Moonsigil Atlas y el desafío de reinventar la impronta de un deckbuilder

El nuevo roguelike de Snake Tower Games apuesta por una fórmula que se puede sentir extraña, pero no por eso menos estratégica

Guardar
Google icon
Moonsigil Atlas - Snake Tower Games
Moonsigil Atlas - Snake Tower Games

No podemos negar que ya existe un mercado repleto de roguelikes de construcción de mazos, y todos ellos -algunos más, algunos menos- orbitan alrededor de un modelo tácito como se puede ver, por ejemplo, en Slay the Spire, donde podríamos destacar que ya no depende solo de tener un buen estilo visual o una temática llamativa.

Moonsigil Atlas, el nuevo trabajo de Snake Tower Games, entiende eso a la perfección y se toma algunas libertades, ya que no tenemos maná, ni puntos de acción ni costos por turnos. El recurso más importante es, literalmente, el espacio.

PUBLICIDAD

Moonsigil Atlas - Snake Tower Games
Moonsigil Atlas - Snake Tower Games

La propuesta (sumamente original) transforma cada combate en una suerte de rompecabezas táctico sobre la superficie de una luna. Las cartas (convertidas en formas geométricas) deben rotarse y encajarse dentro de un tablero circular y hexagonal, en una idea que inevitablemente recuerda a un Tetris pero transformado en deckbuilder. Si una pieza no encaja, no se juega.

Y esa simple regla termina abriendo una capa estratégica sorprendentemente profunda, porque los enemigos también manipulan el tablero, bloqueando casillas, ocupando espacio o condicionando dónde pueden funcionar nuestras defensas.

PUBLICIDAD

Moonsigil Atlas - Snake Tower Games
Moonsigil Atlas - Snake Tower Games

La ambientación tiene el mismo peso del resto de las aristas, y lo hace valer. Es verdad que en estos casos es mejor una buena mecánica, pero en Moonsigil Atlas se busca acompañar con coherencia esa identidad. Y es que este título pone al jugador en una guerra contra entidades astrales y titanes cósmicos, donde tres magos son convocados para defender la luna.

Cada personaje cuenta con un estilo propio (desde builds centradas en multiplicar daño y reciclar cartas hasta enfoques basados en runas, estados alterados o tácticas de alto riesgo) y el juego apuesta por la progresión roguelike clásica: subir maestría, desbloquear mazos iniciales alternativos y ampliar el repertorio de cartas disponibles. Podríamos hablar de Morimens, Black Jacket o Decktamer, pero Moonsigil Atlas toma su propio camino.

Moonsigil Atlas - Snake Tower Games
Moonsigil Atlas - Snake Tower Games

Donde la apuesta parece dividir opiniones es en su equilibrio entre innovación y contenido. El sistema central recibe elogios constantes (y bien merecidos) por cómo reinventa la gestión tradicional de recursos, pero algunas decisiones de progresión dejan margen para la discusión. Veamos.

El desbloqueo de personajes puede sentirse rápido, pero la estructura general del roguelike no busca romper moldes y la dificultad de ciertos enfrentamientos, especialmente contra los Titanes astrales, puede empujar la experiencia hacia el terreno del ensayo, el error y el grindeo. Puede parecer una cuestión de gustos, pero tiene más que ver con las reglas que plantea.

Moonsigil Atlas - Snake Tower Games
Moonsigil Atlas - Snake Tower Games

En cuanto al contenido, no estamos hablando de poca cosa. El lanzamiento llega con más de 250 cartas coleccionables, rutas alternativas, mejoras de mazo, artefactos, sobres y diferentes opciones para construir sinergias.

A nivel audiovisual, la dirección artística abraza una estética casi onírica y cósmica con buena legibilidad visual, aunque algunos elementos pueden resultar algo estáticos o planos, como ajenos al mundo que crearon. El apartado sonoro acompaña correctamente la atmósfera de ese misterio espacial que propone el juego.

Moonsigil Atlas - Snake Tower Games
Moonsigil Atlas - Snake Tower Games

Lo realmente interesante de Moonsigil Atlas no es solamente que funcione bien en todos sus aspectos, porque si fuese así, estaríamos hablando de un juego más del montón. Sin embargo, este poderoso exponente se anima a tocar una de las bases más intocables del género, con todo lo que eso significa.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD