profundidades marinas son el espacio vital más grande de la Tierra y queda mucho por descubrir”.

“Nuestro inesperado encuentro con un calamar que empollaba huevos gigantes llamó la atención de todos en la sala de control del barco. Este notable avistamiento subraya la diversidad de formas en que los animales se adaptan a los desafíos únicos de vivir en las profundidades”, agregó Haddock.

Una especie poco conocida

Los investigadores llegaron a la conclusión de que probablemente se trataba de una especie no identificada de la familia Gonatidae.
Los investigadores llegaron a la conclusión de que probablemente se trataba de una especie no identificada de la familia Gonatidae.

Algo que destacaron los científicos entre sus descubrimientos fue el tamaño de los huevos que cargaba la hembra (aproximadamente 11.6 milímetros de diámetro), ya que avistamientos anteriores de calamares Gonatus informaban sobre un tamaño de máximo 6mm.

De igual manera, notaron que la madre cargaba consigo “muchos menos” huevos que otros calamares Gonatus, de acuerdo con sus estimaciones portaba entre 30 y 40, siendo que animales de esta especie vistos en el pasado incubaban hasta 3.000 a la vez.

La importancia de este descubrimiento radica en que ahora existe más información sobre una especie de la que poco se sabe a pesar de que desempeña un “papel vital” en las redes alimentarias oceánicas al ser depredadores y, a su vez, ser parte de la dieta de peces de importancia comercial como el atún o el pez espada.

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